11 de septiembre de 2025 15:51 hs

Los cuidados paliativos son mucho más que una atención médica, ya que representan una forma integral de acompañar a las personas en una de las etapas más delicadas de la vida. Se centran en aliviar el dolor físico y también en contener el sufrimiento emocional, espiritual y social, tanto del paciente como de su entorno.

Su propósito no es prolongar ni acelerar el final, sino ofrecer calidad de vida hasta el último momento, generando un espacio de dignidad, escucha y cercanía. En ese sentido, constituyen un puente entre la medicina y la humanidad, recordando que incluso frente a lo inevitable siempre es posible brindar alivio, consuelo y esperanza.

En esa línea, El Observador junto a Medicina Personalizada (MP) presentó el décimo tercer episodio de su ciclo MP Talks, dedicado a reflexionar sobre este tema tan sensible como necesario. Para abordar la cuestión desde diferentes perspectivas, participaron Estela Corrazo, oncóloga especialista en cuidados paliativos; Cristina Yuria, presidenta de la Fundación Clarita Berenbau; y Malena Reyes, filósofa, psicóloga y escritora.

La mirada médica: acompañar al paciente y a la familia

Corrazo destacó que la labor en cuidados paliativos no se centra únicamente en el paciente, sino también en el núcleo familiar. “Lo que vive el entorno influye en cómo transita la enfermedad la persona, y viceversa”, explicó. El acompañamiento en el hogar permite al equipo de salud integrarse a la dinámica familiar y aportar alivio más allá de lo estrictamente médico. La especialista subrayó además la relevancia de la espiritualidad:

La gente que tiene fe transita distinto. La esperanza, el creer que no todo termina acá, les da paz y tranquilidad La gente que tiene fe transita distinto. La esperanza, el creer que no todo termina acá, les da paz y tranquilidad

La voz de la Fundación Clarita Berenbau: el amor como motor

Desde la experiencia personal y familiar, Yuria compartió cómo la vida y legado de Clarita siguen iluminando el trabajo de la fundación.

Para ella, enfrentar la pérdida también supone elegir cómo seguir. "Cuando salís de tu dolor es cuando lográs superarlo. El amor a los que quedan es el motor para seguir adelante”, mencionó. Y destacó la importancia de no dejar pendientes.

Un perdón a tiempo, no irse a dormir peleados, son pequeñas cosas que hacen la vida más liviana y la partida menos dolorosa Un perdón a tiempo, no irse a dormir peleados, son pequeñas cosas que hacen la vida más liviana y la partida menos dolorosa

La reflexión filosófica: la muerte y la incertidumbre

Por su parte, Reyes aportó una visión existencial sobre la muerte. “La mayor angustia que nos genera es la incertidumbre. Sabemos que vamos a morir, pero no sabemos nada acerca de la muerte en sí. Esa es la gran fuente de la angustia existencial”, señaló. Sin embargo, también remarcó que esa certeza puede ser un motor para vivir plenamente.

El dolor, el sufrimiento y la muerte son parte de la vida. No se trata de glorificarlos, pero sí de encontrarles un sentido. Ahí está el gran desafío humano El dolor, el sufrimiento y la muerte son parte de la vida. No se trata de glorificarlos, pero sí de encontrarles un sentido. Ahí está el gran desafío humano

Un ciclo para abrir conversaciones necesarias

El episodio puso sobre la mesa un tema que muchas veces se evita, pero que atraviesa a todas las personas: la finitud, el acompañamiento en los últimos momentos y la forma en que transitamos el dolor y la esperanza. Con visiones médicas, personales y filosóficas, la conversación invitó a reflexionar sobre cómo dar sentido a lo inevitable y cómo transformar la experiencia en un camino de amor, cuidado y humanidad.

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