Paralelamente a su faceta emprendedora, Jiménez formó parte de Bake Squad, la serie de repostería de Netflix en la que un grupo de pasteleros y chocolateros trabaja en grandes creaciones para distintos clientes.
Hace unos años decidió vender su participación en Miette et Chocolat y volver, una vez más, al mundo corporativo, para trabajar en República del Cacao.
Sin embargo, el interés por emprender, la nostalgia por volver a su querido Río de la Plata y el deseo de llevar una vida más tranquila lo llevaron, una vez más, a apostar por el camino emprendedor.
Hoy, a sus 42 años, su proyecto más reciente es Gonzo Alfajores, un emprendimiento que puso en marcha en Guatemala en noviembre de 2025 y con el que ahora quiere llegar a Uruguay.
La oportunidad apareció después del reconocimiento que obtuvo en este país tras su paso por el reality y tras detectar la ausencia de alfajores en ese mercado.
El resultado es un producto de perfil gourmet y “aspiracional”, como lo define Jiménez. El alfajor, que se comercializa en mercaditos y tiendas de productos premium en este país, pesa unos 140 gramos, es triple, con dulce de leche y húmedo. Actualmente, la marca cuenta con un centro de producción en Guatemala y alrededor de 30 puntos de venta en este país.
Tanto en Guatemala como en Uruguay, el modelo de negocio se apoya en socios locales, con Jimenez detrás del desarrollo del producto y de la identidad de la marca. Sus socios, en tanto, se encargan de la logística, la producción y la operación del negocio.
En el marco de su visita a Uruguay para participar de Pastry Uruguay 2026, una jornada dedicada a la pastelería contemporánea, brindar una masterclass dirigida especialmente a pasteleros y chocolateros y avanzar en el diseño de su nuevo proyecto en el país, Jiménez conversó con Café & Negocios.
Durante el encuentro, repasó el camino que lo llevó desde Salta hasta Estados Unidos, habló sobre el boom de la pastelería, sus proyectos actuales y los planes para la próxima etapa de su carrera, con Uruguay como uno de los mercados en la mira.
Los detalles del proyecto en Uruguay
Luego de posicionar el producto en Guatemala, Jiménez prepara ahora su desembarco en el mercado uruguayo, previsto para el mes de octubre.
La idea, detalló en diálogo con Café y Negocios, surgió después de que su actual socio en Uruguay, Andrés Otero, lo contactara para desarrollar un proyecto juntos en el país.
Aunque inicialmente el emprendedor no tenía a Uruguay en la mira y había considerado ingresar primero a Argentina, finalmente optó por empezar por el mercado uruguayo.
“El mercado argentino está muy saturado, ya sea en el segmento de industriales como de artesanales. Pero a Uruguay no lo veo tan saturado, es un mercado que sabe comer alfajores”, sostuvo.
El proyecto será similar al que el chef desarrolla en Guatemala, aunque sin un centro de producción propio. Además, en Uruguay la apuesta será por un alfajor más orientado al consumo masivo, con presencia en supermercados y estaciones de servicio.
Su diferencial, explicó el pastelero, estará en su formato triple y su textura húmeda.
“Es como una tortita, con la textura de un bizcochuelo de chocolate con dulce de leche. Nuestro alfajor es muy chocolatoso, la galleta es chocolate puro”, describió.
A futuro, en un mercado donde el consumidor ya conoce y consume alfajores, uno de los principales desafíos será construir la marca. La estrategia apunta a hacer crecer el nombre de Chef Gonzo en Uruguay.
En este sentido, Otero sostuvo que el lanzamiento contempla una inversión importante enfocada en desarrollo de marca, marketing y producción.
“Estamos haciendo una apuesta fuerte en el mercado uruguayo con una estrategia de crecimiento progresivo, buscando generar una experiencia de producto consistente y lograr una llegada relevante al consumidor”, mencionó.
Más que plantearse un porcentaje puntual de mercado, los emprendedores señalaron que su objetivo es construir una marca con una posición relevante dentro de la categoría.
“Buscamos que el producto tenga un posicionamiento atractivo y competitivo pero también que el consumidor perciba en cada alfajor el valor y la calidad que estamos ofreciendo. La idea es que el consumidor pueda encontrar el producto con facilidad, empezando por puntos estratégicos en la capital y ampliando progresivamente nuestra presencia a todo el territorio”, sostuvo Otero.
Una mirada al futuro: desde el boom de la pastelería hasta su regreso al Río de la Plata
Para el especialista la pastelería atraviesa actualmente un período de crecimiento en Uruguay, con un buen nivel de talento. Esto ocurre, además, en el marco de un cambio global en el rol que ocupa el pastelero dentro de la gastronomía.
Mientras durante años la atención estuvo concentrada en el chef ejecutivo y los pasteleros quedaban en un segundo plano, el auge de la pastelería modificó ese escenario, sostuvo. El fenómeno tiene entre sus referentes a figuras como Damián Betular y se explica, en parte, por el componente visual de la pastelería.
“El pastelero dentro de una operación gastronómica es literalmente el que le pone la cereza al postre y genera el factor wow. Vivimos en un mundo visual y eso lo generan los pasteleros”, afirmó el chef.
A esto se le suman las redes sociales y la tecnología, que hacen que el mundo esté más conectado y se acelere la llegada de tendencias internacionales, lo que según Jiménez hace que los ciclos de consumo sean cada vez más breves.
“Primero fueron las smash burgers y las cervezas artesanales; ahora es el turno de los productos Dubai, los alfajores, los laminados, los croissants y el café de especialidad. Hay un momento de auge, después muere y vamos a la próxima novedad. Y cada vez es más corto”, resumió.
Entre las tendencias que identifica más a largo plazo destacó una mayor apuesta por los productos locales y el uso consciente de ingredientes, una corriente que en Uruguay ya tiene fuerza en destinos como José Ignacio y Punta del Este.
En cuanto a su futuro personal, después de entrar y salir varias veces del mundo corporativo y de vivir durante casi dos décadas en el exterior, Jiménez busca ahora una etapa diferente. Su objetivo es vivir de sus propios proyectos, hacer base en América Latina y continuar viajando, pero con un ritmo de vida más tranquilo.
“Tengo los ojos puestos de vuelta en Latinoamérica, en el Río de la Plata, porque ya son 18 años y quiero volver”, sostuvo al hablar de ese posible regreso.