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¿Peñarol es un equipo en crisis?

El técnico López salió a defender a su equipo y generó el análisis del momento del líder del Apertura que tendrá que definir su suerte en la Libertadores a todo o nada contra Flamengo  

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03 de mayo de 2019 a las 05:01

El inicio fue esperanzador. La nueva temporada encontró al carbonero ganando como más le gusta al hincha. Pasada la hora. Tan agónico como disfrutable. Fue en el Franzini ante el duro Defensor Sporting en los descuentos con un cabezazo de Gastón Rodríguez.

Fue un impulso para empezar a demoler rivales. Contundente 5-0 ante Rampla Juniors que provocó la salida de su técnico, el recientemente fallecido Julio Toresani. Cuatro goles a Juventud y cuatro más a San José de Oruro.

Pero el 17 de marzo Wanderers lo bajó a tierra a Peñarol en el Centenario al ganarle 2 a 0. Por si fuera poco, a la siguiente semana empató con Racing 2 a 2 y se encendieron las primeras luces de alarma.

El argentino Lucas Viatri se paró ante la tormenta que se avecinaba.

“Parece un problema que en dos partidos no hayamos ganados pero es la mala costumbre que le dio este plantel a la gente y parece que cuando no ganás un partido y empatás el otro es un problema mundial. El fútbol se emparejó mucho y cuando tenés enfrente a la camiseta de Peñarol el esfuerzo del otro equipo es el doble”, dijo el delantero en conferencia de prensa el 28 de marzo.

El equipo hizo salir el sol unos días después goleando 4-0 a Boston River. Después de aquel partido, el carbonero nunca más volvió a golear. Peñarol encarriló cinco victorias consecutivas entre el Apertura y la Libertadores y cuatro de ellas fueron por 1 a 0. A saber: Flamengo, Danubio, Liga de Quito, Plaza Colonia. Cerró con 15 puntos en 15 disputados su semana más compleja por la cantidad de partidos en aquel semestre.

El paso de las fechas deparó un empate con Cerro que generó innumerables comentarios. Para Cerro, en el fondo de la tabla, con cambio de entrenador e innumerables problemas económicos, el 1-1 cuando jugaba con 10 jugadores fue tomado como una victoria. La pasada semana el equipo aurinegro perdió en la altura de Oruro con San José y quedó obligado a vencer a Flamengo para clasificar a la siguiente fase de la Copa Libertadores.

Todos estos hechos generaron una sensación y un ambiente que se contrapone con la posición que ocupa el equipo en la tabla según lo manifestó el propio entrenador, Diego López, en conferencia de prensa.

“Tenemos que mejorar pero no me parece un equipo en crisis como lo quieren hacer ver muchos, cuando Peñarol va primero”, disparó habilitando la interrogante sobre si el aurinegro pasa por una crisis o es una sensación.

López acusó: “Por ahí hay equipos que no juegan bien y no pasa nada, pero a Peñarol se le mide de otra forma. No es un equipo en crisis como quieren hacerlo ver muchos. El equipo tuvo un partido que por ahí no jugó bien y empató contra Cerro. Tuvo un error y terminó en gol. El partido en Bolivia fue un partido particular. Pero la realidad de Peñarol es que es primero. Por un punto es primero y con chance de salir campeón del Apertura y con el objetivo que está intacto de pasar la Copa (Libertadores)”.

¿Por qué sería un equipo en crisis?

Las expresiones de Diego López llevan al análisis. Está claro que Peñarol perdió la contundencia con la que empezó el campeonato. Hay hechos que pueden explicar los motivos.

El Toro Gabriel Fernández, que se presentó como un goleador implacable, pasa por un momento particular que lo sacó de foco. El accidente de tránsito que lo tuvo como protagonista y del cual no tiene claro qué será de su futuro, generó una merma en su rendimiento futbolístico.

Al margen de los números (se quedó sin gol) está tocado anímicamente. Lo dicen quienes conviven en los entrenamientos con el jugador.

El médico Alfredo Rienzi dijo en el programa La Oral Deportivo de Radio Universal: “Obviamente que lo hemos hablado con él desde un primer momento y sí que le ha repercutido como se imaginan todos en una situación similar. Las cosas tienen una realidad hoy, hay que enfrentarlas y estamos tratando de apoyarlo en todo lo que compete en nuestra parte para que desde el punto de vista anímico no repercuta en lo que es su trabajo, que es el fútbol”.

Rienzi agregó: “Intentamos que mantenga todo lo que es su vida lo más normal posible, y eso incluye el fútbol. A él le da alegra jugar al fútbol así que entendemos que lo más prudentes es que pueda estar a la orden. Nosotros podemos hablar con él técnico, solicitar el apoyo de un profesional, sugerir al cuerpo técnico. Entendemos que lo prudente es que él mantenga su actividad de la forma lo más normal posible, sabemos que esto impacta y no podemos dudarlo, pero entendemos que lo mejor para él es tratar de mantenerse en su actividad normal”. No se descarta incluso que el jugador pueda llegar a tener la ayuda de un profesional de la psicología.

Tapado por las bandas

Hay otro detalle en esta historia. Peñarol lleva 11 meses con el mismo entrenador y evidentemente los rivales estudian, analizan, y tratan de tomar precauciones.

El equipo aurinegro, como lo dijo el técnico de Wanderers Román Cuello cuando lo fue a enfrentar, tiene gol por todos lados. Juego aéreo con Viatri, Formiliano y Lema, pelota quieta con gente que le pega bien, velocidad y peso en el área.

Pero su principal fuerte son las bandas. Peñarol utiliza el ancho de cancha para atacar. Genera el 2x1 entre el lateral y el volante de cada sector con gente que sube bien y culmina.

El tema es que los rivales juegan y toman precauciones.

Liga de Quito fue un claro ejemplo cuando vino a jugar a Montevideo. A Peñarol le costó una enormidad atravesar el sistema defensivo que le opuso el técnico uruguayo Pablo Repetto utilizando un esquema de 4-1-4-1.

El hecho es que el equipo carbonero genera. Tal vez no tanto como antes. Pero mantiene su estilo de imponerle cosas al rival. Le falta embocarla al arco y que Fernández vuelva a ser el Toro.

Las ausencias

La doble actividad es todo un tema. Se puede argumentar que es algo que sufren todos los equipos que están jugando Libertadores o Sudamericana. Pero Peñarol tuvo inconvenientes desde el punto de vista sanitario.

Desde hace un tiempo lleva entre algodones a una pieza clave de su andamiaje como Walter Gargano.

El Mota no jugó el día que Peñarol perdió el invicto a nivel local ante Wanderers. Tampoco en el siguiente juego donde se empató con Racing. El jugador sufrió una lesión muscular en la cuarta fecha con Liverpool que lo obligó a abandonar la cancha a los 20 minutos.

Gargano es un reloj en el mediocampo. Se complementa muy bien con Guzmán Pereira que también estuvo ausente algún partido.

Ambos volvieron a jugar juntos el 3 de abril, ante Flamengo en Río de Janeiro, casi un mes después de la lesión del Mota.

Unos días después de aquel triunfo ante los brasileños en Maracaná, el técnico realizó siete cambios, para jugar con Danubio, producto del desgaste.

López le dio descanso a Fabricio Formiliano, Lucas Hernández, Guzmán Pereira y Walter Gargano, jugadores trascendentes en el esquema aurinegro y para cualquier equipo del medio. Pero además, no pudo contar con Fabián Estoyanoff y Gabriel Fernández por lesión.

Y Peñarol sufrió para ganarle 1 a 0 a la franja. Es más, aquella noche en el Campeón del Siglo su golero Dawson fue la figura de la cancha.

Fuerte defensivamente

Por estos tiempos donde el equipo perdió la contundencia del inicio, justo es reconocer su solidez defensiva. Desde que comenzó la actividad, con el clásico de la Supercopa, Peñarol recibió 10 goles en 16 partidos.

Solo en cuatro juegos recibió más de un gol y en la altura de Oruro es la primera vez que le anotaron tres goles en lo que va de la temporada.

Por ahora los números le dan la razón a López. Peñarol va primero en la actividad local un punto por encima de Fénix.

Tal vez la sensación térmica cambió debido a que Nacional comenzó a ganar y no se incrementaron las diferencias en la tabla. Sumado a que el ambiente habla del Fénix de Carrasco.

¿Y en la Copa? Peñarol pasó de tener un pie y medio en la segunda ronda a depender de una victoria en la última fecha del grupo. Para ser más claro. Cierra con Flamengo y puede clasificar primero o quedar eliminado.

Y ese estado de situación es el que puede generar un clima alarmista, como lo dijo el propio López que mira la definición contra los brasileños con otra perspectiva: “Muchas veces se mira que ahora Peñarol tiene que definir con Flamengo. No es algo negativo que tengamos que ganarle a Flamengo. Es algo lindo que va a llenar el estadio. Entonces hablar y resaltar las cosas negativas de Peñarol está mal y eso lo voy a defender a muerte porque Peñarol va primero en el Apertura y tiene chance de seguir en la Copa. Tenemos que mejorar, pero no me parece un equipo en crisis”.

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