¿Cómo surgió la posibilidad de viajar a las islas Malvinas (Falklands Islands, en inglés)?
“Podemos complementarnos con Islas Malvinas”
El presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), destacó una potencial relación comercial
El presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), destacó una potencial relación comercial
¿Cómo surgió la posibilidad de viajar a las islas Malvinas (Falklands Islands, en inglés)?
Fue una invitación del gobernador de las islas Falklands (Malvinas), Nigel Haywood. Fuimos muy bien recibidos y con el deseo de incentivar el intercambio comercial con Uruguay. En principio fue un viaje de productores ganaderos, en especial de ovinos. La invitación al sector privado llegó a la Sociedad de Criadores de Ideal y a empresas laneras, de fertilizantes y semillas. La Cámara Uruguayo Británica, que organizó el viaje, sumó también un empresario de las telecomunicaciones en la comitiva.
Los criadores de Ideal habían trabado relación en la última Expo Prado con un representante del gobierno de las Malvinas.
El asesor jefe de Agricultura, Malcolm McArthur, estuvo una semana en la exposición del Prado y se contactó con la mayoría de las personas que integramos la delegación. Hay que aclarar que la fecha de este viaje se pactó en octubre pasado y no tiene ninguna vinculación con los problemas de relacionamiento que viven Argentina y el gobierno británico. Tampoco fue una visita de una delegación uruguaya oficial, sino del sector privado empresarial. Fue la primera visita para las 19 personas que integramos la delegación.
¿Qué impresión le dejó la visita?
Positiva. En una visión superficial y resumida, nos quedó la sensación de que los habitantes de las islas podrían producir más. Es cierto que fuimos en verano, la época del año más propicia para la producción, porque los días del invierno son muy cortos, de apenas siete horas, ya que amanece a la hora 8.30 y oscurece a las 15.30. Algunas semanas del invierno tienen mucha nieve y viento, que se suman a los problemas logísticos. Habría que vivir un año para comprender por qué no pueden hacer muchas cosas. Por ejemplo, tienen muchos problemas de logística, a veces les llega el fertilizante, pero la semilla no. Están tratando de mejorar los suelos e investigar más, pero la logística es fundamental. Los uruguayos tenemos que valorar que levantamos el teléfono y a los dos días tenemos un camión con 30 toneladas de fertilizantes o sal mineral, así como postes, piques, alambres. En las Malvinas quieren tener más relacionamiento con el mundo, en especial con América. Pero debido a los problemas que tienen con Argentina están un poco separados y con dificultades para aprovisionarse de lo que no producen en las islas, que son dos grandes y 700 pequeñas. El otro problema que nos sorprendió fue el suelo. Ya sabíamos que eran ácidos –en torno a 3.5 el nivel de acidez del suelo– y dificulta la plantación de árboles. El paisaje no tiene árboles, salvo excepciones como un lugar que tenía unos pinos de 12 años que medían tres metros.
¿Cuál es la producción principal en las islas Malvinas?
En la actualidad, el ingreso principal son las regalías de pesca, luego la lana y, desde hace 10 años, tienen un matadero para la producción de carne ovina. Por eso están en proceso de cambiar un modelo lanero por otro de doble propósito (carne y lana). Trabajan bastante con la raza Ideal, algo de Corriedale y el doble propósito fino lo están experimentando con Dohne y Saam. Y algún experimento con alguna raza de carne para cruza terminal. Buscan producir lana entre 22 y 23 micras el ovino adulto, con buena supervivencia de corderos. Es una producción extensiva, donde casi todo lo hace la familia porque no tienen mano de obra contratada y hasta esquila el dueño y acondiciona la lana la mujer. Hacen esquila Tally Hi y se ve a las mujeres de la familia trabajando en la cancha. Tienen un índice de señalada bajo, de 60%-65%, que están tratando de mejorar. Aunque tienen las pariciones en la primavera, desde fines de setiembre hasta noviembre, el clima los perjudica para mejorar ese índice. No tienen bichera, no tienen piojo, no tiene saguaypé, tienen pocos parásitos, pero los corderos tienen que nacer con buen tamaño y peso para sobrevivir. Tienen una majada de 500.000 ovinos y un rodeo vacuno de 5.000 cabezas.
¿Qué le puede vender Uruguay a las Malvinas?
Muchos insumos: semillas, fertilizantes, alambres, postes, piques. También genética, más semen y embriones que carneros en pie, aunque faltan todavía que se aprueben los protocolos sanitarios entre las partes. Para nosotros este viaje también fue el comienzo de un vínculo comercial y entre productores. Por ejemplo, en el otoño vendrá una delegación de productores a visitar Uruguay durante una semana. Vamos a realizar una gira por el país para corresponder a lo bien que nos trataron. El secretario de Agricultura de las Malvinas, Andy Pollard, nos organizó una buena agenda durante los siete días que estuvimos en las islas. Tenemos todo para explorar en la relación comercial. Podemos complementarnos en la pesca, la cadena cárnica y el turismo, en especial de cruceros. Durante la temporada de cruceros, unas 70 mil personas visitan las Malvinas. en ese rubro.