La condición de ídolo de Sebastián Abreu lo pone en un lugar especial en Nacional. El millonario contrato que firmó en enero, en el que quedó establecido que recién a los dos años (2015) cualquiera de las partes tiene la opción de rescindir, lo ubica en una situación aún más particular porque la decisión del técnico Rodolfo Arruabarrena de no incluirlo en el plantel que utilizará para la temporada 2013-2014 transformó la figura del minuano en una piedra en el zapato para los tricolores.
Abreu, una piedra en el zapato
El entrenador no contará con el delantero tricolor, pero los dirigentes quieren respetar el contrato vigente con el ídolo