Uruguay reclamó en el seno del Mercosur contra una medida del gobierno brasileño que está generando “dificultades” en el tránsito de cargamentos uruguayos de arroz en la frontera Río Branco-Yaguarón.
La embajadora uruguaya Paola Repetto planteó la semana pasada en el Grupo Mercado Común que una circular del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento (MAPA) de Brasil está generando “demoras” en la frontera y mantiene “completamente saturada” la terminal logística en Jaguarão, según el acta revisada por El Observador.
El Oficio Circular N° 01/2026 del ministerio brasileño estableció para este año un protocolo reforzado de fiscalización de cargamentos agrícolas importados y dispuso la inspección física obligatoria para las importaciones de arroz desde Uruguay.
Todas las inspecciones tienen asignado un canal según color y suelen definirse en la frontera de modo aleatorio, explicó a El Observador el titular de la Asociación de Cultivadores de Arroz, Guillermo O’Brien: el canal verde supone un despacho automático del producto, el amarillo implica la revisión de documentos y el rojo un análisis exhaustivo.
El reclamo uruguayo en el Mercosur apuntó contra el hecho de que las exportaciones arroceras provenientes de Uruguay hayan sido excluidas de dicho canal verde.
La embajadora Repetto sostuvo que esa medida genera “perjuicios a niveles comerciales, logísticos y humanos” a partir de la “falta de agilidad” en el proceso.
Uruguay planteó que el sistema de inspecciones está implicando que la terminal logística, ubicada a 15 minutos desde el puente internacional Barón de Mauá, esté “completamente saturada” y tenga “más de 50 camiones aparcados en los márgenes de la ruta, donde permanecen por lapsos de entre 5 y 11 días”.
La terminal está operada por la compañía Multilog y tiene capacidad máxima para 250 camiones.
Un informe de abril de 2024 del Instituto Nacional de Logística a cargo de Álvaro Lalanne, hoy asesor del Ministerio de Economía, consignaba que hasta entonces el arroz era uno de los productos con menores demoras en promedio para obtener la licencia en la terminal, en contraposición a las esperas de días que debían afrontar las exportaciones de leche en polvo, pescado y carne ovina.
La situación para el arroz uruguayo cambió a partir del oficio circular del MAPA que entró en vigencia a partir de este año.
La embajadora Repetto reclamó a Brasil que haga “gestiones ante las autoridades” del ministerio para “resolver la situación a la mayor brevedad posible”.
Su contraparte brasileña, el embajador Francisco Cannabrava, reconoció que hay “retrasos” en la frontera y sostuvo que “están trabajando junto a las autoridades competentes para buscar formas de reducir el tiempo de paso a la brevedad”.
Arroz en el tramo inicial de su proceso productivo.
ACA
El “lobby” arrocero en Brasil
Guillermo O’Brien, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz, dijo a El Observador que “el lobby del sector arrocero brasileño es muy pesado en su interna” y que es frecuente que el vecino gobierno disponga “medidas no arancelarias” para contemplar los intereses de sus productores.
“El intento es demorarlo”, sostuvo el productor uruguayo, atribuyendo la presión a un “mercado que está en suba” y que para el sector brasileño no es conveniente que crezcan las importaciones desde Uruguay. “Esto es viejo como la edad del sector productivo arrocero”, manifestó.
O’Brien también recordó que es “muy malo y muy antiguo” el actual puente fronterizo sobre el río Yaguarón, y que esperan la concreción del segundo puente binacional, una obra que lleva años en los papeles y que tomó nuevos bríos a partir del reimpulso de Lula Da Silva en 2023 en acuerdo con el gobierno de Luis Lacalle Pou.
El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) inició a fines del año pasado los trámites ambientales para avanzar en los accesos a la nueva estructura y en la refacción del viejo puente Barón de Mauá, mientras que Brasil financiará toda la construcción, adjudicada por unos US$ 40 millones al Consorcio Cidade Planaterra Única.