El titular de la Casa Blanca, Joe Biden, tiene el firme propósito de conseguir más gas y petróleo para Estados Unidos. Una de las metas de esta gira que comenzó el miércoles y concluirá mañana es acercar posiciones entre Israel y Arabia Saudita, gran productor de combustibles fósiles.
En el marco de los encuentros con jefes de Estado, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, estuvo este viernes en el palacio presidencial de Belén junto al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.
"El pueblo palestino merece un Estado propio, que sea independiente, soberano y viable y contiguo. Dos estados para dos pueblos. Los dos con raíces profundas en esta tierra", manifestó el mandatario estadounidense en la ciudad cisjordana de Belén.
El titular de la Casa Blanca pidió, asimismo, esclarecer "por completo" la muerte de la periodista palestino-estadounidense Shireen Abu Akleh en mayo pasado cuando cubría una operación militar israelí en Cisjordania ocupada, según consignan las agencias EFE y AFP.
La periodista, nacida en Jerusalén en una familia cristiana, murió en la ciudad cisjordana de Yenín. De acuerdo a las fuentes del Estado Palestino y a colegas de la periodista de Al Jazeera, los disparos que le causaron la muerte provinieron de las fuerzas israelíes.
"Estados Unidos seguirá insistiendo en una completa y transparente rendición de cuentas de su muerte", aseguró Biden en la conferencia de conjunta con el líder palestino, al tiempo que elogió el trabajo de la periodista de la cadena catarí de televisión Al Jazeera. “Los palestinos necesitan un horizonte político hacia la paz”, agregó.
Abás, por su parte, dijo a Biden que la vía para la paz en Oriente Medio "comienza con Palestina y Jerusalén", y le reclamó más esfuerzos para acabar con la ocupación israelí y proceder a la creación de un Estado palestino.
"Extendemos nuestras manos hacia la paz y a trabajar con usted para lograrla", enfatizó Abás ante los periodistas. A su vez, el dirigente palestino exigió a Washington la reapertura del Consulado estadounidense para asuntos palestinos en Jerusalén Este y pidió justicia por la muerte de la periodista.
El consulado sirvió por mucho tiempo como una oficina autónoma a cargo de las relaciones diplomáticas con los palestinos. Sin embargo, el expresidente Donald Trump degradó sus operaciones y las puso bajo la autoridad de su embajador en Israel cuando trasladó la embajada a Jerusalén.
Tras la reunión con Abás y la conferencia de prensa, Biden partió de Israel a bordo Air Force One en el primer vuelo directo entre ese país y Arabia Saudita, última etapa de su gira en Oriente Medio. La nave despegó por del aeropuerto internacional Ben Gurión de Tel Aviv, donde el presidente israelí Isaac Herzog y el primer ministro de ese país, Yair Lapid, saludaron a Biden.
El avión tiene previsto aterrizar al atardecer en Yeda, en el oeste de Arabia Saudita. La gira de Biden, de 79 años y que en noviembre próximo afrontará las elecciones de medio término en su país, culminará mañana en Arabia Saudita. Además del tema energético, para el presidente de Estados Unidos resulta importante impulsar una alianza defensiva contra el poderío nuclear de Irán.