Economía y Empresas > Entrevista Lorena Lavecchia

“Hay sindicatos que buscan aplacar a los trabajadores para no contradecir al gobierno”

La próxima presidenta de banca oficial de AEBU afirmó que los dirigentes deben tener independencia de clase, sin aceptar mandatos de partidos políticos  

Tiempo de lectura: -'

16 de abril de 2019 a las 05:02

La Coordinadora para el Cambio, conformada por cuatro listas de izquierda no frenteamplista o radical, ganó por segunda vez consecutiva la conducción del sector de banca oficial de AEBU. De los 11 cargos en disputa conquistó cinco, uno más que la elección previa que había marcado un quiebre histórico en la línea de conducción del gremio bancario. 

El conteo de los votos que finalizó la madrugada del sábado marcó que Lorena Lavecchia será la presidenta del sector desde el  5 de mayo. Es la primera vez que una mujer ocupará ese lugar. La postura de la coordinadora es clara: mantener independencia de clase con el gobierno. Esa es una de las principales críticas que le hacen a la dirección general del sindicato. AEBU se compone de un Consejo Central, máximo órgano de conducción y por debajo otros dos sectores: uno de banca oficial y otro de banca pública. La mayoría del Consejo Central ha sido tradicionalmente de la Lista 98, con sindicalistas de corrientes moderadas del PIT-CNT y el Frente Amplio.

Para Lavecchia el problema de muchos dirigentes no es que se consideren afines al gobierno; es que crean que forman parte de él. Por esa cercanía, entiende que muchas veces los sindicatos tratan de moderar los reclamos de los trabajadores para no contradecir resoluciones del Poder Ejecutivo.

En setiembre vence el convenio colectivo de los bancos públicos en medio de año electoral. En ese escenario, la dirigente afirmó que la independencia de clase será fundamental.  Y si se produce un conflicto no será para “derrocar” a un nuevo gobierno del Frente Amplio, sino para defender los derechos de los trabajadores.

A continuación un resumen de la entrevista realizada a Lavecchia por El Observador.

¿Cómo se define políticamente?

Independiente, no estoy en ningún partido político. De izquierda, independiente.

¿Cuáles son los objetivos de la Coordinadora para el Cambio para este período en banca oficial?

Es fundamental reconstruir el sindicato con la gente participando. La diferencia que vemos entre ser dirigente y ser representante. El dirigente está todo el tiempo diciéndola  a la gente lo que tiene que hacer, llevándola un poco de prepo, negociando primero con el gobierno. Para nosotros es al revés: primero hay que escuchar a la gente y después negociar con el gobierno. Eso es fundamental, más en un año de convenio colectivo y también electoral. Estamos viendo que tenemos distintas situaciones en los bancos. Hay un gran problema con las privatizaciones. Lo fundamental es la participación de la gente. Y la independencia del gobierno que está afectando a todo el movimiento sindical.

¿Esa es una de las principales diferencias que tienen con las otras listas del sindicato?

Sí. La coordinación que hicimos con las distintas agrupaciones tuvo algunos ejes: la independencia de clase, la unidad para defender a los trabajadores y la democracia sindical con la participación de todos. Hubo instancias colectivas de decisión donde luego la dirección desconoció resoluciones de los trabajadores. Ahí se atenta contra la propia herramienta. Otro de los postulados es la transparencia de las finanzas de AEBU.  

¿Por qué cree que el sindicato perdió esa independencia de clase que ustedes defienden?

En 2005 cuando el Frente Amplio ganó el gobierno hubo algunos compañeros que dijeron: nosotros no estamos con el gobierno, nosotros somos gobierno. Hubo una articulación que se conformó entre el gobierno y los trabajadores. Además hubo un vaciamiento de los sindicatos con un montón de dirigentes que salieron del sindicato y pasaron al gobierno.

¿Entonces piensa que AEBU o el movimiento sindical no supo cómo pararse frente gobiernos del Frente Amplio?

Más que no saber creo que formaba parte del programa. Si se mira el último congreso del PIT-CNT había una definición previa. De cómo los representantes sindicales  frenteamplistas iban a estar para apoyar y, de alguna manera, frenar a los trabajadores ante algunas imposiciones del gobierno que eran como para salir a la calle, como pueden ser las privatizaciones. Eso se ha visto de forma permanente: cómo desde los sindicatos se aplaca a los trabajadores  ante  resoluciones del Poder Ejecutivo. Una muestra fue el conflicto del Banco República en 2017, con la ocupación durante 56 días de la agencia Mercado Modelo. Desde la dirección (el Consejo Central) no hubo un apoyo al conflicto. No llegó a apoyarlo nunca porque el conflicto se levantó antes. Si hubo manifestaciones ante medios de prensa hablando contra del conflicto y dándole la razón al banco.

Suena difícil que se hable de unidad o de defensa de los trabajadores cuando hay posiciones tan distantes.

Es muy difícil, absolutamente. Son los propios compañeros que te piden unidad. ¿Pero para qué? ¿Para votar todos juntos una rebaja salarial? ¿Para qué la querés a la unidad? ¿Para seguir perdiendo beneficios, para que haya precarización laboral, para que se sigan privatizando las empresas? Hay un sindicato único y dos estrategias diferentes con dos sectores cada vez más  marcados.

¿Para usted es indiferente qué partido político está en el gobierno?

Estoy representando a los trabajadores. Si después soy frenteamplista, colorada o blanca es un tema mío. Eso es lo que le reclamamos a los compañeros. Les decimos: me parece bárbaro que milites, ahora cuando tu partido político te mandata y eso se contrapone con el mandato que te dieron los trabajadores que te votaron para representarlos, no tenés muchas opciones. O representás trabajadores o te abrís. Lo que siempre nos pareció lamentable es quedarse para tratar de convencer a los trabajadores de que lo que dice su partido está bien. Eso en realidad es un problema político de la persona. A mí no me importa cuál es el partido político que esté. Podrá ser mejor o peor. Será más fácil o más difícil negociar. Incluso ahora es más difícil negociar porque por esta interna que hay en el sindicato hay directores de los bancos que están afiliados.

El convenio salarial de los bancos públicos vence en setiembre. ¿Cómo piensa que será la negociación justamente al caer en año electoral?

Va a ser complejo. Lo que debería suceder es que los frenteamplistas se junten por temor a la pérdida del gobierno y no le quieran hacer un conflicto. Pero eso va a ser más difícil mantener la independencia. Si llegara a haber un conflicto no va a ser porque queremos derrocar al Frente Amplio; será un conflicto por una negociación que no avanza. Pero se puede polarizar. Por otro lado, tener la presidencia de banca oficial también nos va a permitir pararnos de otra manera y que sea la gente la que resuelva.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...