La protocolar asunción del nuevo presidente del Banco Central (BCU), Alberto Graña, dio paso casi inmediatamente a la sesión ayer del primer Comité de Política Monetaria (Copom) de 2014 con el ojo puesto en la inflación, que “continúa” siendo el centro de las “preocupaciones de la políticas”, ratificó en su comunicado la autoridad bancocentralista.
El sesgo “contractivo” que las autoridades del bancocentralistas han fijado en la política monetaria parece mostrar sus primeros resultados en ese sentido. “De acuerdo a datos preliminares, el agregado definido como referencia de política monetaria M1 ampliado (dinero en poder del público, depósitos a la vista y en cajas de ahorro del sistema bancario) habría crecido en el orden de 13,5% interanual en el trimestre octubre-diciembre, por debajo del rango indicativo definido en el Copom en octubre (15% a 17%)”, destaca el comunicado.
En el tercer trimestre –primer período con el nuevo régimen de agregados monetarios en lugar de la tasa de interés– las autoridades habían incumplido con el objetivo trazado. En esa oportunidad, el M1 ampliado mostró una expansión interanual del 14,8%, lo que superó la meta de 12,5% y 13% que se había marcado para ese período. El BCU atribuyó esa desviación al crecimiento de la economía más acelerado de lo previsto durante el segundo trimestre del año, y a la curva de aprendizaje que implica la modificación del instrumento de señalización de la política monetaria.
De acuerdo al comunicado del Copom, la “desaceleración” de los medios de pagos en los últimos dos trimestres del año “es coherente con una trayectoria gradual hacia el 8% en el horizonte de política, tasa consistente con la meta de inflación y el crecimiento del producto potencial”.
El Copom resolvió ayer ratificar el sesgo “contractivo” y fijó un rango indicativo para el trimestre enero-marzo con un crecimiento del agregado M1 ampliado de 13%-15% interanual. “Esta referencia continúa ubicando al agregado monetario en una trayectoria convergente hacia el 8% en el horizonte de política”, señaló.
Para el economista Alfonso Capurro de CPA Ferrere el compromiso por el sesgo “contractivo” que fijaron las autoridades del Copom se está reflejado efectivamente en una menor tasa de dinero en circulación y en un el precio del dinero, con un aumento en las tasas de interés. “A siete meses del cambio de política, estamos asistiendo a una confirmación del compromiso que fijó el Banco Central”, resaltó.
Según Capurro, eso aún no se verá reflejado inmediatamente en la inflación pero “sí lo hará” en las expectativas de los agentes sobre el comportamiento de la misma en el horizonte de política del rango (3% a 7%). El Copom reconoció que aún “persisten presiones inflacionarias del lado de la demanda” y que las expectativas de los agentes permanecen por encima del rango objetivo. De todas formas, el economista de CPA-Ferrere advirtió que la lucha para que la inflación converja al rango no será gratis. “El costado negativo es que esta batalla (por la inflación) puede llegar a costar un mayor déficit parafiscal y/o rezago del dólar, respecto a la tendencia regional. No se puede dar la lucha sin entregar algo a cambio”, reconoció. Recordó que desde mayo el país puso un “freno” a la pérdida de competitividad.
La prioridad
En su discurso de asunción como presidente del BCU, Graña fijó la inflación como una de las prioridades para su gestión. “Una de las prioridades es hacer bajar la inflación”, aseguró. Agregó que estaba “convencido” que el cambio de política monetaria que definió el BCU a mediados del año pasado cuando dejó de utilizar la tasa de interés (precio del dinero) por los agregados monetarios, era la “política más adecuada” para que la presión inflacionaria ceda a futuro.
Graña asumió su gestión con una inflación interanual a diciembre de 8,52%, bastante por encima del rango que tiene como meta la autoridad monetaria. Recordó que como BCU, “nosotros nos debemos a toda la ciudadanía, en la medida que la inflación es el impuesto más regresivo, pues castiga duramente a las familias de ingresos fijos más bajos”. “En cada uruguayo el Banco Central tiene el compromiso, la responsabilidad y el deber ético de trabajar con todos los instrumentos disponibles para asegurar la estabilidad de precios”, afirmó el nuevo presidente del BCU.
En tanto, en declaraciones a la prensa el ministro de Economía, Mario Bergara, reconoció que la inflación está “por encima de lo que todos deseamos y se está trabajando para que converja al rango deseado por el gobierno y la sociedad en un horizonte razonable”, comentó. Por otro lado, descartó que por el momento se esté “evaluando” un acuerdo de precios con los privados como llegó a instrumentarse en el pasado.
Dólar en alza
El dólar interbancario cerró la sesión de operaciones a $ 21,53 en alza de 0,13% respecto al jueves. En el acumulado semanal la divisa estadounidense se apreció 0,94% frente el peso y el lo que va del 2014 lo hizo 0,66%. En la pizarra el público del Banco República el dólar aumentó cinco centésimos y quedó a $ 21,30 para la compra y $ 21,80 para la venta.
Precisamente, respecto al impacto que tendrá el retiro de estímulos de la Reserva Federal de EEUU (FED) sobre el dólar en el mercado local, Graña comentó que hay que mirar la “botella media llena. Si la economía de Estados Unidos se recupera es una buena noticia para la economía mundial y regional”, argumentó. Asimismo, explicó que el retiro de capitales especulativos “puede contribuir” a resolver los problemas de apreciación de las monedas que sufrieron varias economías emergentes como el caso de Uruguay.
A juicio del Graña, el retiro de estímulos de las FED “será gradual” y encuentra a Uruguay con un buen nivel de reservas internacionales y un manejo adecuado de su deuda que le da un “horizonte de tranquilidad” en el mediano plazo.
Rentabilidad exportadora en baja
La rentabilidad del sector exportador volvió a caer en octubre, esta vez 0,7%, aunque se ubicó por primera vez en 2013 por encima de igual mes del año anterior con una mejora de 3,9% en el comparativo interanual. Así lo mostró el indicador de Excedente Bruto Unitario de la industria exportadora que releva el Banco Centra. Pese a la caída mensual, el indicador está 6,4% por encima del valor de marzo, que marcó el mínimo registrado por la serie del Banco Central que se remonta a 2005. El indicador elaborado por el Banco Central recoge los factores más significativos que hacen a la rentabilidad del sector exportador local, entre ellos, el tipo de cambio.