La canción tardó pocos días en convertirse en todo un fenómeno, gracias a la particularidad de la realización del video. El grupo armó toda la filmación simulando condiciones de microgravedad, gracias a un suelo parabólico, lo que captó rápidamente la atención del público.
Durante el video, la banda se encuentra dentro de un avión y allí llevan a cabo todo tipo de piruetas.
El videoclip se filmó en una semana, realizando dos tomas diarias, porque el número de parábolas es limitado en cada ascensión (debido a la falta de combustible) y, además, por la microgravedad que llega gradualmente (no de golpe).
Para lograr todo lo necesario, el grupo se trasladó al Centro de Entrenamiento Cosmonauta en Rusia, donde por tres semanas hicieron 21 vuelos, 15 parábolas para lograr la gravedad cero, para un total de dos horas y 15 minutos flotando en el aire.