El gobierno de Estados Unidos ordenó el despliegue de tres barcos de guerra en el límite del mar territorial de Venezuela, en el Caribe. En este contexto de creciente presión por parte de Estados Unidos, prima destacar que una operación militar en territorio venezolano tiene absoluta legitimidad y bases jurídicas.
En las elecciones del año pasado, más del 70 % de venezolanos votó por un cambio y el aparato criminal de Nicolas Maduro, apalancado en el terrorismo y el narcotráfico, se negó a entregar el poder. Es por eso que las fuerzas democráticas de Venezuela avalan la ayuda de nuestros socios para sacar del poder a los invasores, que además, son buscados por la justicia internacional.
Maduro fue acusado por la administración de Donald Trump de liderar el Cártel de los Soles, una red vinculada al narcotráfico en la que estarían implicados altos mandos militares venezolanos. Por su condición de cabecilla del cartel de drogas, EEUU aumentó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a su captura. Así el gobierno de Norteamérica se mueve con destreza para ir acorralando al narcodictador venezolano.
Nicolás Maduro - 10-1-25 - AFP
AFP
Máxima presión hacia el chavismo
En este contexto es que existen dos partes de un mismo cáncer para la libertad de Venezuela. Por un lado, los que dicen que nunca pasará nada, que todo es humo. Por otro los que dicen que la invasión será en tres horas y cuando no ocurre, lo vuelven a intentar.
Ambos mensajes tóxicos se retroalimentan y por lo tanto no hay que escuchar a ninguno de ellos. Lo importante en este momento es que estamos encaminados en un proceso de presión máxima, como nunca antes había enfrentado el chavismo, y debemos seguir empujando en esa dirección.
Llegar hasta acá no ha sido fácil, se debió luchar contra operadores del régimen, dinero del lobby del petróleo, del narcotráfico y muchos grupos de poder interesados en que nada cambie en Venezuela.
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EFE
Solo la Casa Blanca conoce los próximos movimientos
Este es un momento para mantenerse lo más neutrales posible, ya que solo el presidente Trump y su círculo cercano saben el alcance de las operaciones contra el régimen de Maduro y su estrategia. Los próximos acontecimientos están por verse.
Los últimos despliegues de Estadios Unidos han sido sumamente alentadores, pero esto no quiere decir que habrá una invasión y sacarán a Maduro en las próximas 24 horas.
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Lo que está a punto de ocurrir podría enmarcarse en una guerra de desgaste a largo plazo, con el objetivo de agotar sus recursos. O, tal vez, nos sorprenda y pronto veamos una operación de extracción o un ataque a las cabezas.
De todos modos, es importante saber que la estrategia a seguir solo la conocen en la Casa Blanca, dentro del círculo cercano al presidente. Todo lo demás es mera especulación.
Las cosas van muy bien. Hay muchas razones para ser optimista en este momento, pero hay que tener paciencia, prudencia y no armar expectativas que puedan generar frustración.