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¿Cómo llega Franklin Rodríguez al estreno de Le Prénom?

"A la Sociedad de Actores no pienso volver en mi puta vida", dijo el actor a El Observador

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02 de agosto de 2018 a las 17:00

El actor, director y escritor de casi 40 años de trayectoria está en un lugar que admite no haber buscado, tras haber hecho pública su opinión en torno al programa de Socio Espectacular. Ahora, la gente lo reconoce y lo saluda en la calle, pero no por lo que él quisiera –por su trabajo como actor– sino por el escándalo en el que se vio envuelto.

El lunes pasado, Rodríguez se integró al equipo de La Mañana en radio El Espectador y este viernes estrena bajo la dirección de Mario Morgan la multipremiada comedia Le Prénom. Pero en cierta medida, sus proyectos a nivel profesional quedaron opacados por el escándalo que lo colocó en el centro de la opinión desde hace semanas.

La semana comenzó con su incorporación a El Espectador y terminará con el estreno de Le Prénom ¿Cómo se siente y cómo está viviendo este momento, considerando los acontecimientos de público conocimiento?

Estoy muy mal desde hace un mes. Ahora estoy con la cabeza en el estreno del viernes, pero tampoco tanto. Me quiero aislar, pero ahora que estoy trabajando en El Espectador todas las mañanas, leo los diarios y no paro de ver cosas que hacen referencia al tema. Estoy en un lío en el que yo no me metí, solo opiné y desde ahí todo derivó en cosas que me hacen daño a mí y por supuesto, a mi familia. El daño es irreparable.

¿A qué se debe que este hecho haya tomado semejante magnitud?

No puedo entender la magnitud de la gravedad de lo que dije cuando pasan cosas peores en este país. Por ejemplo, que ayer se terminó con la investigadora de ASSE, con todas las denuncias que hay. No sé por qué razón todos se empeñan en contar lo que hice. Y te enterás de cosas horribles.

Cosas horribles, ¿en qué sentido?

Ver a compañeros diciendo cosas mías de que ofendí al sindicato. Hay un desconocimiento tan grande, y yo que soy grande de edad (55), y hace 37 años que hago teatro, me acuerdo de todo. Entonces, no pueden meter un verso de algo que no fue. Yo estuve ahí. La excusa es que yo hablé mal de SUA (Sociedad Uruguaya de Actores) y yo no hablé de mal, dije que SUA es cómplice de Socio Espectacular, que es algo muy sencillo de demostrar. Cuando se inventó este programa, la SUA –sindicato de actores de todos, y mío– lo apoyó incondicionalmente sin haber preguntado en asamblea si nos parecía bien. Entonces eso fue una espada en la espalda. Yo estuve en la asamblea en la que casi se agarran a las trompadas hace unos 20 años atrás, entonces, cuando escucho estas cosas digo, "que falta de memoria que tienen algunos, porque esto sí sucedió". Muchos actores lo saben.

Y ahora ¿en que quedó su relación con SUA? El martes se convocó a una asamblea ¿sabe cuál es su finalidad?

Supongo que la asamblea será para dar explicaciones del caso, que es lo que no hicieron antes.
Es una asociación a la que no pienso volver en mi puta vida. Ya hice efectiva mi renuncia el viernes pasado mandando un mail y como dije antes, no piso más en mi vida ese lugar. Y después de eso, no quiero hablar más del tema. En este momento quiero tener un quiosco. La verdad me avergüenzan mucho los movimientos de la gente.

No quiero hablar más del tema de SUA. En este momento quiero tener un quiosco.

Todo lo que devino por haber hecho pública una opinión, ¿lo hace pensar dos veces antes de hablar a posterior? ¿Lo limita o lo invita a seguir transitando por el mismo camino?

¡De ninguna manera me van a callar! Yo voy a decir siempre lo que pienso y cada vez que me callen, se va a enterar la prensa. Porque acá hay actores y mucha gente que dice "¿por qué la prensa se hizo eco de esto?"¿Quién les hizo llegar la información? ¡Yo les hice llegar la noticia! Esto me pasó a mí, no lo estoy inventando. Y cada vez que me hagan un atropello, si la prensa me da pelota, ahí voy a estar. Agradezco enormemente a la prensa. Esto pasaba hace 20 años y no se enteraba nadie, quedaba en un comunicado interno y te morías ahí.

¡De ninguna manera me van a callar! Yo voy a decir siempre lo que pienso y cada vez que me callen, se va a enterar la prensa.

A pesar de haber declarado en diversas oportunidades que se considera de izquierda, el hablar en voz alta, opinar y criticar, lo hizo blanco de etiquetas con cargas ideológicas extremistas.

Sí. Yo he pasado de ser facho, reaccionario, de derecha y yo que sé cuantas cosas más. Que soy del Partido Nacional, que soy del Partido de la Gente, no sé cómo se puede inventar tanto. Pero esto me da más fuerza para decirle a mis tres hijas y dos nietos: siempre que el físico me lo permita, no voy a callarme. Así me lo enseñaron en dictadura. Con la gente que militaba decíamos "uno tiene el derecho de decir lo que piensa a pesar de lo que cueste". Bueno, hoy en democracia no lo podes decir. Mi única herencia hacia mis hijas –porque soy un actor que no tiene ni jubilación– es que puedo decir lo que pienso y siento en el alma.

Y ahora ¿cómo sigue esto? ¿Tiene un freno?

Ya ni siquiera depende de mí, ya no está en mis manos, está en un lugar donde otros pusieron el tema, en base a una entrevista vieja, de hace mes y medio. En esto quedas solo, es Franklin Rodríguez contra una entidad que no sé quién es.

Todo lo que sucedió trascendió el ámbito del teatro, que quizás, resulta ajeno para muchas personas ¿Sintió el apoyo de la gente?

No quiero asumir ese rol, pero ahora cuando estoy en la calle me dicen "vamo arriba", "estoy contigo" y yo no puedo creer esto, nunca me paso en la vida. Me causa gracia, yo soy famoso y conocido ahora por el quilombo, y no por actor. Porque sin televisión, ni presencia en ningún lado, de repente la gente me para en la calle, me saluda, y hasta el guarda el otro día no me quiso cobrar el boleto ¿Y esto? Estamos todos locos. Ojala toda la gente que viralizó y habló del tema vaya al teatro y lo llene desde el viernes hasta fines de setiembre, sin parar, todos los días. Porque en realidad mucha gente se hizo dueña del tema como si hubiera sido un tema de Estado.

Todo lo que hace alusión a la censura de la libertad de expresión, ¿cala hondo en la sensibilidad del uruguayo?

Sí. Es como la obra de (Arthur) Miller, Las Brujas de Salem. Hay una cacería de brujas, alguien se porta mal y hay que castigarlo. Se llama disciplinar y está estudiado como un comportamiento de la sociedad, pero tampoco me pongo en mártir.


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