Manuel Facal quería un año tranquilo. Aunque la producción, filmación y promoción de Relocos y repasados –su película más grande y popular a la fecha– lo dejó fatigado, se despidió de 2013 con el lanzamiento de Achuras 2: Feto Voodoo, una película de zombies y satanismo de bajo presupuesto que grabó durante una semana en Maldonado.
Después de haber estrenado los dos títulos en la segunda mitad del año, el director uruguayo decidió dedicar el 2014 a escribir cine desde la comodidad de su apartamento en Ciudad Vieja, con la compañía de su gato, recientemente adoptado.
La idea se concretó de una manera particular cuando la señal Divas TV –presentada como el primer canal uruguayo de entretenimiento para adultos– le ofreció convertirse en el guionista de sus producciones. Así, Facal se sumergió en la concepción de cerca de 90 películas de una hora de duración en las que cualquier situación cotidiana puede llevar a encuentros sexuales de todo tipo.
En entrevista con El Observador, el cineasta aclara que se lo tomó como un reto de creatividad, uno que lo obligó a escribir todos los días. El desafío, explica, fue escribir los diálogos que llevarían a las escenas de sexo y sobretodo, no tratar de repetir las historias.
Finalizado el trabajo, Facal se vio nuevamente seducido por la idea de ponerse detrás de cámaras. La culpa la tuvo su amigo y colaborador Pablo Praino, quien rodó un cortometraje en su apartamento. “Para mí fue una recaída”, ironiza el cineasta. “Vino a filmar a lo guerrilla, con una cámara y dos actrices. Todo muy instantáneo. Me dieron ganas de filmar algo inmediatamente”.
Esa fue la idea inicial de su cuarta y próxima película: (We’re Not Going To) Fiesta Nibiru. Se trata de una comedia de ciencia ficción protagonizada por cinco amigos reunidos un sábado a la noche en un apartamento. Tras decidir no ir a la fiesta del título, comienzan a suceder una serie de eventos extraños que incluyen algo en el ropero de una de las protagonistas y unas luces misteriosas en el cielo, entre otras “sorpresas”.
Después de la experiencia de Relocos y repasados, una película que le llevó varios años de trabajo, Facal y el equipo de la productora PRYSA (acrónimo de “Películas rápidas y sin amor”) quisieron no depender de los tiempos que involucra financiar una película a través de fondos y concursos gubernamentales, uno de los principales soportes financieros de la producción cinematográfica local.
Para ello, lanzaron una campaña de financiación colectiva a través de la plataforma Ideame y una cuenta de Abitab. El crowdfunding se terminó el pasado miércoles y recaudaron $ 52.000, un monto cercano a lo que buscaban.
“El cine de género está diseñado para hacerlo sin plata. Tenemos una estructura de producción bajo el lema ‘lo hacemos con lo que tenemos’. En Uruguay los técnicos tienen la virtud de filmar mucho con muy poco”, comenta el cineasta. (We’re Not Going To) Fiesta Nibiru se filmará en abril y tendrá su estreno a principios de 2016.
Facal describe al largometraje, una comedia impulsada por la interacción constante entre el grupo de protagonistas, como una evolución en su filmografía. Para la película, que sucederá en una sola locación, el autor promete escenas de suspenso y humor negro, así como el uso de efectos especiales prácticos y “muchas sorpresas”.