Cargando...

Opinión > ANÁLISIS GABRIEL PEREYRA

¿Quién le teme al Guardián?

El espionaje y la intimidad de las personas

Tiempo de lectura: -'

08 de diciembre de 2015 a las 10:08

La ignorancia es una condición importante para evitar la sensación de inseguridad. Ignorar puede, por un lado, tornarnos frágiles ante las acechanzas del mundo moderno, pero por otro elimina o atempera en nuestro abanico de sensaciones todas aquellas agitadas por el conocimiento de lo presuntamente peligroso.

Un ejemplo de ello es la alarma o preocupación que ha generado que el gobierno haya adquirido un software cuyo nombre, una vez conocido, convoca al temor: el Guardián.

La información sobre este software alimenta aún más el miedo a que nuestra intimidad se vea violada: puede intervenir 800 celulares y 200 teléfonos fijos además de crear cuentas espejo de hasta 100 suscripciones de e-mails y monitorear tres redes sociales. Luce tremendo, ¿no?

La información sobre el Guardián despierta temor, un temor que hasta el momento no se había expresado ante la existencia de 20 servicios de seguridad policiales y militares con capacidad para intervenir teléfonos. ¿Era eso más seguro? La ignorancia de su existencia mantenía a muchos a salvo del miedo.

Para utilizarlo indebidamente un funcionario debería saltearse la orden de juez y fiscal y tener algún contacto en las empresas telefónicas. ¿Puede pasar?, puede. Pero en este mundo globalizado también pueden pasar otras cosas, sobre las cuales vivimos en estado de ignorancia y, precisamente por ello, no nos preocupan.

Mientras que el Guardián costó US$ 2 millones, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés), el principal servicio de inteligencia del planeta, tiene un presupuesto de US$ 17 mil millones, o sea 8 mil guardianes.

Mientras que aquí un funcionario policial para violar la ley con el Guardián debería tener un contacto en las telefónicas, la NSA recibe abiertamente la cooperación de empresas como Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple. ¿Tiene usted algún vínculo con alguna de estas empresas? Si la respuesta es sí, usted está bajo el radar, pero como no lo sabía, no temía.

El Prisma

El Guardián de la NSA tiene un nombre más amigable, Prisma. ¿El Guardián puede intervenir 200 teléfonos? Prisma registra más de 20 millones de teléfonos. Perfectamente puede ser el suyo porque la NSA, que no tiene límites para indagar a sus conciudadanos, menos los tiene con los extranjeros. Pero usted está seguro respecto de Prisma ¿no? Si supiera las detenciones que se han hecho gracias al largo brazo del policía del mundo quizás no lo estaría tanto.

Prisma integra una red aún mayor de vigilancia, el sistema Echelon, creado durante la guerra fría y en el que participan además de EEUU, Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda
Echelon controla el 90% de las comunicaciones a nivel mundial. Obviamente que entre ellos la suya, aunque usted no lo crea. Pero como no lo sabe, y quizás no lo cree, solo teme al Guardián.

Y si usted tiene un teléfono encriptado o alguna de esas joyitas de la tecnología, Echelon tiene varios satélites y sistemas de interceptación por aire que penetran todo lo que se ponga a su paso.

Echelon capta a la vez 3.000 millones de llamadas telefónicas, emails y faxes cada día. El Guardián es un chihuahua a su lado.

Pero sin ir tan lejos, algunas tiendas de tecnología venden unas valijitas con las que cualquier privado puede interceptar celulares. ¿No lo sabía? Y ahora que lo sabe, ¿en qué le cambia la vida? ¿Puede hacer algo contra eso?

Más bien que seguramente esté haciendo poco. Dejando de lado el Guardián, el Prisma, Echelon y las valijitas a precio de ganga, es posible que el principal peligro para su intimidad sea usted mismo.

El Centro de Psicometría de la Universidad de Cambridge desarrolló un modelo matemático que a partir de los "me gusta" de Facebook permite deducir la raza, orientación sexual, tendencias políticas y creencias religiosas de quienes utilizan esta red social. El porcentaje de acierto ronda el 80%.

Exponemos nuestra intimidad en redes sociales y en mensajes de texto sin contrapartidas de seguridad, estamos indefensos ante las mayores redes de espionaje que se hayan conocido en la historia del hombre, cualquier privado inescrupuloso puede estar hurgando en nuestras llamadas, pero se nos despierta temor cuando nos enteramos que el Estado compra una herramienta pensada para combatir a la delincuencia que, dicho sea de paso, tanto preocupa y para las que se piden medidas cada vez más severas.

Está muy bien cuidarse de los desvíos del Gran Hermano, que siempre son posibles, pero una cosa es eso y otra poner el grito en el cielo por el Guardián mientras rifamos a la marchanta nuestra intimidad. Así las cosas, ese temor luce un tanto exagerado y un poco frívolo, cuando no tonto.

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 345 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 345 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 345 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...