Mientras nuevos anuncios de tregua y negociaciones que buscan el cese el fuego se hacen cada vez menos creíbles, o menos efectivas, la comunidad internacional se muestra indignada con nuevos bombardeos a una escuela de las Naciones Unidas (ONU) situada en la franja de Gaza.
En tanto, en Egipto, representantes de Hamas buscaban consenso para cumplir con un documento que, además de exponer su intención de dar por terminado los ataques, se explaya en las exigencias.
Otra tegua
A última hora de este domingo, Israel aseguró que el Ejército no llevará adelante ningún ataque en la mayor parte de la franja de Gaza durante siete horas, este lunes, para facilitar la entrada de ayuda humanitaria y para que los palestinos desplazados vuelvan a sus casas. Sin embargo, dejó claro que retomará las acciones si es atacado.
El cese de hostilidades comenzará a la hora 10 local (4 de Uruguay), pero no se aplicará a partes de la sureña ciudad de Rafah, donde las fuerzas israelíes siguen la acción, dijo un funcionario del Ministerio de Defensa en un comunicado.
Israel ya ha expresado que para acogerse a un alto el fuego definitivo, primero se cerciorará de debilitar el poderío de Hamas para que su territorio no se vea amenazado por los grupos que Israel denomina “terroristas”.
En filas palestinas, en tanto, los principales grupos comenzaron a negociar este domingo en El Cairo, dentro de un proceso marcado por la mediación egipcia y la ausencia de una delegación israelí.
Las facciones palestinas consensuaron un documento con sus principales reivindicaciones en un primer encuentro en la capital egipcia.
Posteriormente, en otra reunión celebrada en un hotel y en la que participaron los servicios secretos egipcios, los mediadores recibieron el texto con la intención de hacerlo llegar a las partes israelí y estadounidense.
Fuentes palestinas explicaron a EFE que sus demandas son, principalmente, un alto el fuego, la retirada de las fuerzas israelíes de Gaza, el desbloqueo de la franja y la liberación de presos.
Respecto al levantamiento del bloqueo de Gaza, insistieron en los derechos de pesca de 12 millas náuticas y la supresión de la conocida como “zona de seguridad”, impuesta por Israel en el mar.
Estos derechos ya fueron recogidos en el acuerdo de tregua alcanzado en noviembre de 2012, que puso fin a la anterior ofensiva israelí sobre Gaza, denominada Pilar Defensivo y en la que murieron 162 palestinos en los ocho días que estuvo en marcha.
También figura la petición para la liberación de presos palestinos, entre ellos los que aún están encarcelados y debían haber sido puestos en libertad tras el acuerdo de entendimiento firmado en 2011 y por el que se liberó al preso israelí Guilad Shalit, quien permaneció cinco años secuestrado en Gaza en poder de las milicias palestinas.
Egipto trasladará esa propuesta a Israel, país que aún no ha enviado una delegación. Por parte de Estados Unidos acudió el subsecretario de Estado, William Burns.
La delegación palestina está integrada por 12 personas que representan a las diferentes facciones y se formó el jueves pasado por el presidente palestino, Mahmoud Abbas.
Por su parte, el miembro de la oficina política de Hamas, Ezzat al Rishq, que viajó desde Doha, dijo ayer a la prensa que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, solo tiene dos opciones: “aceptar una solución política que ponga fin a la agresión o retirarse de Palestina de forma unilateral”.
Otra escuela
La comunidad internacional condenó este domingo un nuevo ataque contra una escuela de la ONU en el sur de Gaza, en el que murieron 10 personas.
El ataque aéreo fue dirigido contra una escuela de la ONU en Rafah, cerca de la frontera con Egipto, que acogía a alrededor de 3.000 refugiados palestinos que se habían quedado sin hogar.
Si bien la responsabilidad del disparo no ha sido oficialmente establecida, el Ejército israelí admitió haber disparado contra tres terroristas del Yihad Islámico “que estaban en moto cerca de una escuela de la ONU en Rafah”.
“Las fuerzas de defensa de Israel examinan las consecuencias (del disparo)”, indicó un comunicado del Ejército israelí.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó a este nuevo bombardeo de “ultraje moral y acto criminal”, sin asignar explícitamente la responsabilidad del ataque a un bando u otro, pero subrayando que el Ejército israelí conocía la ubicación de los refugiados de la ONU en Gaza.
Por su parte, EEUU se manifestó “horrorizado” por el nuevo bombardeo y pidió una investigación rápida y completa.
“Israel debe hacer más para respetar sus propios criterios y evitar víctimas civiles”, declaró la portavoz del departamento de Estado, Jennifer Psaki, en un comunicado.
Un llamado al que se hizo eco el presidente francés, François Hollande, quien calificó este nuevo bombardeo de “inadmisible”.