6 de marzo 2026 - 17:26hs

En los últimos años, Itaú Uruguay consolidó avances concretos en materia de equidad de género que reflejan un cambio cultural sostenido dentro de la organización. La participación de mujeres en puestos de liderazgo alcanzó el 43% al cierre de 2025, un hito que se suma a otros reconocimientos recientes, como el segundo puesto en el ranking de empresas para mujeres de Great Place to Work entre organizaciones de más de 301 colaboradores.

Estos resultados forman parte de una estrategia integral que entiende la equidad como un factor clave para la innovación, la sostenibilidad y la calidad de las decisiones empresariales. En ese marco, la diversidad, además de ser un valor de la cultura, se incorporó como uno de los tres pilares de la nueva estrategia ESG regional del banco, bajo el eje “Diversidad y Desarrollo”.

“En Itaú Uruguay estamos comprometidos con promover la igualdad de género y ofrecer oportunidades para todas las personas. Creemos que la equidad no es solo un principio ético, sino también un motor clave de innovación y sostenibilidad”, señala Laura Giachero, gerenta de Área de Personas y Diversidad.

El trabajo del banco también se alinea con estándares internacionales. Itaú es adherente a los Principios de Empoderamiento de las Mujeres (WEPs) impulsados por ONU Mujeres y realiza desde 2017 una autoevaluación anual sobre estos principios, en la que ha logrado mejorar su puntuación en un 33%.

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Laura Giachero, gerenta de Área de Personas y Diversidad

Laura Giachero, gerenta de Área de Personas y Diversidad

A nivel organizacional, la institución cuenta con una Política de Diversidad e Inclusión y con una “Declaración interna de Equidad de Género”, un documento cocreado con los equipos que establece diez acuerdos de prácticas orientadas a prevenir sesgos y reducir brechas en procesos como selección, promoción y compensación.

“La declaración surge del trabajo conjunto con nuestros equipos y busca cerrar brechas en procesos clave de la organización. Es una herramienta que refleja el compromiso colectivo con construir un entorno más justo”, explica Giachero.

La diversidad también se refleja en la dinámica de trabajo cotidiana. En Itaú, los equipos se estructuran desde una lógica colaborativa en la que mujeres y hombres participan en igualdad de condiciones en la definición de estrategias, el diseño de proyectos y la toma de decisiones.

“El trabajo se construye desde equipos diversos, donde todas las voces puedan ser escuchadas y donde la pluralidad de perspectivas contribuya a mejores soluciones para nuestros clientes y para la sociedad”, agrega.

El banco impulsa además distintas iniciativas para fortalecer el desarrollo profesional de las mujeres dentro de la organización. Entre ellas se destacan programas de liderazgo femenino, mentorías internas, capacitaciones en diversidad, equidad e inclusión y la Red de Mujeres Líderes de Itaú.

A estas acciones se suman políticas de flexibilidad laboral y corresponsabilidad parental. En 2024 la institución incorporó nuevos beneficios vinculados a la maternidad y paternidad, que incluyen extensión de licencias, acompañamiento psicológico y financiamiento para tratamientos de fertilidad entre otros. Además, se lanzó una Guía de Maternidad y Paternidad para acompañar estos procesos dentro del ámbito laboral.

“Brindar flexibilidad, comprensión y apoyo emocional no solo beneficia a madres y padres, sino que también fortalece la cultura organizacional y permite construir un entorno laboral más inclusivo y empático”, sostiene Giachero.

Alianza para fortalecer el emprendimiento femenino

El compromiso de Itaú con la equidad también se extiende más allá de la interna del banco. En ese sentido, la alianza con la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay (OMEU) se consolidó en el último año como una plataforma para impulsar el crecimiento de emprendimientos liderados por mujeres.

“Durante el último año profundizamos nuestro compromiso con el fortalecimiento del emprendimiento femenino en Uruguay, impulsando iniciativas diseñadas para potenciar el desarrollo y la sostenibilidad de los proyectos liderados por mujeres”, destaca Florencia Lecueder, directora de Transformación de Itaú.

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Florencia Lecueder, directora de Transformación de Itaú

Florencia Lecueder, directora de Transformación de Itaú

El trabajo conjunto se estructuró en tres ejes: capacitación, mentorías personalizadas y generación de redes. A través de talleres y encuentros se abordaron temas clave para la gestión empresarial, como finanzas para emprendedoras, planificación comercial, marketing digital y desarrollo de modelos de negocio.

A estas instancias se sumó un programa de mentorías en el que ejecutivas y especialistas del banco acompañaron a emprendedoras en distintas etapas de sus proyectos. “Este esquema permitió trabajar en desafíos concretos como estrategia, organización financiera, acceso a crédito y toma de decisiones”, explica Lecueder.

Además, Itaú y OMEU impulsaron espacios de networking que reunieron a emprendedoras con referentes del sector privado y actores del ecosistema de innovación. “Las redes entre emprendedoras son un motor de crecimiento tan relevante como la formación técnica. Estos espacios permiten generar alianzas, compartir experiencias y abrir nuevas oportunidades”, agrega.

De cara al futuro, la alianza busca profundizar su impacto mediante programas con mayor continuidad y un alcance territorial más amplio, con el objetivo de seguir fortaleciendo un ecosistema empresarial donde cada vez más mujeres puedan hacer crecer y escalar sus proyectos.

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