En un año, la historia de un matrimonio fuerte en la Administración Nacional de Puertos (ANP) tuvo un vuelco inesperado. Los dos funcionarios pasaron de carreras en ascenso a retiros jubilatorios tramitados con rapidez luego de recibir algunos reveses.
En abril del año pasado, la realidad del matrimonio compuesto por Alejandra Koch y Ricardo Suárez era muy distinta a la actual.
La funcionaria llegaba bien posicionada luego de desempeñarse como directora vocal por el Frente Amplio durante la anterior administración de la coalición multicolor y con el cambio de gobierno se perfilaba como una de las figuras de decisión por su trayectoria dentro del organismo. Y eso fue lo que hizo, aunque a la luz de los hechos, de manera equivocada.
El 1º de abril, Pablo Genta asumió como presidente de la ANP y dos días después se realizó la primera sesión del directorio. Koch ya estaba designada como vicepresidenta, todavía no había asumido el cargo, pero participó de la reunión. El tercer integrante ese día fue Daniel Loureiro que venía del período anterior.
Con los votos de los dos primeros se designó a un nuevo “equipo de trabajo para la ejecución de las estrategias necesarias para el cumplimiento de objetivos y metas”, según el acta de la sesión de ese día. En total fueron 22 cambios, entre desplazamientos y nombramientos, y quedó establecido que los funcionarios ascendidos pasaban a recibir el pago de compensación por permanencia a la orden que oscilaba entre 30% y 60%.
Asume Jorge Gandini directorio ANP
Asunción de directores en ANP
Foto: Leonardo Carreño
Uno de los promovidos fue Suárez que pasó de subjefe a jefe de área, con una compensación salarial de 60%. El elegido también era una figura de peso en la estructura del puerto de Montevideo, ya que durante muchos años había liderado al Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra) enfrentándose a las autoridades de turno.
Todo giraba bien para el matrimonio, que comenzaba el nuevo período con dos ascensos. Pero el cambio de Suárez decidido por el directorio el 3 de abril no pasó desapercibida. Esa misma noche, ya enterada de la situación, la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry, frenó el cambio.
“Tomé conocimiento e inmediatamente mandé para esa resolución. Esas cosas, mientras yo sea responsable, no pueden suceder”, dijo. El malestar de la jerarca tuvo una rápida respuesta interna en la ANP y al día siguiente, mediante otra resolución, se canceló el ascenso y el funcionario quedó en el mismo lugar de subjefe que estaba.
La renuncia de Alejandra Koch
En ese momento la rueda se empezó a frenar. El 2 de mayo, con la polémica ya instalada, Koch renunció a su cargo de vicepresidenta. En una extensa carta, presentada a la ministra Etcheverry, realizó algunos descargos.
“Se ha intentado instalar un relato que no corresponde a los hechos, y a pesar con los registros pertinentes no ha cesado”, escribió.
“Soy una funcionaria de carrera y no estoy dispuesta a recorrer este camino por el que se intenta el desprestigio de tantos años, sin conocer el motivo de tanta violencia, donde los registros existentes no resultan de interés y el único aspecto que parecería profundizarse es el daño personal y familiar”, continuó.
Alejandra Koch, ANP
Alejandra Koch, ex vicepresidenta de la ANP.
Archivo ANP
En el nuevo escenario planteado su esposo también debió tomar una decisión. El 15 de ese mes Suárez inició el trámite jubilatorio que tuvo un rápido tratamiento: en una semana recorrió varias dependencias del organismo y fue aprobado por el directorio el jueves 22. Allí terminó la carrera laboral de Suárez tras años dentro de la estructura de la ANP.
Sin embargo, Koch siguió dentro del organismo y fue transferida al Área de Gestión Administrativa Financiera como asesora. Con esa designación -de poco poderío aparente- salió de la exposición pública y continuó en funciones.
Pero abril no parece ser el mes de suerte del matrimonio. El miércoles 15 de este mes, la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) validó una denuncia recibida un tiempo atrás sobre el desempeño de la funcionaria. La acusación apuntó a su participación en el ascenso de su marido. Añadió que el hecho fue una “flagrante violación” de la ley sobre ética en la función pública, más allá de que el ascenso quedó sin efecto tras la intervención de Etcheverry.
Agregó que si bien Koch renunció al cargo anterior seguía siendo funcionaria pública y eso generaba la necesidad de analizar su comportamiento para determinar “eventuales violaciones a las normas de conducta legalmente establecidas”.
Sobre esa base, la Jutep solicitó información a la ANP sobre el período en el que se había desempeñado como vicepresidenta, la resolución con su renuncia, el cargo actual que ocupaba y documentación que explicara el procedimiento aplicado para ascender a su marido.
Este lunes, el directorio de la ANP dispuso la entrega de la información a la Jutep. Pero en paralelo Koch recorrió otro camino e inició -al igual que hizo su marido el año pasado- el trámite jubilatorio. Y con ese trámite terminó la historia de un matrimonio poderoso que había generado mucha influencia dentro de la ANP, pero también algunas molestias.