Con la repentina muerte del actor de 31 años de Glee, Cory Monteith –falleció tras la ingesta de alcohol y el consumo de heroína–, volvió a resurgir una de las preguntas más comunes cuando una celebridad de la televisión desaparece en pleno éxito laboral : ¿cómo seguirá la serie sin una de sus estrellas?
Hasta el momento, los voceros de la cadena Fox y los involucrados en la producción de Glee no han comunicado cómo afectará la muerte del joven actor a la nueva temporada. Los productores de la comedia musical tienen ahora el deber de tomar la difícil decisión sobre cómo tratarán el fallecimiento de Monteith en el universo propio de la serie.
De seguro esta no va a ser la primera vez que los responsables de un programa de televisión se ven obligados a cambiar su “plan de juego” de manera inesperada. Es que a lo largo de los años, numerosas series se han visto obligadas a modificar su narrativa para adecuarse a la desaparición de un colega.
La televisión estadounidense, que mantiene un importante ritmo de creación de nuevos programas de ficción, está cargada de historias de series que debieron adaptarse imprevistamente ante los acontecimientos de la vida.
Uno de los recursos más normales consiste en crear la muerte del personaje encarnado por el fallecido dentro de la serie, lo que puede establecer nuevas historias o personajes a partir de ella.
Esta opción suele aprovecharse también para que el elenco y el equipo de trabajo pueda realizar un sentido homenaje a su compañero. Generalmente, estas muertes suelen ser fuera de pantalla y poco creíbles para el espectador, ya que no están adecuadas al plan de largo plazo de los guionistas. Pero cuando las barreras de la realidad y la ficción se minimizan, existe un acuerdo entre la audiencia y los involucrados con la serie para realizar el duelo por un personaje querido. l
CORY MONTEITH (Glee). La última de las muertes trágicas de la televisión. Monteith fue hallado muerto en su hotel el pasado sábado. Si bien su personaje Finn tenía menos protagonismo que en las primeras temporadas, era uno de los pilares fundamentales. Al momento, ni los ejecutivos de Fox ni los productores de Glee han comunicado cómo tomarán la muerte del actor en la serie.
ANDY WHITFIELD (Spartacus). La muerte de Andy Whitfield, el protagonista de Spartacus: Blood & Sand, fue otras de las partidas que sorprendió sobremanera a la industria. La estrella australiana murió a los 39 años tras luchar durante unos años contra el Linfoma No-Hodgkin. Los ejecutivos de la señal Starz reemplazaron al actor con Liam Mcintyre, quien se encargó de terminar de contar la historia del espartano.
JOHN RITTER (8 Simple Rules). El popular actor John Ritter,murió durante el rodaje de la serie 8 Simples Rules for Dating My Teenage Daughter al sufrir una disección aórtica. Dado el éxito del programa, ABC decidió continuar con la serie y para homenajear a Ritter, se emitió un capítulo especial que hacía referencia al fallecimiento del personaje. La transmisión llegó a reunir cerca de 20 millones de espectadores.
JOHN SPENCER (THE WEST WING). John Spencer, quien personificaba el papel de Leo McGarry en The West Wing, falleció en 2005. Una vez más el equipo de guionistas decidió llevar la muerte real a la pantalla y congeniaron un arco que involucraba la muerte de McGarry en la serie también. El nombre de Spencer se mantuvo en los créditos de la serie hasta su última temporada.
JOCK EWING (DALLAS). Jock Ewing, una de las figuras más longevas de la célebre serie estadounidense de los años 1980, falleció durante el transcurso de la cuarta temporada. Los guionistas de Dallas no supieron lidiar con el hecho y durante 10 episodios no se nombró de ninguna forma al personaje de Ewing.
NICHOLAS COLASANTO (CHEERS). El actor estadounidense Colasanto estaba listo para retirarse de la actuación después de casi 30 años en el negocio hasta que tomó el papel de Ernie Pantusso durante la tercera temporada de Cheers. La salud de Colasanto empeoró hasta que finalmente murió en 1984. En su momento, el todavía poco conocido actor Woody Harrelson lo reemplazó.
WILL LEE (PLAZA SÉSAMO). El actor Will Lee era el encargado de personificar al Señor Hooper en la tira infantil con los títeres más celebres. Al fallecer en 1983, los productores aprovecharon para que el personaje de Big Bird le hablara acerca de la muerte a los niños de la serie y a la audiencia.
NANCY MARCHAND (LOS SOPRANO). Víctima de cáncer de pulmón en el 2000, Nancy Marchand era la actriz encargada de caracterizar a Livia, la madre de Tony Soprano. El dúo madre e hijo llevó durante dos temporadas una de las relaciones más interesantes de la serie. A diferencia de otros programas, los productores de Los Soprano decidieron darle una última escena a Tony Soprano y su madre, a través del uso de viejo material de archivo y efectos generados por computadora.
GEORGE REEVES (ADVENTURES OF SUPERMAN). Reeves, quien interpretó al Hombre de Acero en Adventures of Superman, murió de una herida de bala en la cabeza en su habitación. Después del hecho, del que nunca se supo si fue asesinato o suicidio, los productores querían seguir con el éxito de la serie enfocándola en el compinche de Superman, Jimmy Olsen, aunque la idea no fue tan bien recibida por los ejecutivos y el programa se canceló. La trágica muerte de Reeves fue lo que dio comienzo a la conocida Maldición de Superman.