Lo importante
Las empresas niponas Honda y Nissan pusieron fin a las negociaciones para fusionarse que habían anunciado en diciembre y que buscaban hacer frente a la intensificación de la competencia de fabricantes de vehículos eléctricos chinos y estadounidenses.
Días atrás medios locales japoneses adelantaron el fracaso de las negociaciones, adjudicando el fin de la fusión a las diferencias entre ambas firmas sobre la estructura de la empresa conjunta resultante.
En este escenario, las juntas directivas de ambas compañías de vehículos explicaron este jueves las razones que hay detrás de esta decisión, que de haberse materializado hubiese constituido el tercer mayor fabricante del sector en el mundo.
El contexto
¿Qué motivos explican la decisión?
Toshihiro Mibe, CEO de Honda, explicó ante los medios que las diferencias entre ambas firmas sobre la creación de un sistema de gobernanza unificada y un intercambio de acciones fueron las principales trabas para continuar con las negociaciones.
Según señaló el ejecutivo, y consignó EFE, a la empresa que dirige le preocupaba que contar con representantes de ambas firmas en un consejo de administración de la hipotética empresa conjunta pudiera generar problemas de gestión.
En la ocasión Mibe lamentó que las firmas no lograran avanzar en las negociaciones, pero sostuvo que esta integración necesitaba una toma de decisiones de “forma rápida, decidida y dolorosa”.
Por su parte, el CEO de Nissan, Makoto Uchida, explicó que aunque ambas firmas habían acordado inicialmente negociar la creación de una empresa conjunta, Honda “propuso cambiar la estructura de integración a la de un intercambio de acciones”.
Si bien Nissan contempló la decisión, según informó EFE, Uchida detalló que la empresa no estaba dispuesta a convertirse en una subsidiaria de Honda.
Lo que se viene
Según consignó Bloomberg, Honda y Nissan anunciaron que pese al fin de las negociaciones continuarán su asociación estratégica con Mitsubishi y colaborarán en el desarrollo de baterías, conducción autónoma, software y tecnología de vehículos eléctricos.
Las consecuencias del fin de las negociaciones afectarán probablemente de mayor manera a Nissan que, a finales de 2024, anunció que suprimirá 9.000 puestos de trabajo en el mundo y reducirá la producción en un 20%.