Fue Editora de Finanzas en El Cronista y en Clarín
Los títulos en default de Venezuela se dispararon con la caída de Maduro. Se arman viajes de clientes para identificar oportunidades. Se espera una reestructuración tan compleja como la griega.
La acción del Banco de Groenlandia subió 42%. Son inversores que creen que Trump terminará apoderándose del territorio que controla Dinamarca. Apuestan a que traccionará masivos flujos de inversión.
Exxon y ConocoPhillips aclararon que no volverán sin ciertas condiciones. Por primera vez desde la caída de Maduro, hablaron con Donald Trump. Los riesgos que corre la española Repsol.
La narrativa de Trump dio una pirueta asombrosa. Nunca se informó a las petroleras del operativo ni de los planes que las incluían. Reactivar la producción en Venezuela demandaría u$s 100.000 millones en 10 años.
El mercado venía comprando bonos de Venezuela. Apostaba a una renuncia de Maduro bajo la presión de EE.UU. Pero había empezado a dudar que cedería. Ahora viene la reestructuración. Hay u$s 60.000 millones de deuda en default.
Desde su apogeo en los noventa, la producción de crudo en Venezuela cayó 70%. Hoy exporta casi todo a China y así le paga sus créditos. En 2007, Hugo Chávez expropió a las petroleras de EE.UU. Sólo Chevron se quedó.
La primera mitad de 2025 estuvo marcada por la incertidumbre de la embestida tarifaria de Trump y una salida masiva del dólar. La segunda, por el rally del oro, el desplome del Bitcoin y el miedo a que las Big Tech ya no sostuvieran al mercado.
Están lejos de los Walton, dueños de Wall Mart, que lideran el ranking. Y no son dinastías de tantas generaciones. Pero fueron la sorpresa de 2025. Los Luksic (Chile) y los Larrea (México). Y se dedican a lo mismo: el cobre.
Europa acordó una mega-emisión de bonos para rescatar a una Ucrania quebrada. Pero no hay mucho tiempo. Trump cerró el grifo de la asistencia y se inclina a ceder a la intransigencia de Putin.