8 de junio de 2013 18:05 hs

El sueño de recibir un tratamiento de fecundación asistida gratuito para tener hijos, hecho realidad en julio de 2009 para 120 parejas, se convirtió ahora en una larga espera con resultado incierto.

La Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) firmó en aquel entonces un convenio con la clínica CIRA para brindar el servicio de forma gratuita. Se trataba de un plan piloto pero luego fue suspendido al evaluarse que no estaba dentro de las prestaciones obligatorias del sistema de salud, según explicó la gerenta general de ASSE, Alicia Ferreira.

En aquel momento ASSE dijo que se le brindaría el tratamiento a quienes habían ingresado al plan piloto, pero cuatro años después unas 80 parejas continúan a la espera. Algunas de ellas llegaron hasta los análisis previos y otras se habían hecho una fecundación y no saben si podrán seguir adelante porque el plan permitía dos intentos. Las pacientes alegan que en la primera oportunidad no funcionó por diversas patologías que no habían sido detectadas o a esta altura existe una nueva forma de fecundación dentro de esta técnica que no les fue aplicada.

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Esas parejas aguardan que el directorio de ASSE autorice a realizar el tratamiento por tercera vez.

Lourdes Leiva es uno de estos casos. Tiene 38 años y hace 15 que busca tener un hijo.

Además de estar comprendida en este grupo de parejas que aguardan una respuesta del organismo, integra el grupo “Ser padres es un derecho y no un privilegio”, organización que trabaja para concientizar a la población sobre la problemática de infertilidad, así como reclamar a las autoridades gubernamentales una solución para este tema.

Leiva perdió dos embarazos ya que no sabía que tenía trombofilia, un problema en la sangre que provoca abortos espontáneos. Como el estudio para detectar esta patología tiene un costo muy elevado, los médicos no se lo hacían por lo que decidió cambiar de especialistas.

La mujer se realizó dos fecundaciones in vitro pero en el primer intento no funcionó porque aún no le habían diagnosticado la trombofilia. Mientras que en el segundo caso sus óvulos no eran aptos. Por lo tanto, espera que la tercera vez sea la vencida.

Leiva explicó que entre las 120 parejas que fueron seleccionadas en 2009 para ser atendidas en la Policlínica de Las Piedras, varias concretaron su embarazo e incluso nacieron mellizos tras recibir la fecundación in vitro. Pero este grupo mayoritario que se realizó los análisis y diagnósticos previos a la aplicación de la técnica todavía aguarda las donaciones de óvulos o esperma.

Otras parejas del grupo debieron ser convocadas para realizarse estudios nuevamente y actualizar la información después de cuatro años.El grupo de padres intentó reunirse con la presidenta de ASSE, Beatriz Silva, pero no obtuvieron respuesta, mientras que desde la gerencia general comunicaron que los casos complejos se encuentran a estudio del directorio, como confirmó Ferreira.

Por este convenio que comenzó en 2009, se creó la Unidad de Reproducción Asistida. La atención se distribuía entre la policlínica de Las Piedras y el Hospital Pereira Rossell. La idea era evaluar en base a esta experiencia si era necesario extender los tratamientos de alta complejidad a todos los centros de salud pública.

De esta forma, se iniciaron los tratamientos de fertilización in vitro de forma gratuita. El costo de estos procedimientos es de alrededor de US$ 10.000 pero a través del convenio, ASSE pagarían $1.000. Finalmente, la policlínica de Las Piedras fue cerrada y se centralizó la atención en el Pereira donde se realizan algunos estudios de diagnóstico o de fertilización iniciales como pueden ser tratamientos hormonales.

El proyecto de ley
La Comisión de Salud del Senado tiene a estudio un proyecto de ley sobre reproducción humana asistida que busca regular esta actividad ya que no hay normativa al respecto. La ausencia de marco legal genera que las clínicas que realizan estas prácticas y los profesionales que trabajan en ellas actúen según su punto de vista, explicó el presidente de la Clínica Suizo-Americana (ex CIRA), Roberto Suarez, quien también dirigió el plan piloto en convenio con ASSE.

El presidente de la comisión parlamentaria, el senador Alfredo Solari, dijo a El Observador que ahora la discusión se enfrascó en la subrogación de útero o préstamo de vientre. Hasta el momento se manejan dos opciones: que no haya posibilidad de realizarlo o que esté permitido solo cuando la mujer tiene un impedimento físico en el útero para concretarlo. Si se aprobara la primera opción, quedarían excluidas las parejas homosexuales.

A su vez, en las próximas semanas se convocará al Ministerio de Salud Pública para conversar sobre la implementación del sistema y la inclusión de técnicas de reproducción asistida de baja complejidad en la canasta básica de salud. A su vez, el Fondo Nacional de

Recursos expondrá los mecanismos de financiación para incorporar la fecundación in vitro al sistema.

También se convocará a las cátedras de Derecho Penal y de Familia para que aporten su visión ante la creación del delito de clonación embrional que crearía la ley y la filiación familiar del niño engendrado. Asimismo comparecerán el Colegio y Sindicato Médico y organizaciones sociales.

En tanto, el grupo de padres se reunirá con la ministra Susana Muñiz esta semana, ya que les “inquieta” que el MSP “nunca marcó una opinión oficial sobre el tema”, dijo Leiva. Les preocupa que luego de aprobada la ley “el ministerio no tenga intenciones de regularizarla y quede en el cajón, como ha pasado en otros casos”.

Consultada al respecto, la coordinadora del área Salud Sexual y Reproductiva del MSP, Leticia Rieppi, dijo que la cartera ya trabaja en cómo implementar el servicio y analiza los mecanismos económicos para incluir esta prestación dentro del sistema de salud, a pesar de que aún no se aprobó la norma.

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