Este artículo es parte de nuestra guía de personajes clave que están definiendo la geopolítica actual.
Ismael "El Mayo" Zambada García, uno de los fundadores y, hasta su reciente detención, presunto líder máximo del Cártel de Sinaloa, es una figura clave no por su poder estatal, sino por su influencia en la economía global ilícita y su impacto en la seguridad y las relaciones internacionales. Su prolongada elusividad y su control sobre una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo han moldeado la geopolítica del narcotráfico por décadas, y su caso actual en Estados Unidos sigue generando ondas expansivas en ambos lados de la frontera.
A pesar de su captura y extradición a Estados Unidos, concretada a finales de 2024, la figura de "El Mayo" sigue siendo central. El 13 de septiembre de 2024, Zambada fue formalmente acusado en Brooklyn por cargos relacionados con drogas internacionales, declarándose no culpable inicialmente. Sin embargo, en un giro significativo, el 1 de abril de 2025, la Fiscalía de Estados Unidos confirmó que está negociando un acuerdo de culpabilidad con "El Mayo" Zambada, solicitando al juez Brian Cogan aplazar la audiencia hasta el 16 de junio de 2025. Este movimiento es crucial, ya que la principal preocupación del capo de 77 años es evitar la pena de muerte, una posibilidad que la Fiscalía aún evalúa dada la epidemia de sobredosis de fentanilo en EE.UU.
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ALFREDO ESTRELLA / AFP
Su detención, un evento de película el 25 de julio de 2024, en la que supuestamente fue secuestrado y entregado por Joaquín Guzmán López (hijo de "El Chapo" Guzmán), ha desatado una guerra fratricida entre "Los Chapitos" y "La Mayiza", que actualmente desangra a Sinaloa. Esta operación, rodeada de incógnitas y contradicciones, ha puesto en jaque las relaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos, con acusaciones de violación de soberanía y una investigación abierta por la Fiscalía General de la República (FGR) de México sobre el secuestro y el asesinato de Héctor Cuén, exrector de la Universidad de Sinaloa, presuntamente vinculado al caso.
El rol de "El Mayo" en la economía y los mercados de drogas ha sido inmenso. Como uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, ha supervisado una vasta red que trafica cocaína, heroína, marihuana y, más recientemente, drogas sintéticas como el fentanilo y la metanfetamina. El fentanilo, en particular, ha transformado el mercado, siendo una sustancia extremadamente potente y barata de producir, lo que la hace altamente lucrativa y letal, y se ha convertido en la última cruzada de Washington contra las drogas. El Cártel de Sinaloa, bajo su dirección, ha cultivado lazos con proveedores de precursores químicos en China, controla puertos marítimos y posee una extensa red de rutas de contrabando hacia Estados Unidos. Esta operación global genera miles de millones de dólares anualmente, una economía subterránea que se entrelaza con las economías formales y afecta la estabilidad financiera de varios países.
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RODRIGO OROPEZA / AFP
La posibilidad de un acuerdo de culpabilidad con "El Mayo" no solo impactaría la estructura del Cártel de Sinaloa, sino que también podría revelar décadas de información clasificada sobre las conexiones políticas del narco y las operaciones de socios y rivales. Esta perspectiva ha sido interpretada por algunos expertos como una "amenaza" velada del impacto que sus revelaciones podrían tener en las más altas esferas de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha tenido que lidiar con esta situación desde su llegada al poder. Tras la solicitud de repatriación de Zambada en febrero de 2025, argumentando una detención "ilegal" y una violación de la soberanía mexicana, Sheinbaum se comprometió a analizar la petición. Esto ocurre en un momento de tensiones con la administración de Donald Trump, que ha declarado a cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y ha presionado con la imposición de aranceles por la crisis migratoria y el tráfico de fentanilo. La situación de "El Mayo" Zambada, y la información que pueda surgir de su proceso judicial, sigue siendo un factor crucial que influye en la compleja dinámica bilateral entre México y Estados Unidos, y en la lucha global contra el crimen organizado.