Diego Battiste
Uruguay jugará ante Argentina y Brasil en el segundo semestre. En 2018 y 2019 fue el momento más crítico por las bajas por lesiones. ¿Fueron casualidad las lesiones?
Este inicio de las Eliminatorias en marzo va a tener esos dos primeros partidos de la primera fecha y luego se jugará una Copa América, en la que los que lleguen a la final jugarán más partidos que en un mundial de fútbol, disputarán ocho. Los jugadores van a tener que atender la Copa América y los compromisos con sus clubes. En todos lados se lesionan jugadores. Cuántas veces nos pasó que vienen rachas de lesiones inesperadas, en 2018, previo a los amistosos con Brasil y Francia, nos sucedió en todo un sector del equipo entre titulares y suplentes, y eso puede pasar pero también ha quedado demostrado que los hemos encarado, bien o mal, con jugadores que pueden dar la talla y que tienen todo el apoyo que da toda esta experiencia y el rodaje del proceso de selección. Tengo mucha fe en eso.
Diego Battiste
¿Teniendo en cuenta ese desgaste usted se planteó dar descanso en la Copa América a algunos jugadores pensando en las Eliminatorias?
No. ¡Porque me matan los jugadores! Lo digo en broma, pero es así. La vigencia de un jugador lo marca la realidad. Después de Rusia y de Brasil se reiteró la pregunta acerca de qué iba a hacer para sustituir a Suárez y Cavani, como un dato que cuando la edad de una persona empieza con tres en las decenas ya está con el retiro encima. Estos jugadores tuvieron lesiones, Cavani tuvo una lesión rebelde, pero vino a la selección y convirtió un gol en cada partido. Suárez también convirtió. Eso habla que esos jugadores no pueden pasar por pruebas en donde el entrenador se ponga en un rol protagónico y diga: ‘Voy a probar a este y a dejar en el banco a Suárez y a Cavani’. No. Yo voy a hacer al revés. Necesito que los que vienen y están creciendo tengan el aporte de Suárez y Cavani en la cancha. Son jugadores vigentes, como otros que tienen edades parecidas como Godín y Stuani. Capaz que en algún momento la realidad me va dando hechos que se repiten y que sirven para fundar una posición, en ese momento se tomarán las determinaciones.
Diego Battiste
¿Ha hablado con Suárez y Cavani sobre el retiro?
No. Para nada. Porque no es una posibilidad que sea inminente, y generalmente la hace gente que no tiene vivencias en el fútbol. Lo hacen desde afuera.
Diego Battiste
En este último semestre recogió experiencias para las Eliminatorias, vio muchos jugadores, opciones de juego. ¿Qué fue lo más valioso que rescató de los últimos seis partidos?
Que empezamos a decidir incorporaciones. Casi todos los casos seguidas en un tiempo largo y con el concepto de que son oportunidades. Cuando se reiteran las citaciones es porque uno va considerando que esas oportunidades o las primeras que le dieron las están aprovechando bien. En 2019, Brian Lozano, Viña y Brian Rodríguez, por ejemplo, que creo que han aportado y con datos de la realidad, datos estadísticos. Brian Rodríguez es un jugador muy joven, que mostró la característica que le vimos en Peñarol, porque allí vimos lo que podía hacer. Luego el mismo se reinventó mostrando una estabilidad en su rendimiento que tiene que ver con los goles. En pocos partidos convirtió tres. Esos son datos. Después no se agota en estos jugadores que han tenido la posibilidad de integrar el plantel. Sucede que hay ciertos sectores del equipo en los que uno no hace reservas para que digan: qué bien se fija en este y no se olvidó. Hacemos un seguimiento a través del profe Herrera que tiene una larga lista de más de una hoja, de seguimiento, quién juega, quién no. Esa es una referencia primaria. Las oportunidades que tengo de ver los partidos. Mire, con Cagliari tengo problemas porque cuando hay muchos partidos, no lo pasan. Pero jugó un lunes, con Lazio, y pude ver a Cáceres y a Oliva. Y esas cosas las hacemos.
Así como en un momento se dificultaba mucho la incorporación de jugadores en el ataque por los jugadores que estaban y por el poco espacio que daban, uno no va a reservar a futbolistas para no convocarlos o para convocarlos y que no tengan minutos. Eso para las fechas FIFA. Cuando hay posibilidades los ponemos en lista de reserva, pero hay algunos que creemos que tienen condiciones y se dan ciertas cosas que aún no me conforman en la selección.
¿Hay situaciones que no le conforman?
Me refiero a que por qué todos los jugadores que están citados van a ser eternamente jugadores de la selección. Si aparece otro que tiene más continuidad, está jugando mejor o tiene más condiciones para ciertas cosas.
Diego Battiste
¿Qué destaca de la evolución del equipo en este semestre?
Desde el punto de vista del juego veníamos buscando con determinando jugadores y fuimos logrando objetivos. He visto progresos. Por ejemplo, que no se me resiente la gran capacidad defensiva y la mentalidad defensiva que tiene este equipo, porque es parte del juego. El mejor equipo del mundo, Liverpool de Inglaterra, tiene ese concepto allá arriba. También nos encontramos con futbolistas que cuando tienen la pelota, tratan de jugar sencillo, que es jugar rápido en el fútbol, a través del pase que es la manera de comunicarse, pasar y seguir jugando. Y que cuando no encuentran esas posibilidades tengan capacidad de maniobra para demorar esa jugada y buscar el espacio y seguir progresando en la cancha. Le pongo un ejemplo que todavía no lo hablé con los jugadores, pero no va a faltar oportunidad, del gol que le hicimos a Argentina en Tel Aviv, que tiene un valor simbólico por la forma en que se hizo. Porque se dieron cosas que hemos pregonado, buscando espacios, no apresurarnos. Más cerca del arco el objetivo es asegurar. Cuando vamos progresando ya estamos buscando la profundización. Y esa profundización se busca jugando. No que un jugador esté unos segundos con la pelota y que meta un cambio de frente, porque cuando llega la pelota se encuentra con que hay tres rivales junto al nuestro. En este caso del partido con Argentina, el cambio de frente que hizo Valverde fue después de estar jugando y lo hizo porque es talentoso. Pero luego un jugador recibe dentro del área y con panorama de cancha, no se apresura, sigue jugando. Viene el pase atrás. La tocaron siete jugadores, en 10 o 12 pases, y terminó en gol la jugada. Usted dirá, ¿están festejando esa jugada? No, no estamos festejando esa jugada porque no fue la única, pero tiene un valor simbólico.
También el primer gol que le hicimos a Portugal en el Mundial, fue un gran gol. Vecino recuperó en el área nuestra, avanzaron con Bentancur, Nandez, Cavani, el cambio de frente, la maniobra de Luis y cuando no pudo desbordar metió un pase y el gol de Cavani. Eso se hizo en un Mundial, cuando la presión es pesada, y ya hace más de un año.
Diego Battiste
¿Ese es el Uruguay que quiere?
Es el fútbol que se necesita en el alto nivel. Cuando le hablo de Liverpool de Inglaterra, hacen eso. No se quedan en ser muy buenos defensivamente. A la hora de atacar son persistentes, tienen jugadores rápidos, talentosos, con capacidad de definición, mediocampistas de mucho ida y vuelta además de ser importantes en la posesión. Una cosa que estamos haciendo, y lo hacen todos los equipos, inmediatamente luego de la pérdida se hace la presión. No se hace presión en toda la cancha con desgastes innecesario. Sobre esas ideas trabajamos.
Diego Battiste
¿Uruguay se acerca a eso?
Entiendo que es hacia donde debemos ir. Con Perú también lo demostramos. Hay veces que no se puede encontrar porque hay empujes generacionales que no dependen que un entrenador sea un dormido, sino que son incontrolables. Cuando no hay jugadores de determinado tipo hay que apostar a los que haya y creo que esos futbolistas que vinieron dieron la talla. Me refiero a los que jugaron el Mundial 2010, la Copa América 2011, Maxi Pereira, Arévalo Ríos, Tata González, Palito Pereira, Gargano, Ruso Pérez, Eguren, los que estaban ahí. Eran de otras características.
Diego Battiste
¿El técnico se tiene que adaptar a las características de jugadores que tiene?
Que tiene no, ¡que hay! Dígame, ¿quiénes podían haber jugado por ellos en aquella época?
Es mérito del Liverpool, de su organización, de su entrenador, de la gente que está en los ámbitos de dirigencia deportiva, que Mané, Salah, y otros tantos jugadores jueguen allí, porque los trajeron para eso. Pero también ellos tienen que ver con lo que muestra el equipo cada vez que va a la cancha desde todo punto de vista, desde lo físico, sicológico, técnico, durante un período largo de tiempo. Si no hubieran traído esos jugadores, si no hubieran acertado, la historia iba a ser diferente. Y esto es así en cualquier parte del mundo. Y capaz que tiene que ver con el problema que tenemos nosotros en la competición internacional a nivel de clubes. Hay medios más significativos que permiten un crecimiento mayor de los futbolistas, y que usted ve por ejemplo lo que hizo Flamengo. Muchas veces intentó esto de traer muchos jugadores y entrenadores, pero esta vez con un criterio muy especial, y ha impuesto supremacía.
En el sorteo de la Copa América (diciembre 2018), un día Lugano, en una cena compartiendo con otra gente, me dijo: “Ojo con estos (los brasileños), porque se han organizado y ahora van en serio”. Y uno ve la sub 15, sub 17, todas las juveniles.
Diego Battiste
¿Cambiaron?
No es que cambiaron, sino que le dieron atención a otras cosas y no se quedan en lo bueno que son ni se detienen solo en lo que han ganado, sino que el asunto del recambio existe para todos los países, y hay países y entrenadores en Sudamérica que se quejan que no han encontrado los recambios que deberían hacer, y eso hay que buscarlo siempre. Nosotros los conseguimos, pero si se dan ciertas condiciones. Porque no es que abunden los jugadores o que el Campeonato Uruguayo sea un dechado de virtudes en cuanto a la aparición de futbolistas. Aparecen futbolistas que han pasado por las selecciones juveniles, pero después que pasan por filtros, y le pongo los ejemplos de Bentancur, Valverde, Torreira, Nande, Vecino, que van a competir a otros medios más exigentes y dan la talla. Esa es la diferencia entre los jugadores del alto nivel y los buenos jugadores. Buenos jugadores hay millones y en cualquier parte del mundo, no solo en los grandes centro de Europa o en Sudamérica, también en África, Oriente.
Ese es el verdadero sentido que tiene que tener el fútbol del alto nivel, y en el que hay que trabajar. Si no aparecen acá, hay que esperar. El jugador aprovecha cómo se trabaja allá (en Europa). Tiene los ejemplos en la mano. Se compite en un nivel similar al de la alta competición internacional de selecciones y allí van formando. A veces llegan a cosas que sorprende por lo rápido que lo consiguen, con jugadores de 21 o 22 años, que ya empezaron un camino que no va a tener vuelta. No sé cuánto van a progresar de aquí en más, si va a ser algo continuo o con oscilaciones, pero no tiene vuelta, porque ya están ahí. Y creo que nuestra selección se puede beneficiar de esas circunstancias.
La selección es un trampolín para esos jugadores.
Cualquier selección nacional visibiliza mucho al jugador que la integra.
Diego Battiste
Mencionaba la organización de Brasil. Uruguay no gana una Copa Libertadores desde 1987 y 1988. ¿Qué falta para dar ese salto? ¿Organización? ¿O tenemos que aceptar que ya no podemos aspirar a estar en esos lugares?
En otro tiempo se podía dar que fuese hasta con cierta frecuencia que superáramos a otros medios, pero la población que tienen algunos medios como Brasil, Argentina, Colombia, la incorporación de toda la tecnología al máximo nivel, el poderío económico, las infraestructuras. Fuimos a la Copa América y estuvimos en Porto Alegre, Río, San Pablo. Acá no hay cosas de esas. Entonces la gran causa de por qué no ganamos sigue siendo esa. Ahora, en este fútbol tan mediático y tan importante donde todos se preparan, esa diferencia se ve más que antes. Por esas circunstancias acá, por haber andado muy bien un equipo o por no cumplir los objetivos, hay de todo. Cada campeonato empieza una generación nueva. El técnico campeón de Nacional ya se fue. Y en el equipo rival hay cambios por otra cosa. Y pasa con los futbolistas, algunos que fueron transferidos durante los torneos, por decisiones que se toman y que no critico porque no es un asunto que me incumbe. Generan cambios, que tienen consecuencias. Eso no ocurre en equipos grandes de Argentina. No tienen necesidad de transferir a un jugador en mitad de temporada. Si lo hacen es porque tienen una decisión institucional muy bien fundada, pero no apremiados por la necesidad. Creo que por ahí pasan la cosa para que no se sigan repitiendo determinadas situaciones.
¿Por qué la selección lo consiguió?
Porque tiene jugadores que recogen experiencias que no pueden lograr los que juegan en el medio local. Si Valverde, que tuvo el apoyo de la selección y de Peñarol, no hubiera ido a Europa y no hubiera llegado a Real Madrid no puede tener este nivel que alcanzó ahora. Es así de sencillo. Me veo obligado a explicarlo de esta manera porque parece que no se entiende, parece que estuviera abriendo un paraguas, que no ganamos porque los entrenadores son malos, eligen mal a los jugadores, no planifican bien, pero no, las situaciones son concretas.
Diego Battiste
Podemos aspirar a crecer…
Si cambia el medio sí. En caso contrario no. En el fútbol no hay nada imposible, todo se puede dar y un equipo puede sorprender. Las conquistas de Nacional 1988 y Peñarol 1987 fueron grandes sorpresas. Antes hubo un momento en Uruguay que se competía con países de grandes poderíos económicos. ¿Recuerda que llegó un goleador como Artime en su momento de auge?
Diego Battiste
Entonces, ¿frente a eso hay que resignarse o decir que podemos?
Hay que apostar a que el fútbol nuestro valore los tesoros que tiene. Para mi uno de los principales es el fútbol infantil, jugando así como se juega hasta ahora y con los progresos que tuvo desde su instauración en la década de 1960 hasta ahora. Cerca del 100% de los jugadores de selección pasaron por el baby fútbol.
Pero los aportes que se le hacen desde afuera, desde una política de Estado, desde el propio fútbol, de esa visión que queremos de posicionar mejor desde el punto de vista futbolístico de la competición a los equipos del medio no los tenemos en cuenta. En infraestructura, ¿cuántos centros polideportivos tenemos específicamente para el fútbol con césped sintético, que son los de más bajo mantenimiento, que puedan diagramarse con estudios demográficos? Eso ni se piensa por parte de la mayoría de los dirigentes del fútbol. Y no es que no se piense, están por detrás en cuanto a su prioridad de otros aspectos que atienden con urgencia. Y esos aspectos que atienden, por ejemplo, tienen que ver con en el fútbol profesional todo es pérdida, que se dan más pérdidas jugando de local que de visitante, y que nos pasamos peleando a ver quién tiene razón. En ningún momento nos pusimos a pensar que no es necesario que se imponga nada. El pensar que todos los actores del fútbol, y le puse el ejemplo del fútbol infantil, participen de la conducción del fútbol uruguayo es algo que debería haber estado desde hace no sé cuánto. Y acá escucho decir que “el fútbol es de los clubes”. Todos, y yo me pongo en ese primer lugar, usted también tiene que estar en esa lista, ni que hablar los dirigentes, todos somos responsables del estado de cosas en el que estamos. Y no podemos decir la culpa la tiene aquel o el otro. Todos somos responsables. Y las ideas pueden venir de todos los ámbitos, no necesariamente de un entrenador. De un dirigente que están en la toma de decisiones y por qué no de periodistas que tienen gran experiencia. ¿Por qué no hay ese tipo de proyectos? Y, porque tampoco vienen del Estado.
Por ejemplo, como cualquier ciudadano estuve pendiente del acto electoral, vi los debates. ¿Cuánto se habló en esas discusiones del deporte y de política deportiva? ¿Del fútbol? Sí, ¿del fútbol que debe tener un espacio importante por la importancia que ha tenido históricamente por sus prestaciones deportivas para el país, por la visibilidad que le da y por la relación con el sentimiento de identidad que tienen los uruguayos? Poco y nada. No interesa. Es lógico: cuando uno tiene que pintar la casa y arreglar el fondo, pero está en una inundación, empieza por sacar el agua. Algo así pasa. Eso lo comprendo. Pero es como el asunto de la violencia que nos invade. Tiene que haber una represión institucional, que es la que tiene generalmente el Estado de defender a la comunidad. Eso se llama represión, y la represión no solo tiene que estar vinculada al exceso de poder. Eso debe existir. Pero eso solo no basta. Exagerando, es decir: no basta con matar a todos los malos. Tiene que ir acompañado permanentemente por un trabajo de convencimiento, sistema de valores, de aportes de políticas sociales no solo para dar sino para formar, y ese es el progreso que tenemos. ¿Sabe cuál es el tesoro que tenemos? La gente. Habría muchísima gente que puede colaborar en esto. Y creo que somos un país con ciertos rasgos distintivos que ahora se vieron por la forma en que se desarrollaron las elecciones y en la transición, que fueron reconocidos en el mundo. Pero no atacamos ese tipo de problemas porque nos llevan los problemas puntuales y nos vamos olvidando de ciertas cosas. Así como tenemos muchas virtudes que nos reconocen desde afuera, creo que en algunos casos, sobre todo desde el punto de vista político, somos extremadamente competitivos, queremos ganar, para imponer determinadas ideas. Uno lo ve en las campañas políticas en que se van olvidando circunstancialmente ciertas cosas, que se retoman luego, pero a la larga no aparecen las soluciones que no son mágicas pero que marquen un camino continuo con plazos mediatos que involucren a mucha gente y creo que en esas tareas, por lo menos en el fútbol, de trabajar a plazos mediatos, y con mucha gente involucrada estamos en déficit. En el fútbol estamos en déficit.