Los analistas de los mercados emergentes están reduciendo sus calificaciones de “compra” respecto a Brasil a la menor cantidad hasta la fecha según las mayores alzas del mundo llevan las acciones a sus niveles más caros en seis años y el Gobierno impone arbitrios para frenar la subida.
Las calificaciones de “compra” de acciones brasileñas bajaron a un 44,6% este mes, la menor proporción desde que Bloomberg empezó a rastrearlas en 1997, desde el 52,7% en enero y el 55,1% hace un año. El índice Bovespa, que ha subido un 136% este año en dólares, cotizaba a 25,3 veces los beneficios notificados a fines de octubre, lo máximo desde diciembre del 2003 y lo más caro respecto de los referentes chinos e indios en el mismo plazo.
Mientras que Mark Mobius, el presidente de Templeton Asset Management, dijo que las acciones de China y Brasil están entre las más baratas del mundo en comparación con los activos, Prudential Financial Inc. y ING Investment Management Inc. dicen que las valoraciones están muy altas como para pasarlas por alto. Auerbach Grayson & Co., de Nueva York, dijo la semana pasada que las acciones de Brasil se rezagarán de las de los demás mercados emergentes durante el primer trimestre del año próximo.
“Han tenido un alza muy potente”, dijo Keith Wirtz, que administra US$18.600 millones en calidad de director de inversiones en Fifth Third Asset Management Inc. en Cincinnati y empezó a reducir sus participaciones brasileñas el mes pasado. “El riesgo es que puesto que ya tuvimos semejante aumento de las valoraciones, si los beneficios coinciden con las expectativas puede que las acciones no se beneficien tanto”.
Los analistas vienen reduciendo las calificaciones de “compra” de las acciones brasileñas por cinco meses consecutivos, según las estadísticas de Bloomberg. Tienen recomendaciones de “mantener” en cuanto a un 49,7% de las acciones y una calificación de “venta” sobre un 5,6%.
B2W, Vale
Goldman Sachs Group Inc. y JPMorgan Chase & Co. le bajaron la calificación a B2W Cia. Global do Varejo SA, la mayor empresa brasileña de comercio minorista por Internet, en las dos últimas semanas después de que B2W emitió un informe de beneficios del tercer trimestre muy inferior a los pronósticos de los analistas. La compañía de Río de Janeiro se cotiza por 96,3 veces los beneficios notificados, más de tres veces la cantidad de principios del año.
Vale SA, el mayor productor de mineral de hierro del mundo, se bajó a “mantener” desde “compra” este mes en Raymond James & Associates, la cual dijo que los beneficios están “plenamente representados” en el precio de la acción. La compañía, con sede en Río, se vende por 23 veces los beneficios, lo más caro que ha estado en cuatro años por lo menos.
El ascenso del Bovespa en dólares este año, la mayor subida entre los 89 índices rastreados por Bloomberg, se debió en parte al alza de un 34% del real brasileño frente a la moneda estadounidense. Calculando en reales, el índice subió el 76%, la décima mayor alza entre los índices mundiales y la segunda entre los referentes de los 15 mayores mercados del mundo, después de China.
Nuevo arbitrio
El índice cerró al nivel más alto en 17 meses el 17 de noviembre, al reponerse de la caída de un 11% que había tenido desde que el Gobierno impuso un arbitrio a las compras de valores por extranjeros en octubre. La medida tiene por objetivo evitar que se forme una “burbuja” de activos y ahuyentar a los especuladores, dijo el ministro de Hacienda Guido Mantega el 4 de noviembre.
Brasil empezará a cargar un impuesto de un 1,5% sobre la emisión de recibos de depósito americanos para “equilibrar” la medida, dijo ayer el secretario de Política Económica, Nelson Barbosa.
Los impuestos son “un poco extraños” porque “la gente confía en lo que está pasando en el país, de modo que no entiendo por qué están tratando de quitarles esa confianza”, dijo Geoffrey Pazzanese, gestor de capitales de Federated Investors Inc. en Pittsburg.
El Bovespa bajó hoy un 0,38% 66.265,94 a las 13:55 hora de Nueva York.
Demanda creciente
Las acciones y la moneda de Brasil atrajeron a los inversionistas este año por las expectativas de que el aumento de la demanda del consumidor y el rebote de los precios de las materias primas, que constituyen dos tercios de las exportaciones del país, consolidarían la recuperación económica. Moody’s Investors Service dio a Brasil una calificación de grado de inversión por vez primera en setiembre, dando por motivos las reservas récord de divisas y la “resistencia“ del país durante la crisis financiera.
Los inversionistas internacionales han agregado 20.400 millones de reales (US$11.900 millones) a sus carteras de acciones brasileñas este año, según BM&FBovespa SA, propietaria de la Bolsa de Sao Paulo. Se trata del mayor flujo de capital que ha entrado en el país desde 1994 por lo menos.