“Debemos seguir cuidando un montón de cosas, porque hay números que asustan. Se venden muchos futbolistas en condición de libre. ¿Qué sucede cuando se transfieren jugadores en esas condiciones? Ese dinero no llega a los clubes, y tampoco para mantener la infraestructura de los jugadores que se están formando. Entonces se corta la cadena, y no es saludable. Tenemos que seguir buscando que los jugadores sean transferidos al exterior, pero es importante que el sistema se pueda seguir sosteniendo a partir de respetar toda la cadena”, analizó.
El neutral reveló sus opciones sobre la solución: “No tengo la ecuación perfecta para este problema, pero el tema es bien claro: el jugador tiene que ser vendido, porque es su carrera, tiene que ser vendido en un buen número y el club tiene que llevarse una buena parte también. No se pueden ir libres. Tenemos que trabajar para contener esta fuga de dinero tan importante que tiene el fútbol”.
Con ese concepto sobre la mesa, el Ejecutivo de la Asociación intenta encontrar la forma de disminuir el porcentaje de jugadores que parten del fútbol uruguayo sin contrato.
Referí no pudo acceder al detalle de las características de esos 137 jugadores que emigraron sin dejar dinero en los clubes, si se trata de futbolistas que realizan su primera transferencia al exterior o no. Lo que es seguro es que en todos los casos el beneficio económico queda para el empresario o para el jugador libre.
En consultas realizadas a representantes de jugadores, que trabajan en el mercado de pases, explicaron que la mayoría de los jugadores que se van libre en Uruguay, no son el primer pase.
El presidente de la AUF dijo a Referí sobre el tema: “Estoy seguro que el 80% de los jugadores libres que salen de la Asociación responde a una situación normal de mercado de trabajo, por los contratos que vencen cada año. En eso no hay cuestionamiento. Pero, también entiendo que hay un porcentaje, el 20% estimado, en el que las instituciones están perdiendo de ganar una prima por transferencia y, al mismo tiempo, el jugador está perdiendo un porcentaje de salida. Entiendo que allí existe un tema de financiamiento por detrás que debemos atender porque en la medida que los clubes pueden brindar un contrato más largo a sus mejores jugadores, podrán generar mejores ingresos en una futura venta. Por eso, existe una pérdida y potencial que debemos evitar que se fuguen”.
El último año, los clubes del fútbol uruguayo exportaron por US$ 47.369.674. Este monto equivale al 41% de los pases definitivos o en préstamo que se hicieron. El 59%, los que emigraron en condición de libre, no dejaron nada a los clubes. Por tanto, si la AUF transforma una parte de esa fuga a la que se refieren los neutrales, harán más rentable el negocio para las instituciones.
Este tema adquiere singular valor en tiempos en los que la pandemia de coronavirus dejó en una situación incómoda al mercado de pases, generó incertidumbre en cuanto a los próximos movimientos de los clubes en las transferencias y planteó, según dijo Alonso a Referí, un descenso de hasta un 50% en los precios y transferencias en el corto plazo.
En ese caso se explica la urgencia de la AUF por blindar el derrame de dinero que desde el exterior llega a los clubes por transferencias, ante el impacto de la crisis económica que afectará a las instituciones uruguayas.
Un producto en ascenso hasta 2019
En los últimos ocho años, el fútbol mundial experimentó una singular escalada en la cantidad de transferencias, con un incremento del 67%. De los 12.006 pases de 2012 llegó a 18.042 en 2019. Con la crisis sanitaria, que impactó en lo económico, 2020 ofrecerá un escenario diferente que aún no puede cuantificarse.
También el detalle del mercado de pases de 2012 a 2019 destaca que 64,3% de las transferencias son de jugadores sin contrato, 13,5% en préstamo, 11,6% operaciones finales.
En comparación con Uruguay, en 2019, 59% de los pases fueron de jugadores sin contrato, 25,4% en préstamo y 8,6% definitivo.
Por otra parte, de los 2.834 pases que realizó Sudamérica en 2019, casi la mitad (1.225) fueron entre países de Conmebol, 663 a Europa, 324 a Concacaf, 225 a Asia, 19 a África y ninguna a Oceanía.
Vende mucho y compra poco
De las transferencias registradas en 2019, Uruguay vendió desde 21 clubes 232 futbolistas por US$ 47.369.674, y 28 clubes recibieron 207 por US$ 993.138.
Es significativo el dato de futbolistas que llegaron, porque solamente 4 de los 207 jugadores que llegaron a Uruguay fueron ventas definitivas. Hubo 48 retornos de préstamos y 20 préstamos. El resto, los 135 restantes (65%) llegaron en condición de libre. Este registro se explica por el escaso poder de compra que tiene Uruguay y la mayoría de los que llega al profesionalismo de la AUF arriban sin costos.
AUF tercero en Sudamérica
Uruguay es el tercer exportador de Conmebol, solamente detrás de Brasil y Argentina en recaudación, y cuarto, después de Colombia, en cantidad de pases.
Este detalle refleja el valor de los futbolistas uruguayos en el mercado internacional.
Con una población de 3,5 millones de habitantes se ubica en el lugar 135 en una clasificación de 196 países, sin embargo, en el de transferencias de futbolistas en el mundo de FIFA ocupa el lugar 20 en el ranking entre 209 federaciones con 230 países de fútbol masculino en 2019, 2,5% menos que en 2018. Brasil lidera el ranking mundial con 948 transferencias, Argentina 536 y Colombia 356.
Ni el crecimiento de Paraguay, Chile y Ecuador el año pasado en transferencias fueron suficientes para acercarse a los registros de Uruguay.
Las 2.834 transferencias de Conmebol en 2019 se repartieron por país de la siguiente manera:
País, posición mundial, pases, % diferencia 2018
Brasil, 1°, 948, +13.9
Argentina, 6°, 536, +0.4
Colombia, 10°, 356, -11
Uruguay, 20°, 230, -2.5
Paraguay, 31°, 179, +54.3
Chile, 32°, 174, +39.2
Venezuela, 40°, 136, -3.5
Ecuador, 45°, 119, +32.2
Perú, 64°, 79, -8.1
Bolivia, 68°, 77, +13.2
“Si hay US$ 47 millones por ingresos por transferencias internacionales, Uruguay tiene que apuntar a quedar con un mayor volumen, que no lo está haciendo porque más de la mitad de los jugadores se van libre y no dejan nada en los clubes. Por distintos mecanismos los clubes profesionales están perdiendo parte de esa torta, que deben recuperar. La forma más directa es tener una institución financiada. Los clubes hacen mal negocio porque hacen una preventa o financiación de una futura venta. Debemos apuntar a que mejoren los ingresos de las instituciones por otros rubros para no tener la necesidad de vender mal” (Ignacio Alonso)
Por su parte, en recaudación también el que más ingresos recibe de Conmebo es Brasil, que está octavo en el mundo con US$ 371,6 millones, Argentina décimo con US$ 211,8 millones y Uruguay tercero en el continente y vigésimo en el mundo con US$ 47,4 millones. Con relación a 2018, Uruguay ingresó 14,6% menos (el año anterior había vendido por US$ 55 millones). En esta tabla, Colombia está cuarto con US$ 42,9%.
El detalle es que los jugadores uruguayos se valorizan más con relación al mercado colombiano que vendió 35% más futbolistas que la AUF pero ingresó 10% menos que Uruguay en dinero.
Esta es la tabla de los ingresos que tuvieron las 10 selecciones de Conmebol:
País, posición mundial, recaudación en millones de US$, % diferencia 2018
Brasil, 8°, 371.6, -2.3
Argentina, 10°, 211.8, +7
Uruguay, 20°, 47.4, -14.6
Colombia, 22°, 42.9, +14.9
Ecuador, 29°, 30.7, +33.7
Paraguay, 37°, 19.1, -21.7
Chile, 40°, 16.6, -13
Venezuela, 54°, 4.3, -38
Perú, 61°, 2.4, -57.7
Bolivia, 78°, 1.1, -52.3
Los números de la AUF
El fútbol uruguayo tiene dos picos de ingresos por transferencias, el de enero-febrero y julio-agosto.
En 2019, el mercado de verano en Europa dejó a Uruguay entre pases definitivos y préstamos US$ 33 millones, en tanto el de verano solamente US$ 12,8 millones.
Esto refleja que el 70% de los ingresos para el fútbol uruguayo se logran en julio-agosto y se explica porque es el período en que se producen las incorporaciones más importantes al fútbol europeo y al de Estados Unidos.
Sin embargo, se plantea una particularidad: el año pasado se negociaron más jugadores al exterior en enero-febrero (111) que en julio-agosto (93).
A nivel mundial se mantiene la misma lógica con picos de transferencias en enero-febrero y julio-agosto.
El otro detalle que arrojó el mercado de pases de 2019, es que el 85% de los futbolistas uruguayos que emigran tienen entre 18 y 29 años. Además, se desprende que al franja de uruguayos que más emigran es de los 24 a los 29 años, que concentra la mitad de las transferencias.
El dato curioso en cuanto a los jugadores que llegan a la AUF establece que en 2019 se concretaron 207 transferencias: 1 menor de 18, 64 de 18 a 23 años (30%), 91 de 24 a 29 años (44%), 46 de 30 a 35 años (22%) y 5 mayores de 35 años (2%).
Quienes dejan los mayores ingresos a los clubes son los jugadores comprendidos entre los 18 y 23 años. El 70,2% de lo que ingresó a la AUF fue por la venta de esos jugadores.