11 de junio de 2015 5:00 hs
"Si hay algo que ha sido eficiente, han sido los gobiernos departamentales en su función política", dijo el asesor Linder Reyes luego de la presentación del informe Los ingresos y egresos de los gobiernos departamentales entre 1990 y 2013, elaborado por Cepal, "porque han logrado darle a los habitantes mayores y mejores servicios, sin sacarle más plata. Porque han logrado que esa plata la ponga el gobierno", sentenció Reyes.

Las transferencias del gobierno central hacia las intendencias alcanzaron en 2013 el 30% de los ingresos y, si se saca a Montevideo, esa cifra llega a 40%.
En muchos casos, además, como los departamentos de Artigas, Cerro Largo, Durazno, Lavalleja, Río Negro y Treinta y Tres, constituye la principal fuente de ingresos, superando incluso el 60%. Sin embargo, en los últimos 10 años, y con un crecimiento económico sostenido, las intendencias no lograron mejorar sus números. Lo que llevó al director de Descentralización de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Pedro Apezteguía, a referirse a esos años (entre 2004 y 2015) como una "década perdida".

En el marco del ciclo de conferencias La gestión eficiente en los gobiernos departamentales, organizado por la OPP, Apezteguía se refirió en ese sentido a la evolución del déficit que han tenido las intendencias. En 2004 había nueve intendencias con déficit; en 2009 eran 13; y en 2013 unas 14, explicó el jerarca de la OPP, y aseguró que, seguramente, cuando se conozcan los datos de 2014 se sumen más. Convirtiendo a ese año en el que tenga "un déficit más abultado del que nos encontramos en el conjunto, por lo menos, de los 10 últimos años", afirmó Apezteguía.
Más noticias

Mientras que las transferencias del gobierno destinadas a las intendencias aumentaron 6,8% anual, y llegaron en 2014 a US$500 millones -incluye la partida para alumbrado público, el Fondo de Desarrollo del Interior, el impuesto al Patrimonio, y las partidas de emergencia-, los ingresos no crecieron en la misma proporción (3,3%) y en algunos rubros incluso han descendido.

"Parece una ironía que habiendo pasado 10 años en que el precio de la tierra rural se incrementó varias veces, la contribución inmobiliaria rural haya dejado de ser un tributo trascendente para los gobiernos departamentales", aseveró el director de Descentralización de la OPP. Según las cifras del informe de Cepal, mientras que entre 1990 y 1998 ese impuesto representaba 2,8% de la recaudación propia, entre 2005 y 2013 se ubicó en 0,7%, a pesar de que "no hubo desvalorización de la tierra".

Pereza fiscal


Apezteguía planteó en ese sentido la necesidad de analizar si esa tendencia "corresponde a una evolución positiva de las transferencias o está motivado por la pereza fiscal", es decir, el hecho de que las intendencias recauden menos de lo que deberían. Esto se debe a que, a pesar de que hubo un aumento en la recaudación por patentes en algunos departamentos- en Colonia, San José y Flores es más de 30% de los ingresos-, en otros la contribución bajó y, si en los próximos años esos departamentos no logran hacer crecer ese tributo, "seguramente vean disminuido el total de los ingresos y se van a generar tensiones para ver de dónde se adquieren los ingresos que se perdieron en la última década", aseguró Apezteguía. Algo que deberá discutirse teniendo en cuenta que, por la desaceleración de la economía, los gobiernos departamentales "no se van a encontrar con las mismas expectativas de crecimiento de los recursos" que tuvieron desde 2004.

Según el jerarca de la OPP, es necesario además hacer una revisión de las transferencias teniendo en cuenta el hecho de que las intendencias deben tener autonomía, y en la actualidad, la mayoría sobrevive con los aportes del Estado.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos