La escalada de violencia en Sudáfrica, principalmente dirigida contra los inmigrantes, ha obligado a 13.000 personas a abandonar sus hogares para refugiarse en iglesias y centros sociales, anunció el martes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
"Las organizaciones humanitarias, entre ellas la Cruz Roja sudafricana, van a distribuir el miércoles equipos de supervivencia que contienen ropa y productos de higiene", ha indicado el portavoz.
La OIM prevé difundir mensajes contra los actos violentos a través de las ondas de radio regionales de Sudáfrica Metro FM.
Entre ellos, un millón vienen de Zimbabwe donde la crisis política acentuó la salida del país de sus nacionales.