España acusa de "egoísta" la respuesta de algunos países de la UE y pide unidad ante la crisis migratoria en Ceuta
Italia ha suspendido temporalmente el acuerdo de Schengen con España, después de que la primera ministra Giorgia Meloni calificara de "impactantes" las escenas vividas en Ceuta.
1 de agosto de 2026 11:57 hs
Agentes de policía y soldados españoles escoltan a un numeroso grupo de migrantes en Ceuta hasta la frontera para devolverlos a Marruecos. Reuters
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Decenas de migrantes intentan cruzar la frontera entre Ceuta y Marruecos el 31 de julio de 2026. En las horas previas, miles de personas habían llegado a la ciudad autónoma española desde Marruecos por mar y a pie, bordeando el rompeolas que separa ambos territorios. Getty Images
Soldados españoles observan a un grupo de migrantes sentados en la acera antes de escoltarlos de regreso a Marruecos. AFP via Getty Images
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España criticó este sábado la respuesta de algunos países de la Unión Europea ante la llegada masiva de migrantes a Ceuta y la calificó "egoísta, polarizadora e ilegal".
Cerca de 50.000 personas llegaron al enclave español procedentes de Marruecos el pasado 30 de julio, según las autoridades locales.
España asegura que casi todas, unas 48.000, han regresado a Marruecos, mientras que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó este sábado que al menos 67 personas murieron ahogadas al intentar llegar a Ceuta.
La crisis ha abierto una disputa dentro de la UE después de que Italia anunciara la suspensión temporal del acuerdo Schengen con España, que permite la libre circulación de personas entre los países miembros. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó las imágenes procedentes de Ceuta de "impactantes".
Finlandia y Dinamarca respaldaron la postura italiana, mientras que el primer ministro checo, Andrej Babiš, pidió una suspensión temporal de España del espacio Schengen
En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó tener "serias preocupaciones" sobre algunos gobiernos europeos.
Afirmó que Madrid había restablecido completamente el control de la frontera y había impedido cualquier "movimiento no autorizado hacia Europa continental" en menos de 48 horas.
Sánchez señaló que, aunque la mayoría de los gobiernos europeos habían mostrado "apoyo y solidaridad", otros habían optado por atacar a España, movidos, según dijo, por "prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos".
El líder español recordó además que Ceuta no forma parte del espacio Schengen.
"La Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal", aseguró Sanchez en la carta.
Asimismo, pidió una reunión urgente con los ministros del Interior de la UE para "reafirmar que la seguridad de nuestras fronteras exteriores es una responsabilidad compartida de todos los Estados miembros".
Decenas de migrantes intentan cruzar la frontera entre Ceuta y Marruecos el 31 de julio de 2026. En las horas previas, miles de personas habían llegado a la ciudad autónoma española desde Marruecos por mar y a pie, bordeando el rompeolas que separa ambos territorios.
22 de los 27 países de la Unión Europea también solicitaron una reunión de emergencia en una carta abierta, en la que manifestaron su "grave preocupación" por la situación en Ceuta.
La carta indica que los países miembros "celebran que España y Marruecos estén cooperando estrechamente para garantizar el rápido retorno de los migrantes", pero insiste en que una videoconferencia de los ministros del Interior de la UE ayudaría a alcanzar un acuerdo sobre la movilización de los mecanismos comunitarios y el apoyo a España para restablecer el "control efectivo" de la frontera y evitar nuevos cruces no controlados.
El jueves se vivieron escenas de caos en Ceuta, cuando aparentemente los controles fronterizos del enclave español en el norte de África se vieron desbordados.
En una rueda de prensa celebrada este sábado, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que la situación en Ceuta había vuelto prácticamente a la normalidad.
"Casi todos los migrantes ya han abandonado Ceuta", declaró el ministro ante los periodistas, añadiendo que los negocios ya han reabierto. "La situación ha dado un giro casi total".
Grande-Marlaska también afirmó que España había comenzado a instalar una barrera marítima inflable para impedir nuevos cruces irregulares por mar.
Soldados españoles observan a un grupo de migrantes sentados en la acera antes de escoltarlos de regreso a Marruecos.
Aunque la situación sobre el terreno ha mejorado, las repercusiones políticas y diplomáticas de la crisis ya se hacen sentir en Madrid y en otras capitales europeas.
El jueves, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirmó en redes sociales que la "inmigración descontrolada" registrada en Ceuta representaba una amenaza para la seguridad nacional.
Posteriormente, Italia anunció la suspensión durante un mes del acuerdo Schengen con España.
El espacio Schengen es un sistema de fronteras abiertas que abarca 29 países europeos que han abolido los controles en sus fronteras comunes.
España respondió convocando al embajador italiano en Madrid, mientras que su ministro de Asuntos Exteriores afirmó que esperaba "solidaridad europea y no demagogia partidista".
Por su parte, la ministra del Interior de Finlandia, Mari Rantanen, informó que su gobierno había comenzado a preparar el restablecimiento de controles fronterizos internos "en caso de que fuera necesario".
Asimismo, instó a "todos los países europeos" a apoyar la iniciativa de Meloni.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, también pidió a la UE que "considere todas las opciones", incluida la suspensión de la cooperación dentro del espacio Schengen.
Francia ha reforzado los controles en su frontera con España y anunció que aumentará la presencia policial a partir del sábado. El primer ministro portugués, Luís Montenegro, señaló que su gobierno estaba evaluando reforzar los controles fronterizos.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que las imágenes procedentes de Ceuta eran "inaceptables". "No podemos permitir que nadie entre en nuestra Unión sin respetar nuestras normas", escribió en las redes sociales.
El canciller alemán, Friedrich Merz, dijo que "apoya la intención de España de no permitir la entrada de inmigrantes ilegales al continente europeo" y pidió a Marruecos que "reciba de inmediato a los inmigrantes ilegales".
En EE.UU., el Departamento de Estado afirmó que el episodio era consecuencia directa de las políticas migratorias de España. El presidente Donald Trump calificó la situación de "catástrofe" y dijo que "parece una invasión de un país por cientos de miles de personas".
España ha defendido su gestión de la oleada migratoria.
Madrid ha enviado tropas, más agentes de policía, drones, buzos y embarcaciones a Ceuta. También ha desplegado a sus fuerzas armadas para reforzar la seguridad en Melilla, el otro enclave español en el norte de África, donde también se registraron cientos de intentos de cruce.
Sánchez, que visitó Ceuta tras la afluencia de migrantes, dijo que consideraría reforzar la frontera con Marruecos y que las autoridades marroquíes estaban cooperando.
Atribuyó a las mafias de tráfico de personas el repentino aumento de llegadas de migrantes y calificó lo ocurrido como una "violación de la integridad territorial de España".
Según él, las "mafias que trafican con seres humanos" hicieron una "lectura interesada" de un fallo de la Corte Suprema", que "se extendió como la pólvora".
El comisario europeo Magnus Brunner declaró, tras una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, que "ni una sola persona" alcanzó territorio continental europeo.
Hace tres semanas, el Tribunal Supremo español dictaminó que los migrantes detenidos en el mar mientras intentaban llegar a Ceuta o Melilla no podían ser devueltos de forma inmediata a Marruecos sin el debido proceso.
Aunque la magnitud de las llegadas de este año es extraordinaria, Ceuta ha sido durante mucho tiempo un punto de paso para quienes intentan llegar a Europa. Durante los meses de verano, suelen organizarse intentos masivos de cruce, a menudo coordinados a través de las redes sociales.
En 2021, cerca de 8.000 personas entraron en Ceuta en cuestión de días, lo que exacerbó las tensiones diplomáticas de España con Marruecos.
Marruecos, que sufre una elevada tasa de desempleo, fue testigo el año pasado de varias protestas antigubernamentales de la Generación Z, en las que los jóvenes exigían mejores oportunidades y mejoras en los servicios públicos.
Junto con Melilla, Ceuta conforma la única frontera terrestre de la Unión Europea con África. Los migrantes pueden acceder al enclave nadando varios kilómetros.
España tiene una postura relativamente flexible respecto a la inmigración. En abril, el gobierno aprobó planes para otorgar estatus legal a 500.000 inmigrantes indocumentados, permitiéndoles integrarse formalmente en el mercado laboral.
En aquel momento, la primera ministra italiana, de derecha, ya había criticado a Sánchez, diciendo que la política "afectaría a sus vecinos".
En junio, el Parlamento Europeo aprobó normas migratorias más estrictas que otorgan a las autoridades mayores poderes para devolver a los inmigrantes irregulares.
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