Para Álvaro López emprender no era una opción, era su destino. Pasó años probando para dar con el negocio que lo motivaría y, coincidentemente, lo llevaría por un camino de éxito.
Antes, estudió marketing en la Universidad ORT Uruguay, produjo eventos e impulsó emprendimientos gastronómicos e incluso ayudó a crear una automotora desde cero. Luego tuvo su incursión en la tecnología cuando apostó por crear soluciones tecnológicas para los problemas de sus clientes. El proyecto le abrió la puerta a la gestión de talento en una escala mundial, pero los resultados no fueron los esperados así que, una vez más, decidió transformarse. "Siempre estoy viendo de inventar algo", cuenta en entrevista con Café y Negocios desde Austin, Texas.
Lo que lo llevó hasta allí fue su última creación, la startup Brocsoft, donde puso en práctica todas las habilidades transversales aprendidas durante su trayectoria para encontrar el talento ideal para cada empresa.
Lo que empezó como la idea de tener un emprendimiento propio que le permitiera estar indistintamente en Montevideo o en Punta del Este se convirtió en la empresa que lo llevaría a vivir a miles de kilómetros de distancia.
Su primer intento de internacionalización fue hacia España. "Pero nos dimos cuenta de que los españoles nos querían pagar un monto que no nos daba para hacer mucho", reconoce en perspectiva. Fiel a su estilo López no se rindió y apostó todas sus fichas a Estados Unidos, el principal destino de exportaciones de servicios desde Uruguay. Y con esa decisión dio en el clavo. "El año pasado tuvimos un crecimiento de 40 % de la facturación", dice tres años después de haberse instalado en Chicago, donde desembarcó al llegar a territorio americano.
Plantar bandera
"Antes no hablaba inglés y para poder vender hacia Estados Unidos lo necesitaba", cuenta López y recuerda que en los primeros tiempos se apoyaba en su equipo para hacer crecer el negocio. Así fue que se enfocó en estudiar intensivamente el idioma durante cuatro meses para poder desarrollar su startup en Norteamérica. "Era un régimen de escuela militar, estudiaba siete horas por día. Hoy sigo estudiando, pero en un nivel avanzado para hacer presentaciones y lo hago durante 20 horas a la semana".
En paralelo, López trabaja en el desarrollo del negocio que tiene su foco en dotar de talento especializado a grandes empresas americanas.
En la práctica, Brocsoft ofrece dos posibilidades a sus clientes. Las empresas pueden plantear su problema y que la startup encuentre el talento indicado para resolverlo, o bien-las firmas más organizadas- llegan con planes concretos y requerimientos de perfiles específicos para solucionar cierto problema en un tiempo determinado. “Lo evaluamos y damos una recomendación”, apunta López.
El equipo de Recursos Humanos de Brocsoft está continuamente evaluando perfiles y al día de hoy cuentan con una selección de 150 ingenieros a disposición para trabajar para sus clientes. “Evaluamos qué precisa el cliente, confirmamos si tenemos los candidatos en el bench y si el cliente lo aprueba coordinamos el onboarding”.
Los talento que recluta Brocsoft están en Uruguay, Argentina, Colombia, Perú, República Dominicana y Honduras, además de algunos en Canadá y Estados Unidos.
La empresa se enfoca en los puntos fuertes de cada país para buscar allí los profesionales que sean especialistas en esa área. “En Uruguay somos fuertes en gestión”, ejemplifica López y remarca que cuando necesita un project manager este siempre es el primer destino donde lo busca.
“Nosotros primero vendemos confianza y después el recurso que vamos a colocar”, subraya el fundador de Brocsoft sobre lo que los destaca ante sus clientes. Este es, para él, un valor clave e independiente de la buena ecuación de precio y calidad. En este sentido, López cuenta que la empresa no trabaja con perfiles juniors. “Todos tienen más de cuatro años de experiencia”, señala.
Al día de hoy un 70% de sus clientes están relacionados con los servicios del sistema de salud de Estados Unidos. Los acuerdos de confidencialidad le impiden divulgar cuáles son los grandes centros de salud con los que trabaja en Estados Unidos, pero sí habla con entusiasmo de algunas startups como es el caso de Keikku que “tiene un estetoscopio bluetooth que analiza el ritmo cardíaco y el aparato respiratorio con inteligencia artificial y hace una transcripción de la consulta clínica”.
A futuro, los planes de la empresa están dirigidos a crecer específicamente en el mercado estadounidense. “Queremos expandirnos en Texas”, dice el fundador y apunta que solo en Austin hay más de 1.200.000 habitantes. Para 2026 espera hacer crecer su facturación en US$ 2 millones y más adelante continuará con el desarrollo de la empresa conquistando más ciudades de Estados Unidos.
En misión a China
Álvaro López es uno de los empresarios uruguayos que viajó en misión oficial con el presidente Yamandú Orsi a China. Su participación partió desde la curiosidad de conocer cómo se mueven los negocios y las ventas en una economía de gran escala.
Además, en el camino, advirtió nuevas oportunidades de negocios sobre todo para empresas que comercializan productos y no servicios- que se ven más perjudicados por la diferencia horaria-. “Este no es el objetivo de la empresa hoy, pero sí es uno de los objetivos de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUT)I, lograr que las empresas pasen a armarse un producto relacionado a un área específica. En el mercado chino se pueden expandir con eso“, estima el empresario.
Finalmente López destacó la oportunidad que esta misión brindó a los empresarios para relacionarse con sus pares y con autoridades de alto nivel durante el viaje.