La obesidad es una enfermedad cuyo abordaje va mucho más allá de una dieta o de una decisión individual. En el cuarto episodio de “Más allá de la balanza”, el videopodcast de El Observador junto con Cliba, el foco estuvo puesto en la importancia del acompañamiento, la comprensión y el trabajo conjunto para atravesar un proceso que puede implicar cambios profundos en la vida de los pacientes.
De la conversación participaron la Tec. Antonella Arbelo, paciente y embajadora de Cliba, y el Dr. Conrado Fender, fundador y director de Cliba, quienes compartieron sus experiencias y reflexionaron sobre el valor de contar con una red de apoyo antes, durante y después de una cirugía.
Uno de los principales conceptos que atravesó el episodio fue la necesidad de comprender que el tratamiento de la obesidad no es un camino sencillo ni inmediato. “No es mágico”, explicó Arbelo al hablar de su experiencia, y señaló que el proceso requiere compromiso, preparación y atravesar distintas etapas.
En ese recorrido, el acompañamiento ocupa un lugar central. Para la paciente, el apoyo de las personas más cercanas resulta fundamental, especialmente porque muchas de las decisiones y cambios vinculados a la alimentación se viven en el entorno cotidiano. “Solo es imposible caminar y es muy valioso cuando uno encuentra esa red de apoyo”, sostuvo.
La importancia de esa red también aparece en el vínculo con otros pacientes. Durante el episodio, Arbelo contó cómo funciona la comunidad de pacientes de Cliba, un grupo de WhatsApp que reúne a personas con distintas edades y experiencias. Allí se comparten dudas, situaciones cotidianas, dificultades y también logros, generando un espacio de contención para quienes están transitando el proceso.
La comunidad puede ser un punto de apoyo tanto para quienes todavía no se sometieron a una cirugía y tienen dudas sobre el proceso como para quienes ya atravesaron esa instancia y necesitan sostener los cambios en el tiempo. Para la paciente, ese intercambio permite acompañarse desde experiencias compartidas y construir una red que también encuentra espacio para el humor y los desafíos cotidianos.
Un abordaje que involucra a distintas disciplinas
El episodio también profundizó en el papel del equipo multidisciplinario que acompaña al paciente. Fender explicó que el tratamiento involucra diferentes áreas de la salud, entre ellas psicología y psiquiatría, medicina, nutrición y educación física, además del equipo quirúrgico y de anestesiología.
Cada profesional cumple una función específica en las distintas etapas del proceso. La nutrición, por ejemplo, interviene tanto en la preparación previa como en la etapa posterior, cuando el paciente debe reincorporar progresivamente los alimentos. La actividad física también forma parte del abordaje, con un trabajo de preparación y rehabilitación.
Según Arbelo, algunos de esos profesionales tuvieron un impacto particularmente importante en su experiencia. Entre ellos destacó el trabajo del psicólogo, tanto en la preparación previa como en el período posterior a la cirugía, y también el acompañamiento de la nutrición, una disciplina con la que reconoció haber tenido dificultades en experiencias anteriores.
Más allá de la voluntad
Otro de los ejes de la conversación fue la necesidad de dejar atrás la idea de que la obesidad puede explicarse simplemente por una falta de voluntad.
Arbelo señaló que el conocimiento sobre alimentación y sus consecuencias para la salud está presente, pero que la dificultad aparece al momento de trasladar ese conocimiento a la práctica. “La teoría la sabemos todos”, afirmó, para luego remarcar que cada persona carga con distintas experiencias y que por eso es importante no intentar atravesar el proceso en soledad.
Fender coincidió y cuestionó la mirada que reduce los intentos fallidos a una falta de voluntad. Según explicó, muchos pacientes han realizado múltiples intentos para bajar de peso y han atravesado frustraciones antes de llegar a un tratamiento. “No es que no tenga voluntad”, sostuvo al referirse a quienes lo intentaron en reiteradas oportunidades sin lograr sostener los resultados.
En ese sentido, el médico planteó que el abordaje también requiere comprender el componente emocional de estos procesos. Las metas relacionadas con cambios importantes en la vida movilizan emociones y pueden generar tanto momentos positivos como otros de frustración.
Acompañar también después de la cirugía
El acompañamiento no termina con la operación. Durante el episodio, Fender explicó que en Cliba se plantea un esquema de acompañamiento que incluye a los profesionales y también al entorno cercano del paciente.
La institución cuenta con una guía que busca brindar información paso a paso sobre las distintas etapas, desde la preparación psicológica y física hasta los estudios previos, la alimentación y lo que ocurre al llegar al sanatorio. El objetivo es reducir incertidumbres y ayudar al paciente a comprender qué puede esperar durante el proceso.
Fender también destacó la importancia de que el paciente concurra acompañado a las consultas, especialmente por una persona cercana. La idea, explicó, es que el acompañamiento alcance no solo al paciente, sino también a su familiar o persona de referencia.
De esta manera, el cuarto episodio de “Más allá de la balanza” puso el foco en una dimensión que muchas veces queda relegada cuando se habla de obesidad: la necesidad de contar con otros para sostener los cambios. La experiencia de los pacientes, el apoyo familiar, la comunidad y el trabajo coordinado entre distintas disciplinas aparecen como piezas de un mismo proceso, en el que el objetivo no es únicamente alcanzar un resultado, sino construir y mantener una nueva calidad de vida.