El Sanatorio SEMM Mautone celebró sus 50 años de trayectoria con un evento que reunió a autoridades nacionales y departamentales, referentes institucionales, profesionales y colaboradores. La actividad se realizó el pasado viernes 30 de octubre en The Grand Hotel, en Punta del Este, y sirvió para reconocer el camino recorrido por la institución y reflexionar sobre los desafíos de la medicina en los próximos años.
Fundado en octubre de 1976, el sanatorio acompañó durante cinco décadas el crecimiento de Maldonado y la región, adaptándose a la evolución de las necesidades sanitarias de su población. En ese camino, amplió su infraestructura, incorporó nuevas especialidades y fortaleció sus capacidades asistenciales, consolidándose como una institución de referencia en el este del país.
“Este aniversario es muy significativo para nosotros. Cumplir 50 años es una oportunidad no solo para evaluar el camino recorrido, sino también para mirar hacia adelante y proyectar el futuro de la institución”, señaló el director de Sanatorio SEMM Mautone, Gustavo Rodríguez, en diálogo con El Observador.
En ese recorrido, Rodríguez destacó la importancia de haber mantenido la cultura de servicio que caracteriza al Sanatorio desde sus orígenes, con el paciente como centro de la atención, mientras la institución ampliaba su infraestructura, incorporaba nuevas prestaciones y acompañaba el crecimiento de Maldonado.
El grupo que actualmente gestiona el Sanatorio se incorporó en 1998, cuando encontró una institución en funcionamiento y con una filosofía de servicio ya definida. A partir de entonces, uno de los objetivos fue preservar esa identidad mientras se impulsaba el crecimiento de la organización.
En materia de infraestructura, el desarrollo incluyó ampliaciones de la planta física del sanatorio y el crecimiento de las policlínicas de San Carlos, Piriápolis y la ubicada sobre avenida España, en las cercanías del centro asistencial.
A ese proceso se sumó la incorporación de nuevos servicios y especialidades. Entre los hitos destacados por Rodríguez figura la puesta en funcionamiento del CTI pediátrico, el primero de la región, así como el desarrollo de los servicios de imagenología, resonancia magnética y tomografía. Más recientemente, este año se inauguró el servicio de Medicina Nuclear, también el primero de esas características en el este del país.
“Fuimos incorporando nuevos servicios y recursos humanos para responder a las necesidades de una población que creció de manera importante”, indicó.
Calidad, tecnología y cercanía con el paciente
Otro de los ejes de desarrollo del sanatorio ha sido la calidad asistencial. Rodríguez destacó que la institución cuenta con un sistema de gestión certificado bajo la norma ISO 9001 y con la certificación ISO 50001, vinculada al uso eficiente de la energía.
Además, se encuentra trabajando para obtener la certificación ISO 7101, específica para organizaciones de salud. De concretarse, Mautone aspira a convertirse en la primera institución sanitaria de Uruguay en alcanzar ese reconocimiento.
La institución también obtuvo en dos oportunidades el Premio Nacional de Calidad y posteriormente el máximo galardón, en la categoría oro, del Premio Iberoamericano de Calidad. En materia de sostenibilidad, durante este año presentó su primer reporte, en el que reúne información sobre gestión, gobernanza, responsabilidad social y eficiencia energética. El documento fue sometido a una auditoría externa.
Para Rodríguez, uno de los principales diferenciales del Sanatorio está en la relación que construye con sus pacientes. En ese sentido, explicó que cuentan con un comité dedicado a trabajar sobre la experiencia del usuario y que realizan entrevistas en profundidad y grupos de discusión para conocer sus expectativas y necesidades.
“Buscamos dar un servicio cercano, con el paciente en el centro de la atención. Escuchar su voz y acompañarlo en los diferentes recorridos que realiza dentro de la institución nos ha permitido diferenciarnos”, sostuvo.
Esa cercanía también ha sido importante para acompañar la transformación demográfica de Maldonado, uno de los departamentos del interior que ha registrado un crecimiento poblacional significativo. Según Rodríguez, ese escenario obliga a continuar ampliando la infraestructura, incorporando prestaciones y sumando profesionales.
En ese contexto, uno de los desafíos es captar recursos humanos calificados que puedan instalarse y trabajar en el departamento. Si bien Maldonado no presenta las mismas
dificultades que otras zonas más alejadas de la capital, conseguir determinados perfiles profesionales sigue siendo un reto para la institución.
Rodríguez también puso el foco en el papel de los equipos médicos, técnicos y administrativos en la trayectoria del sanatorio. “El capital humano es lo más valioso que tiene la institución, junto con la masa de afiliados que nos confían el cuidado de su salud”, afirmó. Actualmente, Mautone cuenta con cerca de 57.000 socios.
Las inversiones previstas para 2027
De cara a los próximos años, el sanatorio tiene entre sus prioridades dos proyectos de desarrollo. El primero está vinculado a la infraestructura energética, con la construcción de una sub-estación de UTE, una iniciativa que se encuentra en trámites junto con UTE tramite y cuya ejecución está prevista para los primeros meses de 2027.
El segundo proyecto apunta a mejorar el área de maternidad, con intervenciones en las salas de nacer y otros espacios vinculados a la atención materno-infantil.
Según explicó Rodríguez, estas iniciativas forman parte de una nueva etapa de desarrollo, luego de un período de importante crecimiento de la planta física y de incorporación de servicios asistenciales.
Más allá de las inversiones y de la incorporación de tecnología, el director considera que el principal desafío será mantener la identidad que caracterizó al sanatorio desde sus orígenes.
En ese sentido, señaló que la transformación digital y la incorporación de herramientas como la historia clínica electrónica modificaron la dinámica de atención y no siempre facilitaron el vínculo entre médicos y pacientes.
Por eso, uno de los objetivos actuales es incorporar tecnología que permita mejorar los procesos sin alejar al profesional de la persona que recibe la atención.
De cara a los próximos años, el desafío del Sanatorio Mautone no estará únicamente en continuar ampliando sus servicios e incorporar nuevas tecnologías, sino también en preservar la identidad que construyó durante sus cinco décadas de historia. Así lo planteó Rodríguez, quien considera fundamental que los avances tecnológicos no afecten la cercanía entre profesionales y pacientes.
“Lo que tiene que permanecer es el espíritu con el que fue fundado el sanatorio y esa medicina de cercanía, con el paciente en el centro de todo. El desafío es incorporar tecnología sin perder la relación médico-paciente”, concluyó.