La ofensiva de Trump sobre Groenlandia desató una crisis con sus socios transatlánticos. El bloque de extrema derecha, históricamente alineado con el republicano, se fragmenta hoy ante el intervencionismo de Washington y figuras como Meloni y Orbán se ven atrapados en una creciente tensión entre su afinidad con el líder estadounidense y la defensa de la soberanía europea.