El contador Julio César Porteiro estaba dedicado a su firma de estudio de inversiones, aunque cada vez iba menos y había delegado las tareas en su hija mayor y en su yerno. A sugerencia de ella había empezado a escribir cuentos, “sobre temas de la familia y algunas reflexiones sobre la época actual”. En eso estaba cuando en febrero, el ministro de Economía, Mario Bergara, le dijo: “Puede ser que te necesitemos en alguna cosa, ¿tendrías disponibilidad?”. Porteiro le respondió que tenía que pensarlo un poco –lo que significaba discutirlo con su familia, aclara hoy–, y al día siguiente le envió un email donde decía que si lo requerían, “estaba dispuesto a colaborar”. Dos meses después, cuando el por entonces presidente del Banco República, Fernando Calloia, renunció tras ser procesado sin prisión por un delito de abuso de funciones, Porteiro recibió otro pedido, ahora de un amigo de la época del liceo devenido en vicepresidente de la República. “Ahí el que me llamó fue Danilo Astori para decirme que necesitaría que fuera el presidente del banco”, rememora hoy desde su despacho en la sede de la Ciudad Vieja. El BROU –que tiene hoy alrededor de US$ 14.000 millones de activos– planea cerrar 2014 con entre US$ 150 millones y US$ 165 millones de utilidades.
"Nuestra idea es marcar el sendero, empezar a recorrerlo y dejarlo marcado"
El jerarca del mayor banco de la plaza local habló de las circunstancias en las cuales asumió su cargo, de la reciente ley de inclusión financiera y de los coletazos del caso Pluna y la desvinculación de Calloia