29 de octubre 2025 - 12:14hs

El Producto Interior Bruto (PIB) avanzó un 0,6% en el tercer trimestre, dos décimas menos que en el periodo anterior, y moderó su crecimiento interanual al 2,8%, el ritmo más bajo desde finales de 2023.

El dato, publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), muestra que la demanda interna fue el único motor de la economía, mientras que el sector exterior volvió a convertirse en un freno.

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El impacto de la caída de las exportaciones

El sector exterior restó seis décimas al crecimiento trimestral, afectado por la caída de las exportaciones (-0,6%), que rompieron con dos años consecutivos de incrementos. En contraste, la demanda nacional aportó 1,2 puntos al avance del PIB, impulsada por el consumo de los hogares y el repunte de la inversión.

Pese a las cifras positivas en términos absolutos, el resultado confirma una desaceleración más intensa de lo previsto, lo que apunta a un enfriamiento del ciclo expansivo iniciado tras la pandemia. La debilidad del comercio internacional, el aumento de la incertidumbre geopolítica y el repunte del deflactor del PIB (2,8% interanual) están empezando a pesar sobre el dinamismo económico.

El consumo y la inversión sostienen la actividad

Entre julio y septiembre, el gasto en consumo final de los hogares creció un 1,2%, duplicando el ritmo del trimestre anterior. El gasto público también se aceleró (+1,1%), mientras que la inversión registró un notable incremento del 1,7%, impulsada por la construcción residencial y el equipamiento empresarial.

El Ministerio de Economía defendió que el dato refleja el “dinamismo” de la economía española, al encadenar nueve trimestres consecutivos con avances del 0,6% o superiores. Sin embargo, los analistas advierten que el crecimiento depende en exceso del consumo interno, mientras que el sector exterior muestra un deterioro estructural.

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Ministro de Economía Carlos Cuerpo

Menor impulso interanual y dudas sobre la productividad

En términos interanuales, el PIB aumentó un 2,8%, dos décimas menos que en el trimestre anterior, tras la revisión a la baja del crecimiento de los dos primeros trimestres del año. La productividad por trabajador volvió a caer (-0,5%), acumulando dos trimestres en negativo, mientras que la productividad por hora trabajada apenas avanzó un 0,3%, señal de una menor eficiencia en el uso del empleo.

Pese a ello, el empleo creció un 3,3% interanual, encadenando 16 trimestres consecutivos de aumento, con un incremento del 1% trimestral. La remuneración de los asalariados subió un 6,9%, pero el excedente empresarial se moderó al 3,8%, en un contexto de márgenes más estrechos y costes laborales al alza.

Perspectivas: un cierre de año más moderado

El enfriamiento del PIB confirma que el crecimiento de 2025 podría situarse por debajo del 2,9% estimado por el FMI, especialmente si el contexto internacional continúa deteriorándose. Aunque España mantiene un mejor comportamiento que otras economías europeas, los indicadores adelantados sugieren que la desaceleración podría prolongarse en el último tramo del año.

En conjunto, los datos reflejan una pérdida gradual de tracción económica, sostenida únicamente por la demanda interna y con signos de agotamiento en el comercio exterior y la productividad, factores clave para la competitividad a medio plazo.

FUENTE: El Observador

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PIB trimestre exportaciones

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