Detrás del avance del séptimo arte como forma de expresión no solamente están los grandes creadores y la industria cinematográfica. También existen organizaciones públicas que han dispuesto sus recursos para una experimentación sin límites que el sector privado pocas veces puede permitirse.
Por segundo año consecutivo el DocMontevideo, encuentro internacional de documental que arrancó el 17 de julio y termina el próximo viernes, tiene como invitado de lujo al National Film Board de Canadá (NFB), una organización que desde 1938 ha impulsado y acompañado la emergencia de las nuevas formas de arte y nuevos modos de entretenimiento ligados al cine, la animación y el documental de autor. Su legado técnico incluye la esteroscopía, el IMAX, parte del software que hace posible el cine 3D o los medios participativos.
Siguiendo su tradición innovadora y buscando sintonizar con el nuevo escenario de creación digital, el NFB creó en 2009 un área dedicada a los contenidos interactivos y participativos que ya se ha convertido en referentcia. Hugues Sweeney (Canadá) y Dominique Willieme (Francia), el primero productor ejecutivo y el segundo productor de proyectos interactivos, estuvieron guiando la Hackaton del DocMontevideo, donde se generaron diversos contenidos interactivos para tres documentales de nuevo cuño.
¿Cuál es la visión del área de proyectos interactivos del NFB?
HS: Producir contenido audiovisual que fomente el compromiso y la reflexión colectiva sobre temas sociales importantes, y ver qué significa hacer eso en 2013. Queremos ver cómo utilizar las nuevas herramientas para atraer a las audiencias. Es lo que se ha hecho siempre, pero ahora el paisaje ha cambiado totalmente. Hay que renovar la misión con nuevos creadores y nuevas formas de crear historias.
DW: Tiene que ver con qué significa contar una historia cuando las cosas se vuelven interactivas. Estamos pensando en la nueva gramática audiovisual.
¿Por qué no trabajan demasiado con ficción?
HS: En realidad sí que hay un poco de ficción, pero lo que se busca es pensar sobre la realidad y la imaginación, y relacionarlo con temas sociales. Si ves cine de los 70, te puedes dar cuenta de cuáles eran los temas que preocupaban entonces, cuáles eran los cambios que estaban sucediendo entonces relacionados al feminismo o el nacimiento de la comunidad franco-canadiense. Queremos ser una herramienta de auto-reflexión, pero también hacer una “polaroid” de los cambios que están sucediendo hoy en día.
¿Cuáles son las prioridades a la hora de construir los proyectos?
HS: Es una búsqueda constante entre forma y contenido, tratamos de que las dos emerjan a la misma vez. Se piensa en lo que se quiere contar pero también en cómo la gente experimentará eso que se cuenta. Tratamos de encontrar el creador y el equipo adecuado para cada proyecto. Trabajamos con animadores, visualizadores de datos, sociólogos, documentalistas, programadores, etc. No queremos el resultado de dos o tres personas que no saben cómo funciona el medio en el que va a estar la historia. Si implicas al equipo técnico desde el principio puedes ver las posibilidades y encajar la historia desde el principio. No se puede separar el contenido de la forma. Lo tecnológico tiene mucho de creativo en nuestros procesos.
DW: Una de las primeras cosas que nos preguntamos es ¿por qué este proyecto debería ser interactivo? No cualquier proyecto debe volverse necesariamente interactivo. Lo que hacemos es crear un equipo que le de sentido al proyecto. Ponemos bases distintas en cada caso.
¿Cuál es el objetivo de trabajar con DocMontevideo?
HS: Nuestro territorio objetivo son países francófonos como Francia. El segundo mercado más interesante para nosotros en términos de desarrollo es América Latina, porque la población es muy joven y la conectividad está creciendo muy rápidamente. Muchos países de la región están invirtiendo grandes sumas de dinero en desarrollar audiovisual interactivo, como Argentina o Colombia. Además, hay otras razones culturales que acercan al Quebeq con América Latina. Estábamos buscando un lugar donde encontrarnos con varios agentes de América Latina, y creímos que el único evento que atrae distintos tipos de profesionales de la región y que a la vez tiene un tamaño accesible es el DocMontevideo.
¿Hacia dónde va la creación de historias interactivas?
HS: La integración de lo virtual y lo real será cada vez más grande. Arte, creatividad y participación estarán cada vez más vinculados.
DW: Cada día hay más cineastas que se animan a lo interactivo, porque ven nuevas maneras de expresarse. Básicamente es una nueva oportunidad, los límites entre las formas de creación desaparecerán y la interactividad será algo tan normal como el cine de hoy en día. Seguramente, dentro de diez años esta conversación podrá ser recordada como un chiste.