16 de septiembre de 2026 5:00 hs

La empresa Morseloy Corporation S.A. presentó días atrás las modificaciones a la planta de valorización de residuos que planea construir en la zona de Villa Olmos y Empalme Olmos (Canelones). El objetivo de las modificaciones es reducir los impactos ambientales de una iniciativa que es cuestionada por los vecinos.

La planta está diseñada para recibir 500 toneladas por día de residuos sólidos urbanos. A eso se suman 30 toneladas por día de residuos vegetales de poda y jardinería y "una fracción menor" de residuos industriales y comerciales no peligrosos.

Se estima que al rededor del 80% de la basura recibida será tratada en alguna de las plantas. El resto será destinado al sitio de disposición final actual, ubicado a pocos kilómetros en Cañada Grande. Ese basurero debería cerrar —por compromiso del gobierno de Canelones— antes de 2030.

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En su informe —publicado por el Ministerio de Ambiente el martes 8 de setiembre— , la empresa enumera las posibles afectaciones de su proyecto ubicado en un predio de 192 hectáreas sobre Camino Minas: "Los principales efectos ambientales potenciales se asocian a las emisiones sonoras, los olores, el material particulado y los gases de combustión; la posible afectación del suelo y de las aguas por el fertirriego; la disponibilidad de agua; los cambios en la escorrentía; la flora y la fauna; el tránsito; el paisaje y la percepción social".

Las modificaciones presentadas no añaden “impactos ambientales significativos”, pero sí “mejoran diversos aspectos del desempeño ambiental”.

¿Cuál es el principal cambio? El impulsor de la iniciativa, José Guichón, explicó a El Observador que “la modificación más gruesa” es que “no se va a hacer compost”.

“Al no hacerse el compost, todo el orgánico se va a transformar en biochar. Todo el orgánico que básicamente es lo que tiene olor —independientemente de que ya estaban todas las medidas tomadas en el otro proceso que era haciendo gas y compost—, ahora es mucho más corto el proceso y es mucho más seguro. Ninguno de los dos (proyectos) era oloroso, pero en este caso los riesgos son muchísimo menos porque no hay compost”, explicó.

El biochar, aseguró Guichón, es “algo que está de punta en muchos lugares del mundo”. “Nos pareció que era algo importante de aplicar y que las autoridades lo miraron con buenos ojos de que cambiáramos el proyecto de hacer compost a hacer biochar”, indicó

Se trata de un tipo de carbón vegetal que se usa como abono para mejorar los suelos y que, en este caso, se utilizará como “combustible secundario en la caldera para la generación de energía”, indica el informe.

Otro de los cambios que se establecieron es la reducción del espacio de construcción. Serán ocho hectáreas menos de las planificadas, lo que “amplía las zonas de amortiguación”.

Además, con el nuevo proyecto se “mejora el control de olores mediante procesos confinados y tratamiento por oxidación térmica y biofiltración, se reduce los niveles sonoros proyectados en el perímetro y disminuye cerca de un 50% el consumo de agua”, que pasará a unos 45 m³/día.

La planta tendrá cinco funciones: la recepción y descarga de residuos; la fabricación de Combustible Sólido Recuperado (CSR) a partir de residuos; la producción de biogás a partir de residuos orgánicos industriales; la fabricación de biochar a partir de residuos sólidos urbanos; y la generación de energía eléctrica y térmica usando el CSR y el biochar como combustible.

En caso de ser autorizada, la planta demandará 24 meses de construcción. En la etapa operativa se prevé que trabajen 107 personas de forma directa.

Referéndum

Tal como informó El Observador meses atrás, los vecinos de Empalme Olmos y Villa Olmos se encuentran abocados a la recolección de firmas para cancelar el proyecto por medio de un referéndum.

Esta iniciativa "prohibe la instalación y radicación de vertederos, planta o plantas de tratamientos de residuos y-o valorización de los mismos, sean sólidos o de cualqueir naturaleza, composición y origen, a una distancia menor a 4.000 metros de la zona urbana de la localidad de Empalme Olmos y Villa Olmos". La planta estaría ubicada a 800 metros de Villa Olmos, 1.800 de Empalme Olmos y menos de 3.000 de Pando.

Si alcanzan los 950 adherentes que tengan la credencial en el municipio, la Junta Departamental tendrá 60 días para tratar este iniciativa. En caso que vote afirmativamente, se convertirá en ley.

En caso de que la Junta no trate el proyecto por 60 días o lo vote negativamente, la Intendencia de Canelones deberá convocar a un referéndum para votar únicamente en el municipio de Empalme Olmos -que incluye a Villa Olmos-.

Sergio Ledesma, referente del colectivo de vecinos, indicó a El Observador que ya superaron las 1.000 firmas, pero que esperan conseguir "algunas más por seguridad", dado que siempre existe un porcentaje de descarte en la Corte Electoral.

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