Lo que importa
- El gobierno firmó el contrato para la construcción de la planta potabilizadora de Arazatí, una obra de US$ 294 millones que producirá 200 mil metros cúbicos de agua potable diarios.
- El proyecto será gestionado por el consorcio privado Aguas de Montevideo, compuesto por Saceem, Berkes, Fast y Ciemsa, con un contrato de 20 años.
- La iniciativa es defendida por el gobierno como la inversión más grande en infraestructura de agua potable en Uruguay, mientras que la oposición critica el modelo financiero y la elección del lugar.
- El presidente electo Yamandú Orsi cuestionó la "oportunidad" de la firma, a semanas del cambio de mando, y advirtió sobre el impacto económico para OSE.
- La obra incluye una toma de agua en el Río de la Plata, una planta potabilizadora y una reserva de agua bruta (pólder), aunque podrían haber modificaciones futuras.
Contexto
¿Qué es el proyecto Arazatí?
Es una nueva planta potabilizadora ubicada en el departamento de San José, diseñada para tomar agua del Río de la Plata, tratarla y abastecer a más del 60% de la población del país, especialmente en Montevideo y el área metropolitana.
¿Por qué es necesario este proyecto?
Según el gobierno, es una solución a la falta de una segunda fuente de agua potable, un problema que lleva décadas afectando al país.
¿Quiénes están a cargo de la construcción y operación?
El consorcio privado Aguas de Montevideo, conformado por Saceem, Berkes, Fast y Ciemsa, será responsable del financiamiento, diseño, construcción, mantenimiento y operación parcial. OSE se encargará de otros componentes del sistema.
¿Cuáles son los costos y cómo se financiará?
El proyecto costará US$ 294 millones y será financiado por un fondo de deuda estructurado por CAF-AM, que incluye inversiones de AFAPs, bancos y aseguradoras. OSE pagará US$ 46 millones anuales durante 17,5 años, lo que totaliza unos US$ 805 millones, además de US$ 5 millones inmediatos por expropiaciones.
¿Cuáles son los principales cuestionamientos?
- Modelo financiero: OSE quedará comprometida económicamente, limitando su capacidad para otras inversiones estratégicas.
- Ubicación: El lugar elegido para la toma de agua y el pólder (en tierras productivas) ha generado críticas por parte de organizaciones sociales y expertos.
- Momento de la firma: La oposición, liderada por Yamandú Orsi, considera inoportuna la firma del contrato a semanas del cambio de gobierno.
¿Qué modificaciones podrían realizarse?
El contrato incluye un memorándum que permite modificaciones futuras, como la posible eliminación del pólder o la creación de una segunda toma al oeste de Arazatí.