A lo largo de la semana pasada, Estados Unidos desplegó efectivos militares en la zona sur del mar Caribe para posicionarse en aguas internacionales frente a las costas de Venezuela. Su presencia coincide con un endurecimiento del discurso oficial estadounidense en contra del gobierno de Nicolás Maduro al calificarlo como un “régimen narcoterrorista” y con la publicación de notas en New York Times y Washington Post sobre la directiva de Donald Trump que autoriza el uso de la fuerza militar para combatir a los carteles de la droga ya considerados por el Departamento de Estado (DoS) como “organizaciones terroristas extranjeras.” Desde febrero, tienen esa designación seis organizaciones delictivas que operan en México, dos en Venezuela y una en El Salvador.
Hasta el momento, no se ha registrado ninguna acción que confirme que el despliegue militar tiene fines operativos, en este caso en contra de las actividades en alta mar de dos carteles venezolanos, o es meramente disuasivo. Sin embargo, su presencia ha detonado el llamado de Nicolás Maduro a la movilización de la milicia en Venezuela y ha generado inquietud en varios países de la región. En particular, en México el tema es observado de cerca, por operar en su territorio la mayor parte de carteles que recibieron la clasificación por parte del DoS. ¿Prepara Estados Unidos una operación armada en Venezuela? ¿Usará la fuerza militar en contra de alguno de los carteles mexicanos? ¿Cuál ha sido la postura de Claudia Sheinbaum ante estas amenazas?
Venezuela en la mira
Además de la inclusión de dos grupos delictivos venezolanos – el Tren de Aragua y el cartel de los Soles - en la lista de organizaciones terroristas extranjeras, el gobierno de Donald Trump ha endurecido la retórica en contra del gobierno de Nicolás Maduro.
De entrada, no reconoce la legitimidad de ese gobierno y califica al régimen de Maduro como “narcoterrorista.” Así lo han caracterizado, entre otros, Marco Rubio, secretario de Estado, Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca, y Terrence Cole, titular de la Administración de Control de Drogas (DEA). Al anunciar la duplicación de la recompensa a $50 millones de dólares a quien proporcione información que permita arrestar a Maduro, Pam Bondi, fiscal general, lo calificó como uno de los principales narcotraficantes del mundo con participación en el cartel de los Soles para distribuir cocaína en Estados Unidos por intermediación del cartel de Sinaloa. Leavitt señaló que se usarán todos los elementos a disposición de poder estadounidense para detener el flujo de drogas desde Venezuela.
Pam Bondi y Donald Trump - AP
Pam Bondi, fiscal general, calificó a Maduro como narcotraficante con participación en el cartel de los Soles para distribuir cocaína en EEUU por intermediación del cartel de Sinaloa.
Desde el 15 de agosto, fuentes militares confirmaron a los medios estadounidenses el envío inicial de más de 4 mil integrantes de la Armada y de los Infantes de Marina hacia el sur del mar Caribe como parte de una misión naval en contra carteles delictivos. A lo largo de la semana pasada, se reforzó la presencia naval y aérea estadounidense en las aguas internacionales frente a Venezuela. En este contexto, en Caracas, Nicolás Maduro llamó a la activación de un “plan especial de seguridad” que contará con la movilización de 4.5 millones de milicianos. Los elementos para lanzar alguna operación militar contra los carteles venezolanos están puestos en su lugar, falta conocer cómo y cuándo ocurrirá, de ser el caso.
México ¿mirada de reojo?
Claudia Sheinbaum ha rechazado en varias ocasiones la posibilidad de que las fuerzas militares de Estados Unidos puedan realizar una operación en territorio nacional. Apenas el viernes 22 lo negó tajantemente de nuevo. En paralelo, también ha sido categórica en su rechazo a un acercamiento de su gobierno con la DEA.
Por otra parte, ha reiterado la disposición a colaborar con Estados Unidos en la lucha antidrogas con respeto a la soberanía de cada país, ha indicado que está prácticamente listo un acuerdo bilateral de seguridad y ha resaltado la coordinación que existe entre las Secretarías de la Defensa Nacional y de la Marina con el Comando Norte. Por su lado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señaló recientemente que “México no aceptaría la participación de fuerzas militares estadounidenses en [su] territorio.” Con respecto al despliegue naval en el Caribe, la presidenta invocó la semana pasada el principio de la autodeterminación de los pueblos y consideró que la coordinación por medio de instancias internacionales es la vía para resolver conflictos, “pero nunca el intervencionismo”.
Trump - Sheinbaum - (2) - AFP
Sheinbaum invocó la autodeterminación de los pueblos y dijo que la coordinación internacionales es la vía para resolver conflictos, “pero nunca el intervencionismo.”
AFP
Al interior del gobierno de Estados Unidos el abordaje del tema para el caso mexicano ha sido variable, pero es compartida la preocupación por los alcances de las actividades de los grupos delictivos, incluida su vinculación con narcopolíticos. Si bien Donald Trump ha planteado en conversaciones telefónicas el tema del uso de la fuerza militar para combatir a los carteles, Sheinbaum lo ha rechazado.
Con una respuesta similar, Pete Hegseth, secretario de Defensa, también lo ha abordado en contactos con las contrapartes militares. Por su parte, al día siguiente de la designación de seis carteles como organizaciones terroristas extranjeras, frente a una opción militar unilateral, Marco Rubio resaltó la preferencia de trabajar en conjunto con el gobierno de México y de compartir información sobre su ubicación y composición.
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Marco Rubio resaltó la preferencia de trabajar en conjunto con el gobierno de México y de compartir información sobre los carteles narco.
AFP
Entre observadores de la relación bilateral, analistas de la delincuencia organizada y de temas de seguridad y organizaciones no gubernamentales, las posturas también son variables. Como ejemplos, la semana pasada, Anastasia O’Grady y Ioan Grillo presentaron en columnas publicadas en Wall Street Journal y New York Times argumentos para no recomendar opciones militares. Nicholas Creel sostuvo en Newsweek lo contrario. En Substack, Ken Klippenstein señaló que las fuerzas militares incluso ya tienen preparados los planes de ataque a las instalaciones de los carteles.
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Perspectivas del uso militar
Mientras crece la presencia militar estadounidense en aguas internacionales del Caribe, Sheinbaum ha sido firme en el rechazo al uso de la fuerza militar de Estados Unidos en el territorio nacional para combatir a los carteles y ha mantenido vigente el distanciamiento del gobierno mexicano con la DEA; a la vez, ha mencionado en múltiples ocasiones los avances en un acuerdo bilateral de seguridad que ha negociado la SRE con el DoS. Incluso, sin precisar fecha, adelantó la semana pasada que Marco Rubio viajará a México para “cerrar” dicho acuerdo. Su apuesta es clara.