Todavía le quedaban dos kilómetros para completar una etapa del Camino de Santiago cuando su hija le propuso tomar un vehículo. Habían recorrido 118 kilómetros y Wilmer Gueçaimburú ya no podía seguir caminando. Pero se negó.
“Antes de tomar un coche me corto las piernas”, recuerda que le respondió. Finalmente, ambos continuaron a pie hasta completar el trayecto.
La anécdota podría quedar simplemente como una muestra de perseverancia. Sin embargo, para Gueçaimburú representa algo más profundo: una manera de entender el envejecimiento, la autonomía y la posibilidad de seguir teniendo proyectos a medida que pasan los años.
“Yo no puedo pretender volver a ser lo que fui, eso ya pasó”, sostiene. Para él, envejecer bien no significa intentar detener el paso del tiempo, sino mantenerse activo, conservar la capacidad de decidir y continuar construyendo proyectos, entre ellos uno de los más importantes: tener y cuidar una buena familia.
La historia de Gueçaimburú es el punto de partida de MP TALKS, el videopodcast de Medicina Personalizada producido junto a El Observador, que aborda la nueva longevidad y propone repensar qué significa envejecer con autonomía, proyectos y calidad de vida.
Envejecer bien también se prepara
Para Aldo Fierro, médico internista y geriatra de MP, historias como la de Guecaimburu permiten poner el foco en una pregunta que cada vez cobra mayor relevancia: cómo llegar a edades avanzadas conservando la mayor autonomía posible.
La expectativa de vida aumentó y, con ella, también cambiaron las preguntas sobre la vejez. Ya no se trata solamente de vivir más años, sino de pensar cómo se transitan esos años, qué capacidades se pueden conservar y qué lugar ocupan la prevención, los vínculos y los proyectos personales.
Fierro explica que el envejecimiento saludable se construye a lo largo de la vida. “Se envejece como se vive”, plantea, aunque aclara que siempre existe la posibilidad de incorporar medidas beneficiosas para mejorar la salud.
Entre los factores relevantes menciona el manejo del estrés, cuyo impacto puede trascender el estado de ánimo y afectar distintos aspectos de la salud. De ahí que el cuidado del bienestar no deba pensarse únicamente cuando aparece una enfermedad o cuando llega la adultez mayor, sino como parte de un proceso que comienza mucho antes.
Prevenir la dependencia para conservar la autonomía
Uno de los principales objetivos de la geriatría, según Fierro, es prevenir la pérdida de autonomía.
La prevención de la dependencia implica identificar aquellos factores que pueden llevar a una persona a perder capacidades y actuar a tiempo para retrasar o evitar ese deterioro. En ese sentido, la autonomía no depende únicamente de la ausencia de enfermedades, sino también de la posibilidad de continuar tomando decisiones, desarrollando actividades y participando de la propia vida.
El caso de Gueçaimburú permite llevar esa idea a una situación concreta. Su decisión de continuar caminando aquellos últimos kilómetros no se trata solamente de completar un recorrido: también refleja su voluntad de seguir haciendo por sí mismo aquello que todavía puede hacer.
Una nueva mirada sobre la longevidad
La llamada nueva longevidad propone justamente cambiar la mirada sobre el paso del tiempo. Envejecer bien no significa permanecer igual ni demostrar que la edad no importa. Implica adaptarse a los cambios, aceptar los apoyos que sean necesarios y conservar, en la medida de lo posible, la capacidad de tomar decisiones sobre la propia vida.
Por eso, tampoco existe una única fórmula para envejecer bien. Los hábitos construidos durante años, la prevención, los vínculos, el entorno y las oportunidades influyen en la manera en que cada persona atraviesa el envejecimiento, aunque también existen circunstancias que escapan al control individual.
El desafío está en encontrar un equilibrio: acompañar sin sobreproteger, ayudar sin decidir por el otro y generar las condiciones para que las personas puedan seguir participando de su propia vida.