La fiebre mundialista parece contagiosa y las fuentes policiales y del gobierno explicaron los movimientos con analogías futbolísticas: lo que hubo fue un cambio de táctica, de posiciones en las que se desempeña cada jugador. También se refirieron a “retoques en el equipo” para fortalecer el trabajo que se viene realizando y sacar el mejor potencial de cada jerarca.
El ministro del Interior Carlos Negro anunció el jueves: "Hoy contamos con elementos como para decidir y tomar algunas decisiones que ajusten, de alguna manera, los mejores funcionarios para cada uno de los cargos". Por eso ese mismo día movió a jerarcas de cinco reparticiones policiales, a la que se le suma una sexta que se había dado hace dos semanas.
El principal enroque, por la jerarquía de sus cargos y por la confianza política que requieren, es un pase de posta entre Alfredo Clavijo, Pablo Lotito y Julio Sena. Giran entre ellos para, tras más de un año de gestión y luego de haber sido evaluados, ajustar la experiencia de cada uno a su función más idónea.
En ese sentido, Alfredo Clavijo deja la subdirección administrativa para meterse en su experticia: lo operativo. Asume la jefatura de Montevideo para darle su impronta y continuidad a programas que maneja como el Más Barrio que se ha desplegado en Cerro Norte en coordinación con el Ministerio de Vivienda y la Intendencia de Montevideo.
Pablo Lotito, que era el jefe de Policía de Montevideo es uno de los oficiales que más sabe de investigación policial, dijeron las fuentes. Señalaron que fue director de Hechos Complejos por lo que tiene cabal conocimiento de las bandas que operan en el país y llevó adelante la investigación que permitió desbaratar a los ataques a los cajeros, junto al entonces director de Científica, hoy director de la Policia Nacional, José Azambuya, o intervenir en la investigación del secuestro de Milvana Salomone.
Por eso se lo mueve a que sea el nuevo director de Investigaciones de la Policía Nacional, que tiene bajo su égida a las direcciones como la Brigada de Drogas, Inteligencia o Crimen Organizado e Interpol.
Ese cargo, el de Investigaciones, lo estaba ocupando Julio Sena. Casi todos ellos ya había tenido roles clave bajo la gestión de Mario Layera en la gestión de Eduardo Bonomi. Sena estuvo en Crimen Organizado e Interpol, y es una figura de confianza jerárquica para convertirse en el nuevo subdirector administrativo de la Policía Nacional.
Este enroque, por más que sea un movimiento táctico en términos futbolísticos, no está exento de temores en direcciones que dependen de los nuevos jerarcas: digamos que le cambian de director técnico y no saben si serán de la partida.
Por otro lado, Angelina Ferreira, quien había llegado a ser la primera mujer en dirigir la Guardia Republicana, será sustituida por Fabián Monzón. Según supo El Observador a ella le ofrecieron un cargo nuevo, que está estudiando si acepta, mientras Monzón estuvo en lo que otrora fue Coraceros, luego estuvo al frente de la zona operacional 5 que tiene a su cargo unidades especiales como Tránsito, la Unatem, por lo que viene más del trillo de operativos.
En el caso de Ferreira había estado muy alejada de la parte operativa y de la unidad que le tocó dirigir que tiene características muy especiales, ya que entre 2021 y 2025 fue la encargada de la Dirección Nacional de Políticas de Género del Ministerio del Interior, lo que generó que no lograra la aceptación total del equipo que tenía a su cargo, dijeron las fuentes.
Alberto González dejará de ser el director de Asuntos Internos y será sustituido por Julián Abraham. Ambos son abogados, necesitan de la confianza máxima del ministro porque son quienes investigan a los propios policías. Y es entonces que viene el sexto cambio que ya había acontecido semanas atrás.
La zona 4 caliente
La Policía divide a Montevideo en cuatro zonas operacionales. Las dos con más movimientos por violencia letal, balaceras y enfrentamientos entre bandas criminales son la número 3 (que comprende el noreste, empezando desde el eje céntrico de Casavalle), y la zona 4 (noroeste) donde está el Cerro, La Teja y otros barrios que han acaparado las noticias por homicidios.
Hace dos semanas hubo un triple homicidio en una boca de drogas en el Cerro, en la zona 4. Una filmación muestra que tiempo atrás unos policías de esa jurisdicción fueron a quedarse con parte del botín de la boca. No fue un allanamiento y está en investigación.
Eso fue quebrando parte de la confianza en la estructura. Hace ya varios años, una investigación de campo de criminólogos había encontrado desconfianza en la seccional 24, las del Cerro.
Si se miran los cambios más a fondo, podría pensarse que el ministro del Interior está haciendo un fortalecimiento del área metropolitana, donde se concentran la mayoría de delitos más violentos. Hace cambios en jefaturas y pone a una de sus máximas figuras a la cabeza, modifica líderes de zona, refuerza la guardia de choque, lleva a Investigaciones a quien tomó conocimiento de crimen organizado y que viene con bagaje táctico.