El proyecto de competitividad, que el gobierno aspira se convierta en ley, habilita la importación de camiones de carga usados con el objetivo de renovar la flota. La propuesta es rechazada por los importadores que advierten sobre los riesgos de seguridad y protección ambiental que podría generar la llegada de este tipo de vehículos.
El proyecto de ley de competitividad y reducción del costo de vida se encuentra en una etapa de discusión parlamentaria para su aprobación. La propuesta incluye 240 artículos y uno de ellos (el 94) habilita la importación (antes prohibida) de determinadas categorías de vehículos pesados usados destinados al transporte de mercancía, manteniendo la prohibición respecto a camionetas, pickups y utilitarios livianos.
La exposición de motivos plantea que la medida busca ampliar y abaratar las opciones disponibles para empresas de transporte y logística, promoviendo una reducción de costos de inversión y renovación de flota. Agrega que la incorporación de usados no debe comprometer los estándares de seguridad vial y protección ambiental, cuyo cumplimiento continuará siendo exigido por los organismos competentes. Sin embargo, los importadores de vehículos tienen una visión bastante opuesta.
La semana pasada, una delegación de la Asociación del Comercio Automotor (ACAU) concurrió a la comisión de Hacienda de la Cámara de Senadores para referirse sobre el tema.
El presidente de la gremial, Nicolás Papariello, transmitió la “profunda preocupación” por el artículo 94 y afirmó que significa un cambio de política pública sin respaldo técnico suficiente que contradice los fundamentos que dieron origen a la prohibición. La negativa previa a la importación de camiones usados, dijo Papariello, estaba basada en criterios de seguridad vial, protección ambiental y control del parque automotor.
El empresario quiso dejar claro que la oposición a la propuesta no tenía como fundamento un interés comercial, ya que la importación de vehículos usados podría representar una oportunidad de negocio para los comerciantes.
“Sin embargo, la asociación considera que la medida sería perjudicial para el país al acelerar el envejecimiento del parque automotor y convertir a Uruguay en un mercado receptor de vehículos descartados en otros países”, expuso.
Luego enumeró una serie de impactos identificados por la gremial. En primer lugar señaló que el ingreso de vehículos con mayor desgaste, historial difícil de verificar y menor nivel de seguridad puede provocar un aumento de riesgo de siniestros. Respecto al impacto ambiental indicó que habría una incorporación de tecnologías menos eficientes a las que exige la normativa vigente en Uruguay, un incremento de consumo de combustibles fósiles y un crecimiento de emisiones contaminantes.
También marcó que el ingreso de modelos sin representación oficial, con dificultades para acceder a repuestos y a asistencia técnica especializada generaría problemas de mantenimiento.
Por último resaltó la posibilidad de fraude comercial por un mayor riesgo en la utilización de odómetros (dispositivos que registran la distancia total o parcial recorrida por un vehículo).
“Va a ser mucho más difícil -diría que imposible en muchos casos- verificar la veracidad del kilometraje de los vehículos, el ocultamiento de daños estructurales y dificultades para verificar el historial y titularidad de los vehículos”, sostuvo.
A su vez, el gerente de ACAU, Ignacio Paz, señaló que a nivel general la importación de camiones usados ha mostrado que muchos países terminaron convirtiéndose “chatarreros del mundo”.
Entonces, como conclusión y luego de comentar las desventajas que traería la modificación prevista, la gremial solicitó el retiro del artículo incluido en la ley y propuso mantener una política orientada a la renovación del mercado automotor con vehículos más modernos, seguros y eficientes.
Ventas de camiones 0 kilómetro
Según los registros de ACAU, la compra de camiones 0 kilómetro en el mercado automotor se mantienen estables en los últimos años.
En 2023 se comercializaron en plaza 2.746 unidades nuevas; en 2024 fueron 2.847 y en 2025 llegaron a 2.898.
Además, en el primer semestre de 2026 se vendieron 1.575 camiones.