En la policlínica municipal instalada en el barrio Casavalle abundan los casos de madres adolescentes que dan de mamar a sus hijos bajo los efectos de la pasta base de cocaína, y esto se empieza a notar en la salud de los recién nacidos.
"Esa conducta adictiva se genera entre los 0 y los 3 años por un mal
vínculo familiar y acá no hay vínculo. Acá damos talleres de cómo
tiene que ser el vínculo entre la madre y el bebé, que los tienen que
mirar, mimar, querer algo que parece instintivo a ellas hay que
explicárselos. Le dan de mamar drogadas. Es grave que tengamos que
explicarles que tienen que querer a sus niños. Pero con 13 años no
estás preparada. No podés dar lo que nunca te dieron”, agregó Grisoni.
Según un informe publicado por El Observador, el gobierno destina US$ 6 millones de dólares de su presupuesto exclusivamente a políticas sociales en Casavalle.