14 de diciembre de 2012 23:00 hs

Un joven mató este viernes a 27 personas, incluidos 20 niños, en un tiroteo registrado en una escuela primaria de Newtown, en Connecticut. El atacante identificado como Adam Lanza de 20 años, se quitó la vida en el colegio. Entre las víctimas del tirador se encuentra su madre, quien era maestra del centro de estudios, y había fuertes versiones de que antes del atentado había matado a su padre en su hogar. En tanto, la novia de lanza y un amigo permanecían hasta anoche desaparecidos. El hermano mayor de Lanza, en tanto, se encuentra bajo custodia policial y se investiga si participó del ataque.

Según la reconstrucción realizada en diversos medios, tras matar a su padre Adam Lanza se puso ropa negra, chaleco antibalas y salió con cuatro armas rumbo a la escuela primaria Sandy Hook. Ingresó a la clase donde trabajaba su madre, y le disparó a ella y a 20 alumnos –de entre cinco y diez años– con un arma calibre .223. Salió de la clase, le disparó a dos profesores con los que se cruzó y luego se suicidó.

Los demás alumnos oyeron los disparos “como ruidos de latas” y corrieron hacia el estacionamiento, mientras que los padres se acercaron a la zona para buscar a sus hijos. “Es alarmante, especialmente en Newtown, Connecticut, que siempre se creía era el lugar más seguro de Estados Unidos”, contó Stephen Delgiadice, padre de una niña de ocho años que se salvó. “La policía nos dijo que nos abrazáramos, nos agarráramos de la mano y cerráramos los ojos. Solo los abrimos al salir del colegio”, contó al diario local Hartford Courant Vanessa, una niña de nueve años.

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Brendan, también de nueve, relató que estaba en el gimnasio cuando escucharon “un montón de golpes” y los profesores les dijeron que se escondieran en un armario, donde permanecieron ocultos durante 15 minutos. Otra alumna de tercero declaró que “todo el mundo estaba llorando, llamando a sus padres y a algunos les dio dolor de estómago”.

Richard Wilford, un padre de un alumno de la escuela, se preguntaba desesperado: “¿Qué piensa un padre dirigiéndose a una escuela donde hay un tiroteo? Es el momento más aterrador de la vida de un padre... No tienes ni idea”. Su hija Sandy, de siete años, dijo que había escuchado “cacerolas cayendo” cuando sonaron los disparos. “Mi hija estaba en una clase pequeña, en un grupo de lectura, cuando oyó explosiones. Su maestro, y le estoy agradecida por ello, se resguardó con los niños en el cuarto de baño y cerró la puerta. Les dijo que tan solo eran golpes y que tratasen de mantener la calma”, declaró otra madre, Lisa Procaccini, a Fox News.

Con el accidente de este viernes se cuentan 64 víctimas fatales por tiroteos en 2012, ya que hubo ocho episodios de este tipo en el año.

Tal vez el caso más sonado sea el del Guasón de Colorado, el hombre que se disfrazó del personaje y abrió fuego en el cine en pleno estreno de la película de Batman matando a 12 personas y dejando a unas 60 heridas. Eso fue en julio, y a los 15 días alguien entró a una ceremonia sij y acabó con seis. Otro episodio fue en plena fachada del Empire State de Nueva York, y al mes un trabajador que había sido despedido volvió a su lugar de trabajo para dispararle a sus compañeros antes que a sí mismo.

“Tuvimos demasiadas tragedias de este tipo en los últimos años y cada vez que veo estas noticias reacciono, no como presidente sino como cualquier padre lo haría”, dijo este viernes el mandatario estadounidense Barack Obama, en un mensaje a la población en el que se le cortó la voz y se tuvo que secar las lágrimas.

“Hoy nuestros corazones están rotos. La mayoría de los fallecidos son niños con toda su vida por delante. Cumpleaños, graduaciones, bodas”, comentó.

En seguida, anunció que tomaría acciones para prevenir situaciones como esta en el futuro: “Vamos a tener que unirnos y tomar medidas significativas”. “Esta tarde, Michelle y yo haremos lo que sé que todos los padres de Estados Unidos van a hacer, que es dar un abrazo a nuestros hijos y decirles que los amamos”, agregó.
Por ahora son pocos los datos sobre el por qué del incidente. El teniente de la policía de Connecticut, Paul Vance, dijo que no podía dar más detalles porque hay una “activa investigación en curso”.

“La escena era horrible y muy difícil”, reconoció luego, sobre la situación que encontraron los agentes y personal de emergencia en las clases en las que se produjo la matanza.

Al caer la tarde y a 450 kilómetros de distancia, en Washington, cerca de un centenar de personas se reunieron frente a la Casa Blanca con velas encendidas para rezar por las víctimas de la matanza y pedir a las autoridades más control sobre el porte de armas.

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