Economía y Empresas > Entrevista a Antonio Escohotado

"La derecha dejó de existir después de la segunda guerra mundial"

El escritor español charló con El Observador sobre su pensamiento liberal y su obra Los Enemigos del Comercio, en la que ensaya una dura critica al pensamiento marxista

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03 de abril de 2019 a las 05:04

Apenas al enterarse sobre la existencia de los clubes de cannabis en Uruguay, Antonio Escohotado (77) reconoce al interiorizarse algo más que metió “la pata” al calificar de “absurda, grotesca y careta” la ley de marihuana. “Suspendo mis declaraciones. Qué bien está cambiar de idea, sobre todo cuando uno no está lo bastante informado”, dice, y resume  en apenas una frase la esencia de su trayectoria intelectual de interpelar sus marcos conceptuales y prejuicios. Escohotado fue comunista, “rojo como muleta de torero”, para dedicar después 20 años a investigar al movimiento de postulados marxistas, crítica que dejó estampada en la que considera su obra cumbre con tres tomos de casi mil páginas cada uno: “Los enemigos del comercio, una historia moral de la propiedad”.

Ensayista y filósofo, el español es un acérrimo defensor de la libertad y sostiene que a lo largo de la historia las peores situaciones que enfrentó el ser humano tuvieron que ver con la interferencia al libre intercambio entre particulares. Convertido en la actualidad en una de las referencias intelectuales del pensamiento liberal a nivel mundial, Escohotado modula suave pero no lento, con referencias en sus hilos discursivos en exceso a nombres propios y civilizaciones antañas, que lo llevan a componer una línea de pensamiento libérrima, pero también en ocasiones dicotómica. Durante su estadía en Montevideo, el intelectual charló con el El Observador.      

¿Por qué sintió la necesidad de escribir sobre Una historia moral de la propiedad?

En todas las universidades inglesas lo que se llama hoy economía política, empezó llamándose “moral philosophy”. La diferencia entre ética y moral es muy sencilla y ya la define Aristóteles muy claramente. Mientras la ética concierne al individuo, la moral a los grupos sociales. La moral es la ética ampliada a culturas, civilizaciones, estados, países. Entonces cuando haces una historia moral de la propiedad consideras lo que se piensa éticamente sobre la propiedad por culturas.  Quería averiguar si la propiedad es un robo y el comercio su instrumento.   

Siendo el liberalismo una de sus principales banderas uno lo hace capitalista.

Nunca ha habido otra cosa más que capitalismo. Lo que ha habido es capitalismo de Estado, como lo hubo en el imperio chino o ahora en la Venezuela de (Nicolás) Maduro. El capital se define como la parte de la producción que no necesita consumirse en el acto. La única distinción es entre capitalismo de Estado o privado. En el pasado tenemos noción de pueblos que no tenían una noción de la propiedad privada porque eran nómadas –los sajones o los comanches-. Al ir cambiando donde vivían no podían tener propiedad privada en el sentido que la entendemos nosotros. Después, toda la agricultura sedentaria que conocemos, toda, está apropiada. O bien por el emperador o bien por el labriego. Cada vez que se dice capitalismo como si hubiese una alternativa, pues, nunca la hubo.

¿Hay cierta construcción de épica discursiva al invocar el anticapitalismo?

Creo les da la sensación de que tiene que ver en algo con el proceso que llaman pensamiento. No necesitan estudiar. Parece que han leído poco o no se han hecho bien una idea de que va el mundo. Ese tipo de personas tienen la ciencia infusa que tenían Adán y Eva. Lo saben todo sin necesidad de estudiar nada. Qué gran ventaja, ¿no?

Pareciera que hay muchos casos de excomunistas que terminan siendo liberales radicales como usted.

Eso no es una ecuación ni mucho menos. Hay muchos comunistas que siguen siendo comunistas. Cambiar es todavía más derecho civil que nacer, vivir. Justamente son los comunistas de obediencia como los islámicos, como los nazis, los que encima de querer imponer su ideología no puedes cambiar de opinión. Y si cambias eres un vendido, un revisionista.

¿Usted cree que la práctica leninista fue una mala experiencia marxista o una mala interpretación de Marx?

Fue la más fiel, leal y textual interpretación del marxismo. Es una interpretación de El Capital y de los fundamentos de economía política que quedaron dispersos. Leí todo sobre Marx. Yo creo no hay nadie que le haya dedicado 20 años sin fines de semana ni vacaciones al tema full time.

¿Y qué conclusión sacó?  

No admiten cambio alguno. Dicen, nosotros tenemos una solución tan buena que es la única y cualquier otra cosa sería perder el tiempo. Tenemos 102 años de experiencia de eso y es convergente. No ha habido un solo régimen comunista que no haya llevado a la desnutrición y a la más salvaje represión. La mayoría de los ingresos que se obtienen se dedican a propaganda y represión.

¿Por qué se llevan tan bien los liberales con los conservadores?

Me lo he preguntado. Si hay dos partidos que no pueden compatibilizarse por ahora, pero que tienen que respetarse, son los conservadores que ven con desconfianza el cambio y los liberales que a pesar de no confiar ciegamente en los cambios, no los ven con desconfianza. Lo ven como una necesidad histórica y lo relacionan con la evolución, que es lo contrario a lo que piensan los conservadores. Es decir, la plenitud fue ayer, atrás y por delante lo único que cabe es degradación. Evolución es todo lo contrario, sabe que de haber algo lo habrá luego. Liberal significa abierto, conservador más bien cerrado. Es completamente respetable el conservador y espero también lo sea el liberal. Lo que no tiene sentido son estos que van de libertarios, pero nada más llegan al poder derogan la libertad de prensa o la libertad de trabajo.

¿Cómo por ejemplo?

El segundo decreto de Lenin fue el reclutamiento laboral obligatorio, que prácticamente era la esclavitud. Ya no podías mudarte de donde vivías ni cambiar de profesión. Esperas a que te digan en qué vas a trabajar. A mi juicio los comunistas son la rama más terrible de los conservadores. No admiten cambio alguno. Son conservadores velados, por eso su palabra fetiche es "revolución", que es la más incongruente y que más ha revelado que lo único que produce es un movimiento inverso. 

Pero hay varios tipos de izquierda, no solo la corriente comunista.  

Las izquierdas persisten, no se han terminado. Empezaron aproximadamente a principios del siglo XIX, por no decir que antes con la Revolución Francesa. Aunque se escinda irreparablemente entre la democrática y el comunismo que es la izquierda mesiánica. O sea, la que cree en la revolución violenta, en que hay empezar desde el principio todo. Entonces escuchas decir “unidad en la izquierda”, pero si la izquierda se escindió cuando llegó Lenin. Todos estaban convencidos que Lenin llegaba con democracia. Al día siguiente cuando su primer decreto fue prohibir la libertad de prensa y el segundo imponer reclutamiento laboral obligatorio, el mundo se enteró que había una izquierda no democrática. Salvaje y fanatizada.

¿La izquierda democrática sería más Estado que mercado?

Bueno, claro. Todo el sistema de seguridad social. En cambio, la derecha dejó de existir después de la Segunda Guerra Mundial. Se fue toda al centro. La derecha es la que ha permitido que haya estado de bienestar porque sin su aporte económico no sería posible mantener los seguros sociales, la medicina gratuita, la educación gratuita, las jubilaciones. Esto fue posible porque la derecha renunció a ser derecha y se fue al centro.

¿Pero no hay una corriente conservadora de derecha que está más efervescente en estos días?  

Antes hablábamos de conservadores y liberales. Eso es otra esfera semántica, aunque tiene mucha relación. Hablamos de partidos políticos que se van a manifestar en las elecciones, pero en cambio lo liberal-conservador no lo hará con esa nitidez.

¿Lo de Bolsonaro y Trump no lo lee en ese código?

Claro que no. El mundo se ha dado cuenta que eso de lo políticamente correcto, que es lo mismo que la posverdad o la posmodernidad, es marxismo contrariado. Bolsonaro y Trump no son más que la reacción de la población ante la burla o tomadura de pelo llamada posmodernidad o posverdad. Todo este camelo que una parte es el Papa Francisco con la teología de la liberación, el subcomandante Marcos o los altermundistas, perciben otra realidad, otro mundo. Es un movimiento que desde el protocristianismo ha vivido de los descontentos. La bandera que levanta el marxismo o levantó el protocristianismo es la de la insatisfacción. Para vivir necesitan encontrar grupos insatisfechos, y si no, atizan la discordia. Imaginan que discordia y concordia tienen un mismo estado ontológico. Estos camelitas viven imaginando seres negativos que empiezan con el demonio y terminan con el capital en la versión de Marx. Es un movimiento que se basa en reunir a los enojados y si no los hubiese, se los inventa.

Escohotado escribió una de las obras a nivel mundial más importantes y completa a nivel de drogas desde la cárcel: Historia general de las drogas (1989). Fue fundador de la discoteca Amnesia en Ibiza, se enlistó para ir a pelear en Vietcong y su voz hasta aparece en el tema “Nunca es igual” de Andrés Calamaro, que según comentò a El Observador, el compositor argentino lo grabo sin que supiera.     

Pasando a otro tema que le interesa, ha sido bastante crítico con la ley de marihuana de Uruguay. Ahora con unos días en el país, ¿Piensa igual?

Me habían dicho que en las farmacias vendían unas cantidades ridículamente bajas de THC. Por eso pensé, pues entonces, más estimulo para acudir al mercado negro. Luego que llegué a Uruguay me han contado que hay una política no discriminatoria ni arbitraria con los clubes de cannabis. Qué bien está cambiar de idea cuando uno no está lo bastante informado. Suspendo mis declaraciones. 

De todas formas usted cree que hay liberalizar todas las drogas.

El experimento con las drogas ha sido prohibir, no liberalizar. Si ahora nos ponemos a pensar en legalizar la marihuana podemos poner en duda la necesidad de hacerlo con un montón de otras cosas: la escritura, la pintura, el turismo.  No se revoluciona la teoría de los derechos civiles con esto de legalizar. El alcohol no se legalizó. En Estados Unidos no se legalizó, se derogó la prohibición. Si uno va a la legislación grecoromana o al código de Hammurabi, dicen que las drogas son un asunto indiferente para la ley. Algunos lo usan para curar, otros para matar, pero a la ley solo le interesa quien la emplee para matar a otro involuntariamente. Esa fue la norma vigente hasta que en el año 1.500 se pusieron a perseguir a las brujas. El día antes de que se derogará la prohibición en EEUU, el New York Times y otros periódicos salieron con titulares gigantescos diciendo: “Mañana un país completamente ebrio, mañana el caos”. Luego se habló de ello cuatro o cinco días, hasta que se dejó de hablar, y las pocas estadísticas que se hicieron en Nueva York y California revelaron que hubo un aumento del consumo en torno al 5%. Fue muy poco. Los bares secretos eran tan numerosos y funcionaban con facilidad.  Hace cien años se tomó la iniciativa de ilegilizarlas ¿Y qué pasó? Hay muchos más consumidores, más puntos de venta, más drogas, más sobredosis accidentales.

La obra y el pensamiento de Antonio Escohotado se puede encontrar en LaEmboscadura.com.

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