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Auge de aperturas a bolsa en Wall Street despierta recuerdos incómodos de la burbuja puntocom

Los inversionistas minoristas han sobrealimentado las alzas, acumulando acciones y moviendo los mercados de una forma que no se veía desde antes de la caída del Nasdaq en 2000

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15 de diciembre de 2020 a las 22:04

Financial Times/E. Platt, D. Carnevali y M. Mackenzie en Nueva York

El frenesí que rodeó el debut de Airbnb en Wall Street comenzó horas antes de la primera transacción. Mientras los banqueros todavía trabajaban para definir un precio de apertura, se disparó el intercambio de contratos de opciones del fabricante de robótica ABB debido a un aparente error por la similitud con el ticker de Airbnb.

La apertura desató una rápida avalancha que el jueves más que duplicó el valor de la compañía de alojamiento compartido en un regreso al tipo de grandes estallidos que llegaron a definir el auge de las puntocom a fines de los ‘90. Al final del día, Airbnb valía US$ 86 mil millones, a la par con Goldman Sachs, el banco que ayudó a sacarlo a bolsa.

El renovado fervor por participar en Ofertas Públicas Iniciales (OPI) de acciones tecnológicas ha provocado inquietud en muchos inversionistas que recuerdan con inquietud la caída de las puntocom. Sólo tres empresas que recaudaron al menos US$ 1.000 millones en EEUU han subido más en su primer día que Airbnb, y las tres lo hicieron entre marzo y junio de 2000, según Dealogic. El grupo incluía a Palm, el fabricante del dispositivo móvil PalmPilot.

"Todos hemos estado en los mercados durante el tiempo suficiente para saber que esto no termina bien", dijo Jim Tierney, director de inversiones de crecimiento en Estados Unidos de AllianceBernstein. “Es una señal de espuma, una señal de una demanda increíble, una señal de que inversionista minorista… está desesperado por entrar".

La batalla por las acciones de Airbnb, así como la juerga de compras en DoorDash a principios de semana, contrasta marcadamente con la fría recepción que tuvieron durante gran parte de 2019 los debuts de alto perfil de grandes empresas como Uber y Lyft. Otros, incluida la luego abortada flotación de WeWork, enfrentaron un intenso escrutinio por parte de los administradores de dinero que cuestionaron cómo los banqueros conciliaban sus multimillonarias valuaciones con operaciones insolventes.

Las cotizaciones han acompañado un repunte en las acciones de tecnología este año después de que la Reserva Federal y el gobierno de Estados Unidos desataran un estímulo sin precedentes para frenar las consecuencias económicas de la pandemia. Es una de las razones por las que los inversionistas han estado dispuestos a adquirir acciones en los debuts de estas empresas tecnológicas, incluso cuando sus valoraciones parecen estar cada vez más desvinculadas de las normas, dijeron banqueros y administradores de activos.

Minoristas recargados

Los inversionistas minoristas han sobrealimentado las alzas en el mercado de valores de US$ 42 billones (millones de millones), acumulando acciones y moviendo los mercados de una forma que no se veía desde antes de la caída del Nasdaq en 2000. Y han dejado una marca en las OPI, haciendo subir los precios de las acciones de las empresas recientemente cotizadas, dijo Michael Baumann, un trader sindicado de Fidelity. La influencia de los minoristas, que no se sintió durante la mayor parte del año pasado, es un factor que los grandes administradores de dinero ahora contemplan al realizar pedidos de OPI.

"Hay inversionistas institucionales que hacen una diligencia extrema con estas empresas y elaboran un marco de valoración y luego llega el debut y se obtienen estos resultados eufóricos del mercado secundario", añadió. "No creemos que sea impulsado por los institucionales".

Las empresas han aprovechado la demanda para recaudar un récord de US$ 149 mil millones a través de OPI en Estados Unidos este año, según Refinitiv. Eso incluye un récord sin precedentes de siete meses consecutivos de flotaciones de más de US$ 10 mil millones. Incluso si se excluye el auge de las denominadas “empresas de cheque en blanco”, la ola de OPI está funcionando a su ritmo más rápido desde 2014 a pesar de que las nuevas cotizaciones estuvieron paralizadas en marzo, cuando la pandemia hizo que los mercados cayeran en picada.

Las fuertes alzas de las grandes acciones tecnológicas este año fueron una bendición para los grupos privados cuando realizaron sus roadshows virtuales para sus OPI.

Los inversionistas llegaron en masa cuando la empresa en la nube Snowflake se abrió a bolsa en septiembre, apostando a que se beneficiará de que más empresas trasladen sus operaciones a Internet. Su acción se más que duplicó en el debut; incluso Berkshire Hathaway de Warren Buffett, conocido desde hace mucho tiempo por su amor por las buenas ofertas, compró. Una narrativa similar jugó para DoorDash, que se benefició del auge de la entrega de alimentos.

Airbnb, que permite a los usuarios alquilar sus casas a los viajeros, marcó un punto de inflexión para los inversionistas dado que su negocio, a diferencia de muchas empresas de tecnología, aún se veía afectado por la pandemia. Los administradores de dinero ahora apuestan a que los lanzamientos de vacunas a nivel mundial ayudarán a las empresas más afectadas por la pandemia a sobrevivir a la recesión, incluidas las de la industria de viajes y hotelería.

El superciclo continuará

Se espera que el diluvio de nuevas emisiones continúe el próximo año, según los banqueros. Robinhood, la aplicación de comercio minorista que ha ayudado a fomentar una nueva generación de traders diarios, está trabajando en una salida a bolsa que podría llegar el próximo año, dijeron personas familiarizadas con el asunto.

Jane Dunlevie, codirectora de banca de inversión global por Internet en Goldman Sachs, estimó que todavía hay cientos de grandes empresas esperando, incluidas más de 70 valoradas en más de US$ 5 mil millones.

“El superciclo continuará”, dijo. “El impacto que tienen las empresas de tecnología probablemente nunca ha sido mayor. El covid-19, en particular, ha acelerado algunos negocios, pero también ha probado en batalla a algunos que han emergido más fuertes".

Hay indicios de que los inversionistas ya están siguiendo las alzas, y los flujos de fondos se están acumulando rápidamente en un fondo transado en bolsa de Renaissance Capital que invierte en OPI.

"Cuando el mercado de OPI está completamente abierto, el mercado secundario puede volverse espumoso", dijo Matt McLennan, director de valor global de First Eagle Investments. "Es una expresión de la confianza de los inversionistas y puede que haya demasiada confianza en este momento".

Diario Financiero-RIPE

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