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Vidrieras Wow!

Un comercio que desaprovecha su vidriera es como alguien que te dice que se le acabaron las tarjetas de presentación

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18 de febrero de 2014 a las 00:00

Una de las cosas que más disfruto paseando por ciudades son las vidrieras, la creatividad y el esmero que ponen comerciantes para que sus productos destaquen con muchos o mínimos recursos, con mucha o casi nada de plata. Hay efectos interesantísimos que se pueden aplicar y dan cientos de ideas.
Puede apelarse a diferentes herramientas:
_ Repetición múltiple de una pieza o producto, central o de fondo
_ Uso del papel plegado con muchas variables.
_ Impresiones fotográficas de fondo
_ Vinilos de corte en el frente para dar profundidad
_ Contar historias o elaborar una temática
_ Iluminación concentrada y uso de color block
Ojalá ejemplos como éstos pudieran ser parte del panorama diario en muchos lados. Los de mayores recursos (usualmente en grandes tiendas y con sistemas mecanizados) no siempre son los más impactantes y los que se arman con casi nada, 3 cuerdas, dos cartulinas o 1000 post its muestran resultados asombrosos: todo vale para llamar la atención... ¡por la calidad! Las más caras pueden tener costos muy altos pero en general estamos hablando de ejemplos que brillan mas por la idea y montaje que por su inversión.
En Montevideo aún no son la regla sino la excepción: abundan incluso dentro de Shoppings locales con amplias superficies de vidrieras que tienen el 90% del tiempo vinilos ploteados con poco criterio gráfico, o con lo mismo de siempre, lugares comunes, sin pienso en el proceso.
La vidriera es una herramienta más de un plan de marketing, para atraer a la gente y diferenciarla de la competencia, para darle identidad al local.
En Buenos Aires por ejemplo, hay barrios donde se organizan concursos alineados con eventos que pasen en la ciudad. En Europa y Estados Unidos, la Navidad es una oportunidad para anunciar al mundo sus diseños y desarrollos en vidrieras a cuál más increíbles. En Holanda, en oportunidad de la coronación de los nuevos reyes, todos los locales se alinearon para incorporar ese tema a la exhibición de sus productos. No es un tema de marketing particular sino de turismo, estética de una ciudad en general.

Estas son algunas de mis favoritas, y acá en Montevideo siempre intento sorprenderme con quienes se esfuerzan por estar a la altura de las circunstancias. Una vidriera no dearrollada es como ir a un baile sin esmerarse en vestirse prolijamente, es una declaración de "no me importa, acá estoy, si te sirve entrá y si no, vendrá otro". Casi una falta de consideración al potencial cliente. Enhorabuena y felicitaciones para quienes lo toman, piensan y desarrollan seriamente, "puede y debe rendir más" para los que lo obvian.

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