Es probable que cualquiera que se haya topado con algún elemento de la obra del director y animador japonés Hayao Miyazaki haya detenido, al menos por unos segundos, la mirada. Ya sea por la calidad artesanal de su animación, el diseño entrañable y nostálgico de sus personajes o simplemente por los colores que se despegan de sus escenas, las cintas de japonés son realmente una trampa para los ojos.
En su libro, El mundo invisible de Hayao Miyazaki, la española especialista en manga, animé y cultura japonesa Laura Montero Plata realiza un minucioso análisis de la filmografía del director. A través de este trabajo, que surgió de su tesis doctoral, se busca que el lector pueda entender las claves para comprender el universo cinematográfico que ofrece la figura de Miyazaki. Además, sirve como un repaso completo de la historia de la industria del animé en Japón.
Con una edición de fuerte contenido visual que reúne ilustraciones y bocetos del director, El mundo invisible... es un ejemplar necesario para cualquier fanático del director, así como un buen ejemplo de una investigación cultural dentro del estudio de las ciencias de la comunicación. Desde Londres, la autora habló con El Observador sobre el proceso que la llevó a escribir la monografía, así como su visión del panorama actual que atraviesa el Studio Ghibli –el estudio japonés de animación– y la carrera de Miyazaki.
¿Por qué decidió realizar su tesis doctoral sobre la obra de Hayao Miyazaki?
Fue un poco por el azar. Lo decidí cuando estaba terminando mi carrera. Yo estudié comunicación audiovisual y teníamos que hacer una monografía sobre un director determinado. Justo el fin de semana en el que lo estaba decidiendo, fui al cine y me topé con una película llamada La princesa Mononoke, de la cual no sabía absolutamente nada. Me impactó tanto que decidí investigar sobre su director y hacer el trabajo sobre él. Me pareció tan interesante que decidí seguir investigándolo cuando empecé mi doctorado. Me parecía novedoso y en España nadie en el mundo académico estaba haciendo una tesis sobre el animé, por lo que decidí hacerlo sobre Miyazaki.
¿Como española, cuáles fueron sus primeros encuentros con el mundo del manga y el animé?
Desde la infancia. Como española nacida en la década de 1980, mi encuentro con el animé fue la televisión. En 1990 hubo un boom de estas series y yo crecí viéndolas. A mi la animación me ha gustado siempre y la he consumido de todo tipo de nacionalidad. Cuando me topé con Miyazaki, el animé no me era ajeno. De manga no sabía nada, pero luego me metí en ese “mundillo” también.
En el libro se hace un recorrido de la historia de la industria de la animación japonesa. ¿Qué influencia generó el Studio Ghibli, fundado por Miyazaki?
Mucha. Es el estudio de animación japonés más conocido. Ha influido en el trabajo de Pixar, otro de los gigantes de la animación de hoy día. En cualquier producción de lo que suele llamarse cultura, léase cómics, animación o literatura, ya hay referencias a Miyazaki y Ghibli en todas partes. Sí es cierto que en Japón ocupa un espacio aparte, ya que el estudio va contracorriente y produce de una forma que ya no se produce en ese país, por lo cual hay una tensión en la forma de entender la animación de Ghibli. Su importancia es enorme, pero por su forma de producción es difícil su supervivencia.
¿Por qué lo dice?
Ellos abogan por una animación completa que requiere mucho esfuerzo económico y humano y sí que es cierto que últimamente han estado por introducir las técnicas de animación 3D dentro del 2D, pero de una forma muy limitada. Tanto Isao Takahata como Miyasaki (los fundadores) han abogado por una animación artesanal que requiere mucho dinero, por lo que hace que el estudio peligre en su rentabilidad hasta cierto punto.
En el libro usted define a Miyazaki como un autor posmoderno. Siendo esta una definición tan vasta, ¿por qué decidió ubicarlo dentro de esta visión artística?
Yo lo enmarco desde ahí porque evidentemente él ha desarrollado su carrera profesional dentro de la posmodernidad y ha enfocado su obra desde puntos muy diversos. Yo me refiero a posmodernidad en ese sentido porque su obra engloba muchos elementos, a los que le da su propio toque y reconvierte en algo diferente.
¿Qué película recomendaría a alguien que jamás vio un filme del director?
Es complicado, depende de la edad. Para un niño de 10 años le recomendaría una película como El castillo en el cielo, para un niño más pequeño le recomendaría Mi vecino Totoro o Ponyo en el acantilado. Para un público adulto, si es un hombre le recomendaría Porco Rosso y si fuera una mujer El increíble castillo vagabundo. También depende de la persona y su conocimiento. Como película El viaje de Chihiro me parece espléndida, pero para alguien que no conoce la cultura japonesa me parece un poco dura.
¿Ha tenido la oportunidad de ver Se levanta el viento? Se ha dicho que será la última película de Miyazaki.
La he visto en Japón. Tuve una beca de investigación allí y pude estar para el estreno. Me pareció una película perfecta para cerrar la obra de largometraje de Miyazaki, del que no tengo claro que deje la animación por completo. Me sorprendió mucho por la forma de narrar determinadas temáticas que no había abordado hasta ahora. Me parece su película más compleja, no por la dificultad del guion sino por la cantidad de temas que aborda sin decirlo. Hace una crítica al papel del gobierno japonés en la segunda guerra mundial, pero sin decirlo. Me parece una película muy bonita.
¿En qué se encuentra trabajando ahora y por qué decidió radicarse en Londres?
En España hay una crisis económica horrible y es imposible encontrar trabajo. Decidí mudarme con mi marido a Londres y ahora mismo estoy con un par de proyectos de investigación, sobre los orígenes de la animación en Japón y por ahora lo estoy haciendo de forma independiente, pero estoy buscando alguna exhibición.
¿Cómo ha sido recibido el libro en España?
Le ha ido fantásticamente. Se vendió en un mes la primera edición y la segunda en dos. Ya vamos por la tercera y la verdad fue una sorpresa para mí que el libro haya encontrado su público de tal forma.