El gerente del Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA) del Ministerio del Interior, Diego Sanjurjo, dijo que "Uruguay no es un país seguro por más que bajen los delitos", tras conocerse el último recuento de la cartera.
La cartera presentó las cifras de delitos entre enero y junio de 2026, que registraron bajas en rapiñas, hurtos y robo de vehículos. Pero a su vez, los homicidios crecieron 6,6% respecto a igual período de 2025.
El técnico en seguridad afirmó que "es poco probable que la gente se sienta segura simplemente porque la estadística te dice que bajaron". Sin embargo, remarcó que Uruguay continúa teniendo "diferencias cualitativas con muchos países de la región en cuanto a los tipos de delitos que sufren los ciudadanos".
"En muchos países de la región, cada vez más, delitos como el secuestro y la extorsión se han vuelto moneda común", añadió Sanjurjo entrevistado en el programa Todo un tema del streaming de El Observador.
Mientras los homicidios aumentaron, los principales delitos contra la propiedad volvieron a mostrar una tendencia descendente. Las rapiñas disminuyeron 4%, al pasar de 8.087 a 7.762 casos. Los hurtos registraron una baja aún mayor, de 7,5%, al descender de 53.154 a 49.187 denuncias. También cayeron los vehículos hurtados, que pasaron de 6.943 a 6.370, una reducción de 8,3%. Los abigeatos disminuyeron 20,1%, mientras que los daños retrocedieron 7,1% y las extorsiones bajaron 12,5%.
"Tomando en cuenta que la mayoría de los indicadores baja, uno no puede simplemente concluir que es un mal semestre porque aumentan un poco los homicidios. Creo que es una buena noticia que el total de las denuncias baja", agregó el gerente del Ministerio del Interior.
"A diferencia de lo que tuvimos en semestres anteriores tenemos dos indicadores como son los homicidios y los heridos por arma de fuego que aumentan levemente. Eso nos parece muy preocupante", dijo Sanjurjo y definió la situación como "una luz amarilla importante".
Según el especialista, "tenemos la idea que la mayoría de estos homicidios son guerras entre bandas", pero esto "es equivocado". "Hay guerra entre bandas, por supuesto, pero gran parte de estos homicidios tiene que ver con el mercado ilegal de drogas. Hay simplemente usuarios que le deben dinero a otros, personas que de alguna forma están ligadas ese mercado ilegal pero que no son delincuentes profesionales", aseguró Sanjurjo.