Agro > ENTREVISTA / JUAN CARLOS TAFERNABERRY

"Uruguay produce lanas finas de muy buena calidad y con micronajes más que apreciados"

El presidente de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano comentó que "las expectativas para la zafra de carneros son muchas y muy buenas”

Juan Carlos Tafernaberry, presidente de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano

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07 de febrero de 2019 a las 21:30

Entrevista a Juan Carlos Tafernaberry, presidente de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano. A continuación el diálogo completo. 

 

—¿Cómo está la inserta la raza Merino hoy en Uruguay, con cuántos criadores cuenta?

—Hoy la raza Merino es el 30% de la ovinocultura del país. Esa es la realidad. Se habla de un 27% o un 30%. Lo mencioné en el Congreso del año 2004 y en lo que fue el Congreso de 2018 y en aquel momento la raza era un 10% o 12%, mientras que hoy es el 30% de la ovinocultura nacional. Creo que la raza está muy bien posicionada. Está acompañando mucho a varios proyectos y tiene una muy buena relación con las instituciones, ya sea en el área de la investigación como en el de la transferencia. Eso creo que es lo que ayuda a que la raza siga creciendo. Por supuesto que  pretendemos que estos porcentajes sigan aumentando y que la raza se posicione cada vez mejor. Hay que mencionar el momento por el que atraviesan las lanas Merino, un mercado internacional pujante y con muy buenos precios que se reflejan a nivel local. Además de pujante también es estable y eso se refleja a la hora de invertir, porque transmite seguridad para trabajar. Hay dos elementos más que importantes para cualquier empresa, la rentabilida y la sustentabilidad, lo que forma parte del éxito. Uruguay está produciendo lanas finas de muy buena calidad y con micronajes más que apreciados para los compradores. 

—¿Qué espera de este 2019? 

—En primer lugar, hacemos un balance muy positivo de lo que fue 2018, sobre todo por el éxito del Congreso que marcó la historia del Merino. Respecto al futuro, creo que se ha dado un marco muy especial –que viene desde 2017–  de venta de lana, sobre todo por lo que han sido los valores de la lana fina, tanto los de afuera, como los de acá. No nos olvidemos que nosotros captamos esos precios. Hoy es un marco muy especial que ayuda y acompaña a que las cosas sean más fáciles, pero también en momentos difíciles la raza ha demostrado sus virtudes. 

—¿Y al rubro en general cómo lo observa?

—Están los datos que dicen que hoy el lanar, dentro de la estructura del establecimiento, es un aporte más que importante, en las distintas razas, será por el lado de la carne o de la lana. Nosotros nos inclinamos por el lado de la lana y sabemos los resultados que tenemos, sobre todo los económicos dentro de cada establecimiento y de cada producción. Creo que hoy el rubro ovino es muy importante en las empresas agropecuarias y forma parte de los ingresos, que cada vez se incrementan más. Más allá de los problemas de los depredadores y del abigeato, si bien hay que mejorar esos problemas porque sin dudas son trabas para el desarrollo del rubro, creo que hay que dedicarse a producir, porque son trabas que se pueden sobrellevar.

—¿Qué evaluación hace sobre los compartimento ovinos que se han implementado? 

—No hay dudas de que han tenido un gran éxito en Uruguay. De hecho, ya salieron los primeros  embarques y hay perspectivas de creación de nuevos compartimentos. Creo que es una novedad y que van a funcionar. Pienso que no son para todo el mundo, por lo que conlleva la creación de estas figuras, pero sí son una alternativa más.

—¿Con qué expectativas espera a esta nueva zafra de carneros? 

—Las expectativas son muchas y muy buenas. En el caso de la raza Merino la amplitud de su período reproductivo es bastante más larga porque por los meses de noviembre y diciembre de 2018 ya tuvimos ventas de reproductores. Pese a que fue un comienzo tímido de la zafra de ventas de reproductores, nos tenemos que remontar a esos meses para ver un poco lo que fueron las ventas porque indican lo que puede suceder más hacia adelante. Hay que pensar que hay productores comerciales que, sobre todo en el norte, encarneran en los meses de diciembre y de noviembre para tener las pariciones de otoño. Hay otros que siguen con la típica parición de primavera y hay quienes hacen la doble parición otoño-primavera. Esa es una de las tantas virtudes que tiene nuestra raza, la posibilidad de lograr un cordero temprano. Tendríamos que sumarle un indicador más que se dio en particular en este año que es el pedido de vientres, por parte de productores comerciales, lo que podría indicar que va a haber un mayor número de vientres encarnerados. 

—¿Cómo visualiza el ánimo del productor hoy y con qué ojos observa al sector en general? 

—Acá voy a separar al sector ovino del resto de la agropecuaria. En el sector ovino y en el caso de las razas, al menos en el Merino, el ánimo es muy bueno por el tema de los valores de las lanas. Por otro lado, el ánimo agropecuario en general no lo veo muy bien. Veo a la gente desalentada con cargas impositivas que son muy altas y esto conlleva a que los ingresos por hectárea no sean muy buenos. Los cierres de carpetas no han sido buenos. Esto pesa en el ánimo de los productores. Y a veces, lo que más pesa en el ánimo son las inversiones a futuro. Lo que dejemos de hacer hoy, desde la genética, el manejo o la sanidad, en el futuro nos puede costar muy caro.   

—¿En qué lineamientos trabaja actualmente la directiva? 

—El año 2018 en particular fue muy especial para nosotros porque tuvimos el Congreso Mundial de la raza en Uruguay. Estuvimos muy enfocados en eso. Eso no quiere decir que no se hayan hecho otras cosas, pero pretendíamos que el congreso fuera exitoso, atractivo y que la gente se fuera conforme. La verdad que las repercusiones que hemos tenido han sido buenas. Consideramos que fue un muy buen evento y no fue fácil la trayectoria, ni la responsabilidad que nos llevó prepararlo. Los lineamientos de la directiva son seguir trabajado en este tipo de proyectos, por ejemplo hoy integramos el programa Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA). Son proyectos que, para nosotros, tienen que transferir conocimiento. Es decir, producir el conocimiento, difundirlo, transferirlo y validar las tecnologías. Vamos a seguir trabajando en la transferencia de conocimiento. La raza tiene muchas virtudes y bondades por lo que hay que generar las herramientas, pese a que muchas ya están, pero hay muchas otras más. Estamos con un proyecto con la UTU, con la Facultad de Agronomía y de Veterinaria, apoyamos al Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (Crilu) y al FPTA. Son actividades de las que formamos parte. Estos son un poco los lineamientos en los que trabajamos. Todos sabemos que es una gran raza, por los índices que tenemos, pero igual hay productores que trabajan en el afinamiento, que trabajan en el doble propósito o en la parte lanera. La amplitud es muy grande, por lo que creo que hay que buscar las herramientas para que cada productor sepa qué hacer en su predio. Adoptar la tecnología, pero también adaptarla al predio para que esa tecnología siga. 

—¿Por qué es importante el Crilu?

—La Sociedad de Criadores Merino forma parte de este proyecto desde hace 20 años. No olvidemos de que esto no empezó ahora, sino que el proyecto tiene fase uno, fase dos y lo que es ahora el Crilu. Somos un consorciado más. Es muy importante estar presentes en esto. En lo que refiere a la raza, es darle todas las ponderaciones que tiene el Merino y valorar lo que la raza es. No nos podemos olvidar de que hablamos de una raza productora de lana por excelencia. En la jornada de Crilu vimos los resultados de estos 20 años y lo que se ha logrado.

—¿Cuáles son los beneficios que otorga el programa Crilu a los criadores de Merino?

—El Crilu es un consorcio de innovación de tecnología. Entre los beneficios propios de cada uno, si bien esta el tema de la genética, donde cada uno se lleva un carnero, creo que esto forma parte de lo que es el consorcio. Esa genética va a ir a los predios para seguir trabajando. Se obtienen una cantidad de datos objetivos de esos carneros, de índice lanero, índice afinador, peso de vellón o peso de cuerpo. El beneficio en sí es el aprendizaje y la evaluación; copiar lo que hace el otro. Llevarnos algo de las reuniones que tenemos. Eso es el principal beneficio del Crilu, sin tomar en cuenta lo que ha sido el afinamiento. Sabemos de lo que partimos y sabemos a lo que llegamos. Hoy hablamos de animales de 16 micras en el núcleo, pero también en majadas generales. Tenemos más de 800 mil kilos de lanas con finuras que antes eran impensables. Derribamos mitos como bajar el diámetro y peso de cuerpo de vellón, han quedado por el camino. Todo esto son herramientas y beneficios que el productor hoy tiene para trabajar.

El perfil
Profesión: Médico veterinario, recibido en 1988, se dedica al libre ejercicio de la profesión.
Producción: Con su familia tiene un establecimiento rural y junto a su señora y sus dos hijos produce ovinos Merino Australiano.
Gustos: Los caballos Criollos y la cabaña, lo que define como “un placer”. Junto a sus hijos lleva adelante la quinta generación de la cabaña en la raza Merino Australiano.
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