El economista Eduardo Ache, imputado por la Fiscalía de Perú por su participación en el caso Odebrecht, declaró este jueves por primera vez y deslindó su trabajo en el Banco Privado de Andorra (BPA), con el caso de lavado de activos por ocultamiento con el que se lo vinculó, según supo El Observador.
En una audiencia que se realizó este jueves ante el juez de Crimen Organizado Fernando Islas en la OPEC, Ache fue interrogado via zoom por la titular de la Fiscalía Supraprovincial especializada en delitos de corrupción de funcionarios, Geovana Mori, y estuvo acompañado por su defensor, el penalista Gustavo Bordes.
Ache fue imputado por la fiscalía peruana en abril de 2023 pero nunca había declarado, pese a que había sido citado a comparecer en Perú. Al expresidente de Nacional y actual asesor económico de Cabildo Abierto se lo indaga como parte del esquema de pagos de coimas millonarias a distintos integrantes de gobiernos de Latinoamérica por parte de la constructora brasileña Odebrecht.
En concreto, la Fiscalía peruana apunta a que el economista flexibilizó la normativa de la Banca Privada d'Andorra en Uruguay, que presidió hasta 2011, para facilitar a Odebrecht la posibilidad de realizar transacciones y transferencias tercerizadas a otros bancos off-shore para pagar diversas coimas, y se apunta a que se cobraba el 1% por cada transacción.
La fiscal Mori y y su equipo entienden que la participación de Ache ocurrió entre 2007 y 2009 y ocurrió a modo de "cómplice en la comisión del delito de lavado de activos en la modalidad de ocultamiento, con la circunstancia de agente bancario”, ya que desde su cargo de presidente de la filial uruguaya fue parte de los “paraísos fiscales e instituciones bancarias en países extranjeros” que facilitaban los “pagos ilícitos”.
Junto a Ache también había sido imputado otro uruguayo, Andrés “Betingo” Sanguinetti, quien murió en noviembre del año pasado. Sanguinetti había sido gestor de banca comercial y llegó a tener un papel “clave en toda la operativa societaria elaborada y ejecutada con la finalidad de favorecer los actos de lavado de activos en más de 12 países de América Latina”, según estableció Mori en su dictamen que había sido consignado por El País.
Sin embargo, fuentes del caso dijeron a El Observador que este jueves Ache afirmó que él ocupó un cargo en la filial uruguaya de la Banca Privada de Andorra mientras que las irregularidades se cometieron en la sede europea por lo que no estaba al tanto. Argumentó que la filial local y la sede de Andorra son personas jurídicas distintas y que él no trabajó para la sede de Andorra por lo tanto no tiene cómo explicar o dejar de explicar lo que sucedió en ese estado.
El caso Odebrecht
Según logró establecer la fiscalía peruana que investiga el caso, la empresa Odebrecht S.A. (de origen brasileño) entre 2001 y 2016 se “asoció ilícitamente y coludió con otros para facilitar, de manera corrupta, cientos de millones de dólares en pagos” a funcionarios, partidos políticos y a candidatos políticos extranjeros, a cambio de “obtener un beneficio” e “influenciar con el fin de alcanzar y mantener negocios en diferentes países del mundo”.
La indagatoria determinó que se pagaron en coimas unos US$ 29 millones para conseguir contratos en obras públicas.
Para poder llevar a cabo el “plan delictivo de sobornos”, la compañía brasileña y sus “operadores crearon y costearon una estructura financiera secreta y compleja que realizó operaciones para justificar y desembolsar pagos de sobornos a funcionarios extranjeros”, afirmó la fiscalía.